El hermano de Koldo simula la compra de un coche que le regaló Aldama: «Era una chatarra»
Fuentes consultadas desmienten que se tratara de un proceso de compra, sino de un regalo encubierto

Joseba García y Víctor de Aldama. | Ilustración de Alejandra Svriz
El hermano de Koldo, Joseba García Izaguirre, intentó desvincularse este martes de su relación con el empresario Víctor de Aldama, con quien dijo haberse reunido en ocho ocasiones con el único objetivo de proceder a la compra de un vehículo Volkswagen Passat. Un coche que, según su testimonio, «fue la peor compra que he hecho en mi vida porque tuve que deshacerme de él para chatarra». THE OBJECTIVE ha tenido acceso a las fotografías del utilitario que adquirió el hermano del ex asesor ministerial, en las que se demuestra que se trataba de un vehículo en perfectas condiciones.
El testigo afirmó que el trato se cerró por una cifra cercana a los 2.500 euros, pero que el vehículo se encontraba en un estado técnico tan lamentable que le dio problemas desde el primer minuto. «Tuve que deshacerme de él para chatarra», enfatizó Joseba ante la mirada inquisitiva de las partes. Con este argumento, pretendía justificar que las sucesivas reuniones con Aldama no eran para planificar operaciones financieras, sino para «reclamarle» airadamente por el mal estado del motor y exigirle soluciones mecánicas o una compensación por lo que consideraba una estafa personal.
No obstante, esta línea de defensa se ha topado de frente con la investigación periodística y los indicios de la Unidad Central Operativa (UCO). Este diario ha tenido acceso en exclusiva a material gráfico del vehículo en cuestión en el momento de la entrega. Las fotografías desmienten categóricamente la versión de Joseba: el Volkswagen Passat lucía una carrocería impecable. Un estado de conservación impropio de un coche destinado al desguace. Además, es inverosímil que un empresario del nivel de Víctor de Aldama, acostumbrado a gestionar transacciones millonarias, dedique hasta ocho tardes a discutir por un coche de 2.500 euros; se trató de una operativa mucho más sofisticada y habitual en la trama.

Las fuentes jurídicas consultadas por este periódico desmontan el testimonio de Joseba García Izaguirre en el sentido de circunscribir la relación con Aldama únicamente a la venta del coche; pero también desmienten que se tratara de un proceso de compra, sino de un regalo encubierto. El entorno del empresario asegura que fue el propio Koldo García quien pidió a Aldama «un regalo para su hermano». Para evitar problemas legales, el comisionista del caso Koldo solicitó que se le realizara una transferencia por valor de 5.204 euros (no de 2.500 euros), que luego le abonó en efectivo. Un modus operandi habitual que se utilizó también con el alquiler con opción a compra del chalé de la Alcaidesa, en Cádiz, cuyas mensualidades le fueron devueltas al exministro José Luis Ábalos por parte de Carmen Pano.
Joseba García se alineó con la estrategia de defensa de su hermano Koldo —no en vano, comparten letrada, la abogada Leticia de la Hoz—, en el sentido de atribuir a Aldama un papel director en determinados pagos. El hermano de Koldo aseveró haber recibido de manos del empresario un sobre de Aldama con pagos para Jésica Rodríguez, la joven prostituta a quien un socio de Aldama pagaba su estancia en el ático de lujo en la Plaza de España de Madrid. «Sí, Aldama me dio un sobre con 400 euros para Jésica». Según su testimonio, el comisionista le dijo antes de un viaje: «¿Vas a ver a Jésica? Toma, dáselo. Esa fue la conversación». También afirmó haber sido testigo de que ambos mantenían una relación «habitual», y que en una ocasión los vio juntos en un establecimiento en las inmediaciones de las cuatro torres de Madrid. «Yo fui a visitar a un amigo mío, a Curro, que trabajaba en las Torres, y ellos estaban en la cafetería».

Pocas horas después, Jésica Rodríguez negó tajantemente esa versión. En su declaración, la joven con la que Ábalos mantuvo una relación de pago negó haber recibido un sobre con dinero de parte de Aldama, a quien, reiteró, no conoce personalmente y nunca ha estado con él.
Joseba García también rebatió las tesis de la UCO sobre un presunto incremento patrimonial, con 224.000 euros vinculados a los contratos de las mascarillas en la pandemia, y sobre su papel como presunto testaferro de Koldo. «Todo mi patrimonio está reflejado en mis declaraciones de la renta, se refleja hasta el último duro». Sobre los viajes a República Dominicana, en octubre y diciembre de 2021, aseguró que Víctor de Aldama le abonó 310 euros para los gastos de desplazamiento aprovechando que viajaba al país caribeño para conocer a una mujer. «Yo no fui ex profeso a la República Dominicana a hacerle un favor a Aldama». Allí recogió un sobre que le entregó a Aveiro, el conductor de Aldama.

En otro momento de la declaración, el hermano de Koldo García ha admitido ante el Tribunal Supremo haber acudido personalmente a la sede del PSOE en la calle Ferraz para recoger sobres con dinero en metálico entregados por Celia Rodríguez, secretaria de José Luis Ábalos. Según su testimonio, estos pagos eran posteriormente entregados a su hermano y su cuñada, Patricia Úriz. Aunque no abría los sobres, añadió, era plenamente consciente de que contenían efectivo.
La investigación de la UCO refuerza la tesis de una presunta «caja B» tras hallar mensajes y fotografías que demuestran la entrega sistemática de efectivo, incluyendo comunicaciones donde la propia secretaria urgía a recoger el «money» para no acumularlo en su oficina. Además, Joseba admitió haber recibido fondos del empresario Víctor de Aldama para viajes personales a República Dominicana tras perder su empleo en la empresa pública Ineco, puesto que estaba directamente vinculado a la permanencia de Ábalos en el Ministerio. Los informes policiales sugieren que este flujo de ingresos opacos no fue documentado por el PSOE ante la Justicia y que podría haber contado con la connivencia de altos cargos de la Secretaría de Organización.

