El juez acota el caso del exDAO a la agresión y valora derivar la implicación de otros mandos
El magistrado baraja remitir las presuntas coacciones de dirigentes policiales a un juzgado de instrucción

El exDAO tras declarar en el juzgado. | Sergio Pérez (EFE)
La causa contra el ex director adjunto operativo (DAO) pivotará sobre la presunta agresión sexual. El juez que investiga al antiguo número dos de la Policía Nacional José Ángel González Jiménez ha encapsulado el caso en los hechos acontecidos el 23 de abril del año pasado. El titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid, David Yehiel Maman, sorteó durante la declaración de la víctima sus denuncias contra la falta de protocolos internos, la malversación y las coacciones que habría sufrido por parte del querellado y de otros mandos, cuya implicación valora derivar a un juzgado de instrucción.
El juez Maman admitió a trámite la querella contra el DAO a mediados de febrero. Horas después de trascender la noticia, González Jiménez dimitió del cargo. La inspectora le acusa de violación, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos. El magistrado citó a ambos a declarar el 17 de marzo. Durante el interrogatorio de este martes, ambos defendieron posturas radicalmente opuestas: la presunta víctima ratificó los hechos y su antiguo jefe atribuyó la denuncia a «maldad, ruindad y odio».
Sus declaraciones han dejado entrever la intención del juez, que se centrará en dilucidar qué sucedió el 23 de abril del año pasado. Sus preguntas estuvieron relacionadas con ese asunto, dejando al margen otras cuestiones, explican a THE OBJECTIVE fuentes jurídicas. David Yehiel Maman estudia abrir piezas separadas del resto de delitos denunciados y derivar los de coacciones a otro juzgado. Especialmente las que atañen a otros mandos, como al antiguo asesor del exDAO, el comisario Óscar San Juan.
Coacciones del exDAO
Fuentes próximas al entorno de San Juan sostienen que el comisario no tendrá que testificar en esta causa. El abogado de la acusación, Jorge Piedrafita, ha solicitado su declaración, aunque el magistrado no se ha pronunciado por el momento. La intención del letrado es que lo haga en las próximas semanas. En caso contrario, baraja denunciar las presiones en un juzgado de instrucción.
La hoja de ruta del juez se centra en el 23 de abril del año pasado. La querella relata que ese día el exDAO ordenó a la inspectora que fuese a recogerle en un coche camuflado a un restaurante, que le invitó a subir a su casa para «hablar» y, una vez allí, le sirvió dos cervezas e inició «de forma inmediata un acercamiento físico de naturaleza sexual hacia la víctima».
Un acercamiento que fue rechazado por la agente «de forma verbal, expresa, rotunda y continuada», según la querella. La presunta víctima, tras la experiencia de encuentros pasados, grabó la conversación, en la que se niega a tener relaciones sexuales hasta en tres ocasiones. El audio es la principal prueba aportada por la acusación, que ejerce Piedrafita.
La inspectora habría seguido sufriendo coacciones de forma directa por el exDAO e indirectamente por otros mandos policiales para que no denunciara lo sucedido. Entre ellos, San Juan, apartado de sus funciones por el Ministerio del Interior tras la admisión a trámite de la querella. El escrito relata cómo el mando policial le llamó hasta en cinco ocasiones el pasado 7 de julio, tras recibir varios mensajes intimidatorios del supuesto agresor que no respondió.
Ofrecimiento laboral
San Juan le habría ofrecido elegir un destino de trabajo para silenciarla y le pidió que se lo mandara por WhatsApp «cuando lo tenga pensado». Días más tarde, el 13 de julio, recibió otra llamada del asesor del exDAO en la que le hizo el ofrecimiento laboral, al que la inspectora se negó, advirtiéndole de que denunciaría todo lo ocurrido. El comisario contestó «que no sabía de lo que hablaba y solo llamaba para saber sus intereses». La presunta víctima le reprochó entonces que le contactara por indicación de González Jiménez.
Tres meses después de esa presunta sucesión de llamadas, en octubre, con motivo del patrón de la Policía, el asesor del exDAO fue el único comisario condecorado con la medalla de plata al Mérito Policial, tal como figura en la documentación a la que ha tenido acceso este diario. Una distinción que lleva aparejado un incremento extra del 15% en la nómina de por vida.
Como avanzó este diario, la víctima del exDAO tiene previsto poner contra las cuerdas a más mandos policiales por, presuntamente, haber intentado comprar su silencio para que no denunciara los hechos. La agente relata episodios de acoso sistemático a través de llamadas y mensajes, no solo de González Jiménez, también de mandos próximos, como San Juan, con el objetivo de acallarla. Una serie de pruebas que la agente también habría grabado y facilitará en el juzgado.
El juez rechazó este martes adoptar medidas cautelares contra el exDAO, como solicitaba la acusación. Piedrafita reclamó que se prohibiera al investigado comunicarse con su clienta, «que tiene que ir escoltada las 24 horas del día». Sin embargo, el abogado sostiene que la protección que le facilitó el departamento que lidera Fernando Grande-Marlaska no garantiza que no exista esa comunicación. La Fiscalía se opuso a la petición al considerar que ya no existe una relación laboral ni de subordinación.

