Andalucía acelera las obras de depuración de vertidos ante las sanciones millonarias de la UE
La Junta culmina 16 actuaciones con una inversión de 38,5 millones que benefician a más de 65.000 andaluces

Obras de la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Mojácar, Almería, a junio de 2025. | Marian León (Europa Press)
La presión de Bruselas sobre España por el incumplimiento reiterado de la normativa europea de depuración de aguas residuales ha obligado a las administraciones a pisar el acelerador. Andalucía, una de las comunidades más señaladas en los procedimientos abiertos por la Comisión Europea, ha intensificado en los últimos años la ejecución de infraestructuras claves para reducir los vertidos y evitar nuevas sanciones millonarias. El último balance apunta a un cambio de ritmo: la Junta ha finalizado este año 16 actuaciones de saneamiento y depuración en cinco provincias, con una inversión superior a los 38,5 millones de euros.
Según los datos a los que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, estas obras benefician directamente a 65.009 andaluces y forman parte de un proceso más amplio de desbloqueo de infraestructuras que llevaban años pendientes. El objetivo es doble: cumplir con la directiva comunitaria sobre el tratamiento de aguas residuales y cerrar una de las principales vías de sanción económica para las arcas públicas.
Fin del atasco administrativo
El avance cobra especial relevancia si se compara con la situación de partida. En 2018, más del 42% de las actuaciones de depuración declaradas de interés de la Comunidad Autónoma en 2010 ni siquiera se habían iniciado. Hoy, todas ellas están en marcha, ya sea en fase de ejecución, licitación o con el proyecto en redacción. Un hito administrativo que no implica que el problema esté resuelto, pero sí que la parálisis haya quedado relegada.
Las cuentas son claras: desde 2019, el Gobierno andaluz ha finalizado un total de 86 obras de saneamiento y depuración, con una inversión acumulada de 357,5 millones de euros. A estas se suman unas 360 actuaciones actualmente en distintas fases de desarrollo. La Junta asumió hace quince años la responsabilidad de ejecutar 300 infraestructuras consideradas estratégicas y, para financiarlas, puso en marcha el canon de mejora que los andaluces pagan en sus recibos del agua. Ahora, ese ingreso se está traduciendo en obras sobre el terreno.
El cerco legal de Bruselas
La aceleración llega en un momento crítico. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea volvió a fallar en diciembre contra España por deficiencias en la recogida y tratamiento de aguas residuales en decenas de aglomeraciones urbanas, entre ellas varias andaluzas. El fallo no impone sanciones económicas inmediatas, pero abre la puerta a multas coercitivas si los incumplimientos persisten.
El coste de no actuar es conocido. Andalucía paga desde 2018 más de 600.000 euros cada semestre por la falta de una depuradora conforme a la normativa, como ocurre en el caso de Málaga Norte, un ejemplo recurrente del impacto económico que pueden tener estos expedientes europeos.
Entre las actuaciones finalizadas en 2025 figura la terminación de la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Martos (Jaén), una de las localidades señaladas por Bruselas en los procedimientos por vertidos, según la información recabada por este medio. La obra no supone, por sí sola, el cierre del expediente comunitario, pero sí forma parte de la respuesta exigida por la Unión Europea para corregir los incumplimientos detectados.
Jaén y Almería concentran la inversión
El reparto territorial de las actuaciones refleja dónde estaban las mayores carencias. Jaén es la provincia más beneficiada este año, con cinco obras finalizadas que alcanzan a 38.194 habitantes. Destacan las actuaciones en Porcuna, Guarromán, Santisteban del Puerto y Campillo del Río, además de la citada depuradora de Martos.
Almería suma también cinco intervenciones, con 19.660 beneficiarios. La de mayor envergadura es la agrupación de vertidos y la EDAR de Cuevas de Almanzora, con una inversión de 7,6 millones de euros, a la que se añaden las actuaciones en Fondón, Abla, Partaloa y Canjáyar.
Granada ha visto concluir tres obras —Guadahortuna, Almegíjar y Carataunas—, mientras que en Huelva se han entregado la depuradora de la Sierra Occidental y Sierra Minera, en Cala, y la remodelación de la EDAR de La Granada de Riotinto. En Sevilla, la actuación de 2025 se concentra en la agrupación de vertidos y la depuradora de Cañada Rosal.
El esfuerzo no se limita a estas provincias. En Córdoba, Cádiz y Málaga continúan en ejecución proyectos de gran tamaño, como las nuevas depuradoras de Rute, La Carlota o Puerto Real, algunas con presupuestos que superan los 15 millones de euros.
Vista puesta en los próximos meses
El balance de 2025 apunta a una mejora tras años de retrasos, pero el problema no está cerrado. Aún hay depuradoras que no cumplen y Bruselas mantiene el foco sobre Andalucía. Sin una inversión constante, el riesgo de nuevos expedientes y sanciones seguirá presente.
