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Tribunales

El juez rechaza adoptar medidas cautelares contra el exDAO por presunta agresión sexual

La inspectora ha relatado ante el juez durante casi dos horas la presunta violación que sufrió en abril del año pasado

El juez rechaza adoptar medidas cautelares contra el exDAO por presunta agresión sexual

El exDAO de la Policía Nacional llega este martes al juzgado. | Alberto Ortega (EP)

El juez ha rechazado adoptar medidas cautelares contra el ex director adjunto operativo (DAO) José Ángel González Jiménez por la supuesta agresión sexual contra una subordinada. El abogado de la víctima, Jorge Piedrafita, ha avanzado que recurrirá la decisión. El letrado reclamó prohibir al investigado comunicarse con su clienta. La Fiscalía, en cambio, no lo vio necesario al considerar que ya no existe una relación laboral ni de subordinación. Durante sus declaraciones de este martes, ambas partes han dado una versión totalmente opuesta de lo sucedido el 23 de abril del año pasado. Mientras la inspectora ha ratificado la violación, el antiguo número dos de la Policía Nacional ha negado los hechos.

La inspectora ha relatado ante el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid durante casi dos horas la presunta violación que sufrió en la vivienda oficial del exjefe policial en abril del año pasado. La defensa del exDAO enmarca este capítulo en un episodio de celos de la agente, con la que había mantenido una relación sentimental en el pasado. González Jiménez, que ha declarado durante una hora, ha asegurado que la inspectora se querelló contra él «por odio» y por «no conseguir sus pretensiones laborales».

El abogado de la víctima ha reclamado al juez David Yehiel Maman que prohibiera al exDAO de la Policía comunicarse con su clienta. Una medida a la que se ha opuesto la fiscal del caso al considerar que no existe «un riesgo objetivo», explican fuentes jurídicas a THE OBJECTIVE. Piedrafita ha protestado asegurando que la otrora subordinada de González Jiménez «tiene que ir escoltada las 24 horas del día», pero que la protección que le facilitó el Ministerio del Interior no puede garantizar que no exista comunicación.

La versión del exDAO

La presunta víctima ha contestado a todas las partes. Contrasta con la decisión del exDAO, que se ha negado a responder a Piedrafita. El interrogatorio se ha centrado en los hechos ocurridos el pasado 23 de abril. La inspectora ha explicado su versión con todo lujo de detalles, incluso aclarando cuestiones que el magistrado consideró innecesarias. Durante las declaraciones se han podido escuchar algunos extractos de las grabaciones, prueba sobre la que pilota la acusación contra González Jiménez.

«Si la gente conociera el contenido del audio cambiaría radicalmente de opinión», ha subrayado el abogado del exDAO, José Carlos Velasco, a la salida de los juzgados. Lo ha hecho después de que la querellante se haya ratificado en los hechos. González Jiménez ha reconocido su voz en las grabaciones aportadas por la acusación. Ha explicado que solo se dieron «besos y abrazos» y que existió consentimiento. En su opinión, la querella es una vendetta «por odio» tras «no haber conseguido sus pretensiones laborales».

Piedrafita ha anunciado a los periodista que dispone una papeleta en la que se puede leer «destino forzoso» que demostraría que su clienta no solicitó el destino al que fue enviada. También se ha referido a que el exDAO habría reconocido ciertas coacciones a la presunta víctima al explicar que, tras los hechos, la llamó porque «quería saber cómo estaba». Durante la declaración, según las fuentes jurídicas, se habría referido a ella como «celosa» e «histérica».

La noticia saltó a la luz el pasado 17 de febrero, cuando trascendió que el entonces número dos de la Policía Nacional estaba siendo investigado por una presunta violación a una subordinada. La inspectora también le atribuye los delitos de coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos. González Jiménez dimitió horas después de que el juzgado aceptara a trámite la querella, que se presentó en enero, meses después de que hubiesen sucedido los hechos.

El audio, prueba clave

El proceso judicial gira en torno a la prueba aportada por la denunciante: 40 minutos de grabación sobre una presunta agresión sexual en la vivienda oficial del exDAO. El 23 de abril del año pasado, González Jiménez ordenó a la inspectora que fuese a buscarle en un coche camuflado a un restaurante, le invitó a subir a su casa para «hablar» y ella aceptó. Una vez en la casa, le sirvió dos cervezas e inició «de forma inmediata un acercamiento físico de naturaleza sexual hacia la víctima».

Un «acercamiento que fue rechazado de forma verbal, expresa, rotunda y continuada por la víctima en todo momento», según detalla la querella. La presunta víctima se negó hasta en tres ocasiones, según el audio. La subordinada del exDAO asegura que González Jiménez «prevaleciéndose de su autoridad, le agredió sexualmente, obligándole a masturbarle mientras le tocaba sus partes íntimas». 

A lo largo de la grabación, el investigado hace alusión a su cargo en la Policía. «Oye, que yo soy el DAO», le dice a la presunta víctima. La subordinada había mantenido una relación amorosa con él en el pasado que «estuvo caracterizada desde su inicio por una asimetría de poder institucional manifiesta», asegura la inspectora. La víctima decidió poner fin, algo que González Jiménez supuestamente nunca aceptó. La defensa del ex jefe policial sostiene que todo fue el resultado de un capítulo de celos.

La defensa cuestiona las pruebas de la presunta violación y considera que en el audio «se aprecia complicidad, trato íntimo e interacción mutua verbal» en un «entorno de confianza» que considera «incompatible» con el argumento que expone la querella contra el antiguo DAO. Su abogado, del despacho Fuster-Fabra, solicitó al juez que librara un oficio a la Policía para saber si la querellante eligió libremente su último destino para regatear la «supuesta dinámica de presión» que imputa a su cliente. Una cuestión que este martes ha quedado en segundo plano, como las supuestas coacciones que sufrió.

La presunta víctima denuncia presiones para no denunciar a González Jiménez. En este escenario entra en acción el exasesor del antiguo DAO, el comisario Óscar San Juan, que también fue apartado de su puesto por decisión de Interior. En la grabación, el hombre de confianza del exjefe policial le dice que «elija qué destino de trabajo quiere y que cuando lo tenga pensado se lo mande por wasap [sic]». La inspectora relata que el asesor del ex jefe policial le llamó en cinco ocasiones el pasado 7 de julio, tras recibir varios mensajes intimidatorios del supuesto agresor.



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