Puigdemont recibirá en Waterloo al partido que impulsa una nueva secesión en el Parlament
Se reunirán el próximo 24 de febrero y quieren que el independentismo haga valer su mayoría en la Mesa de la Cámara

Impulsores de la iniciativa para declarar la independencia en el Parlament.
El partido que registró a inicios de diciembre en el Parlament una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para que se vote una nueva declaración unilateral de independencia está en conversaciones con los partidos independentistas. Después de que el Tribunal Constitucional tumbara hace un año la misma ILP tras haber pasado el primer corte de la Mesa de la Cámara catalana, sus promotores volvieron a la carga. Esta vez, no obstante, han sido ellos mismos quienes pidieron congelarla para lograr más apoyos, como el de Carles Puigdemont, y que su propuesta no caiga en saco roto. En especial habiendo una mayoría independentista en la Mesa del Parlament, que es la que decide qué se lleva a votación.
El presidente de Junts per Catalunya recibirá a estos dirigentes de Solidaritat Catalana per la Independència (SI) en Waterloo el próximo 24 de febrero. El objetivo es que Puigdemont convenza a su partido de reactivar la declaración unilateral de independencia. Consideran que la coyuntura actual, con el distanciamiento entre Junts y PSOE, es ventajosa para sus intereses.
Este partido, SI, forma parte de los sectores del independentismo que creen que los «pactos con Madrid» no llevan a nada y que hay que recuperar la vía unilateral. Y ha hecho sentir su voz tras la declaración del terrorista del 17-A en el Congreso, Mohamed Houli Chemlal, que culpó al CNI de haber «dejado» que se creara la célula yihadista de Ripoll. Consideran que es otro motivo de peso para romper con España y que si el propio Puigdemont ha avalado las palabras del terrorista, debería también obrar en consecuencia. A ello se le suma también la infiltración de policías en los movimientos independentistas y la inacción del Gobierno, y en particular del ministro Fernando García-Marlaska, a la hora de condenar los hechos y cesar a los responsables.
Puigdemont busca visibilidad
A finales de diciembre, SI registró un escrito en el que solicitaba aplazar la tramitación de su ILP a la espera de reunirse con el presidente de la Cámara, Josep Rull. También se han reunido de forma telemática con la CUP y con el grupo parlamentario de ERC. La constatación de que el plazo para que la Mesa decidiera al respecto se estaba agotando también fue un motivo para decidir congelarla.
El hecho en sí de la visita a Waterloo ya es también una victoria doble: SI ve cómo su iniciativa suscita el interés de Puigdemont, y Puigdemont se sitúa en el foco público y como pieza clave para negociar distintos aspectos de la política catalana. Recientemente empresarios del sector metalúrgico también se reunieron con él para pedirle tumbar la reforma laboral que abandera la vicepresidenta Yolanda Díaz.
El líder de Junts también necesita mantener la tensión con el PSOE y el Gobierno para que cumplan con los compromisos adquiridos en el pacto de la investidura de Pedro Sánchez, como es el traspaso integral de las competencias en inmigración y que el catalán sea una lengua oficial en la Unión Europea, entre otros.
Iniciativa tumbada por el Constitucional
El Gobierno de Pedro Sánchez recurrió ante el Tribunal Constitucional el acuerdo de la mesa del Parlament del 20 de febrero de 2024 para admitir a trámite esta iniciativa que instaba a declarar la independencia de Cataluña. Sus promotores han vuelto al punto de partida y confirman que «la ley es exactamente la misma» que presentaron el 2 de febrero de 2011 y el 2 de febrero de 2024. Esta vez, añaden, «es una respuesta a la sentencia del TC del estado ocupante».
Estos dirigentes de SI abogan por retomar el pulso secesionista unilateral y mantienen el «España nos roba». Según han informado ellos mismos en sus redes sociales, la nueva república debería integrar también la Comunidad Valencia, las Islas Baleares y el sur de Francia, que consideran de habla catalana.
En la actualidad el partido no tiene representación parlamentaria, pero en sus mejores momentos tuvo a Joan Laporta como líder y obtuvo hasta cuatro escaños en el Parlamento catalán.