«La línea editorial la marca P. S.»: la agenda de Leire Díez incluye referencias al grupo Prisa
Pedro Sánchez trató de hacerse con el control de la editora de EL PAÍS y colocar a José Miguel Contreras de presidente

Ilustración de Alejandra Svriz.
Leire Díez, la llamada fontanera del PSOE, dio seguimiento a la guerra por el control del grupo Prisa entre su presidente y principal accionista, Joseph Oughourlian, y Pedro Sánchez. En anotaciones fechadas el 27 de enero de 2025, la exmilitante del PSOE deja constancia de los planes del Gobierno por hacerse con el principal grupo de comunicación español: la idea era que Telefónica comprara la compañía y colocara como presidente al productor José Miguel Contreras, hombre muy cercano a José Luis Rodríguez Zapatero. El artífice del plan era Óscar López, ministro de Transformación Digital.
En una de las agendas incautadas por la UCO, a las que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, Díez recoge el malestar de Oughourlian ante la ofensiva de Moncloa: «Si siguen presionando para que Contreras asuma su posición, no se va a quedar tranquilo y si no compran las acciones por el valor que ha pedido, va a dar la batalla. Esto lo apoya Óscar López».
Díez, acusada de formar parte de una trama para abortar las investigaciones sobre las corruptelas del entorno del presidente, describe los antecedentes del choque y cómo «Joseph» y «P. S.» pasan de la complicidad a la lucha por el control de la compañía propietaria de El País y la Cadena SER: «Cuando Joseph desembarca en Prisa llega a un acuerdo con P. S. La línea editorial la marca P. S. y la estrategia Joseph».
En efecto, el inversor francoarmenio, que entró en Prisa en 2017 con su fondo Amber Capital, se hizo con el timón del grupo en febrero de 2018, tras obligar a Juan Luis Cebrián a ceder el control ejecutivo de la compañía. Cuatro meses más tarde, el 1 de junio, Pedro Sánchez asciende al poder tras la moción de censura a Mariano Rajoy. El 11 del mismo mes se produce un cambio radical en El País: el equipo directivo capitaneado por Antonio Caño, que se había mostrado crítico con el hasta entonces secretario general del PSOE, es despedido en una purga inédita. Bajo la dirección de Soledad Gallego-Díaz, el diario da un giro editorial y se alinea con el nuevo presidente.
Sin embargo, Moncloa no ceja en su empeño por controlar el grupo con varios accionistas afines que maniobran por desbancar a Oughourlian, cuyo margen de maniobra se ve limitado por el veto del Gobierno a algunos de sus planes empresariales, como aumentar la participación del grupo francés Vivendi, que entró de su mano en Prisa con un 11% de las acciones.
Y así lo recoge Leire: «Desde la entrada de [José Miguel] Contreras, las cosas han cambiado. El protagonismo lo tienen Óscar López y Contreras. La idea es que Telefónica compre Prisa y que la presidencia la asuma Contreras. Argumento de Óscar López, que Joseph venda a Vivendi ante un cambio de gobierno».
Es decir, Moncloa pretende que el francoarmenio se desprenda de sus acciones (29%) y desaparezca, pero, en contra de las recomendaciones de López, no se fían de Contreras. «Los antecedentes, en cambio, demuestran que Josemi [Contreras] le vendió La Sexta a AtresMedia, Casals, etc.», escribe Leire Díez. Cabe recordar que el presidente Zapatero concedió la televisión La Sexta a Contreras y a Miguel Barroso para asegurarse un medio leal, pero después estos optaron por hacer negocio vendiendo el canal al Grupo Planeta. De forma que Moncloa quiere a Contreras como responsable editorial, no como principal accionista de Prisa. Así lo anota la fontanera: «Protagonismo a Contreras en el plano mediático, pero no en el empresarial».
En lo que se refiere al accionariado, Leire Díez menciona a Vivendi y al mexicano Carlos Slim junto a un «por él», probable referencia a su afinidad con Oughourlian, y añade: «Todos los acuerdos de financiación tienen una cláusula resolutoria en situación de cambio. ¿Han pensado en esto?». Y luego, subrayados (que según los códigos de la fontanera significa que son de confianza), los nombres de Adolfo Utor, propietario de la naviera Balearia, y Diego Prieto, empresarios afines a Pedro Sánchez. Ellos, junto a Global Alconaba, de Andrés Varela, forman parte de la llamada «Telepedro», la nueva cadena en abierto de TDT que el Gobierno acaba de adjudicar a Contreras tras el fracaso del asalto a Prisa. «En el entorno de Diego Prieto está el entorno de Pepe Blanco. Figura Óscar López posicionándose post pedrismo [sic]», concluyen las anotaciones de Díez.
