Polémica en el Carnaval de Cádiz por insultos a agrupaciones femeninas
Varias participantes aseguran haber sido increpadas mientras cantaban y el debate se traslada a redes sociales

Imágenes del Carrusel de Coros del Carnaval de Cádiz. | Nacho Frade (Europa Press)
El Carnaval de Cádiz ha arrancado este año con una controversia que trasciende lo festivo. Varias mujeres que participan en agrupaciones callejeras han denunciado públicamente haber sufrido insultos e increpaciones mientras actuaban en distintos puntos del casco histórico durante el primer fin de semana de celebración.
Romanceras, autoras de chirigotas y componentes de comparsas han relatado en redes sociales episodios que describen como vejatorios. Según los mensajes difundidos por las propias afectadas y consultados por THE OBJECTIVE, los hechos se produjeron en plena actuación, ante todo tipo de público.
Silvia, autora de la chirigota callejera Las Beduinas, explicó que fueron llamadas «guarras» mientras interpretaban una de sus coplas. «Así en la cara», escribió en su perfil, mostrando su malestar por lo ocurrido.
También la actriz y romancera Inés Sánchez denunció haber sido increpada por un hombre en la calle. En su testimonio subrayó que está embarazada y que la situación le generó especial nerviosismo. Una amiga que presenció el episodio lo calificó en redes como desagradable y violento.
Denuncias múltiples
Las quejas no se limitan a un único incidente. La romancera Nazareth Føb compartió un mensaje más extenso en el que expresaba su cansancio ante comportamientos que, según sostiene, no son nuevos. Recordó que el pasado año fue agarrada y acorralada en el barrio del Pópulo por un hombre que le exigía un beso, y que en otras ocasiones le rompieron el cartelón de su romancero. Durante estos días, relató, volvió a recibir insultos mientras actuaba.
A estas denuncias se suma la comparsa femenina La Camorra, que también ha señalado haber sufrido ataques verbales durante sus actuaciones callejeras.
En todos los casos, las afectadas describen insultos, comentarios despectivos y actitudes intimidatorias mientras desarrollaban su repertorio artístico. Algunas han reclamado que estas situaciones no se normalicen y han pedido respaldo institucional y social para poder participar en la fiesta sin sentirse amenazadas.
Respuesta institucional
El Ayuntamiento de Cádiz ha condenado los hechos. La teniente de alcalde de Fiestas y Carnaval, Beatriz Gandullo, exigió «respeto» para las agrupaciones y, de manera expresa, para las formadas por mujeres. Defendió su derecho a cantar con libertad en las calles, recordando que esa libertad forma parte de la identidad histórica del Carnaval gaditano.
La edil instó a quienes sufran incidentes a denunciarlos ante los cuerpos de seguridad desplegados en la vía pública o a través de los teléfonos 091 y 092. Asimismo, recordó que el Consistorio ha reforzado este año las medidas para promover un «Carnaval libre de violencia machista», con un punto de información, dos puntos violeta y el reparto de pulseras centinela como herramienta preventiva frente a la sumisión química.
Reacciones políticas y sindicales
El rechazo también ha llegado desde la oposición municipal. El portavoz de Adelante Izquierda Gaditana, David de la Cruz, enmarcó los ataques en una «espiral de odio» que, a su juicio, ya no se limita a las redes sociales. Desde el PSOE local calificaron de «intolerable» que el machismo trate de silenciar la voz de las mujeres en la fiesta.
Por su parte, la Unión Provincial de Comisiones Obreras en Cádiz mostró su «más absoluta condena» a las agresiones verbales denunciadas. La secretaria provincial del sindicato, Inmaculada Ortega, sostuvo que estos comportamientos no pueden considerarse anecdóticos y los vinculó con una problemática que también se manifiesta en espacios festivos y culturales.
Desde la organización se insistió en que el Carnaval no puede convertirse en un lugar donde se normalicen insultos o comentarios despectivos hacia mujeres por el hecho de serlo, y se recordó la evolución que ha experimentado la fiesta en los últimos años con una mayor presencia femenina en ámbitos tradicionalmente masculinizados.
El debate continúa en redes
Las denuncias han generado un intenso intercambio en redes sociales. Junto a los mensajes de apoyo, también han aparecido comentarios que relativizan lo ocurrido o cuestionan la motivación de las afectadas. Algunos usuarios sostienen que las críticas recibidas respondían «al tono» de determinadas coplas y no a una cuestión de género; otros se preguntan por qué no se han presentado denuncias formales en comisaría en lugar de trasladar lo sucedido a redes sociales o a los medios de comunicación.
También hay quienes reclaman mayor intervención de las «autoridades competentes», mientras que otros consideran que determinadas expresiones utilizadas en el propio debate público no contribuyen a rebajar la tensión.
La controversia no solo se limita a los episodios denunciados en la calle, sino que ha abierto un debate más amplio sobre los límites entre crítica, insulto y acoso en una fiesta gaditana que históricamente ha hecho de la confrontación verbal parte de su esencia.
