Chunta lidera el regionalismo con seis escaños, Aragón Existe cae a dos y el PAR desaparece
La lista de Jorge Pueyo consigue su segundo mejor resultado histórico tras doblar el número de representantes este 8-F

Jorge Pueyo, cabeza de cartel de la Chunta Aragonesista (CHA). | Foto: EP
Noche agridulce para el regionalismo en Aragón. La Chunta Aragonesista (CHA) de Jorge Pueyo fue la única formación progresista que subió en votos y llegó a los seis escaños, el doble que tenía en 2023, su segundo mejor resultado en toda su historia. Fue la única alegría entre los partidos regionalistas: Aragón Existe cayó a dos representantes —en su irrupción de 2023 fueron tres por Teruel— y el histórico Partido Aragonesista (PAR) desapareció del mapa político tras más de cuatro décadas ejerciendo de partido bisagra para la formación de Gobiernos.
La CHA superó los 63.000 sufragios en la noche electoral, casi el doble de votos que hace dos años, y se convierte en la cuarta formación de la región con el 9,7% del total de las papeletas del 8-F. Consiguió cuatro representantes en Zaragoza con más de 50.000 apoyos y dos por Huesca. Es su mejor resultado en 15 años —en 2011 logró cuatro escaños— y no queda lejos del récord histórico de los nueve representantes que Chesús Bernal consiguió en las autonómicas de 2003. Pueyo fue el primer diputado nacional de la Chunta desde 2014 y en esta legislatura ha marcado perfil propio en Madrid pese a su apoyo inicial al PSOE de Pedro Sánchez. Por ejemplo, se saltó la disciplina de voto de Sumar en decretos como el de los antiapagones.
El partido aragonesista rentabiliza, de esta forma, el paso de Pueyo por la Cámara Baja, al combinar apoyo parlamentario al Gobierno de coalición de izquierdas junto con posiciones propias y críticas hacia el Ejecutivo de Sánchez, sobre todo en materia de transportes y financiación. La aritmética de la noche electoral permitiría a esta formación convertirse en socio indispensable del PP, que podría gobernar con mayoría absoluta de 34 escaños con sus 26 representantes, los seis del CHA y los dos de Aragón Existe. Pero un sí de la Chunta a Jorge Azcón, tanto en la investidura como luego a lo largo de cuatro años, se antoja imposible a día de hoy por su antagonismo político.
Aragón Existe mantuvo su tirón en Teruel, pero con menos fuerza: 8.620 votos que le dieron dos escaños, uno menos que hace dos años, por lo que pasó a ser la cuarta fuerza en la provincia donde nació como referente de la España vaciada. Además, a la candidatura de Tomás Guitarte se le volvió a atragantar su implantación en Zaragoza y Huesca. En ambas provincias quedó lejos, incluso por detrás del SALF de Luis ‘Alvise’ Pérez.
La formación nacida en la provincia turolense soñó con convertirse en llave de Gobierno tras el 8-F y así evitar la entrada de Vox, pero el PP de Azcón se quedó lejos del umbral de la treintena de escaños. Guitarte lamentó que los esfuerzos de su formación durante la campaña «hayan quedado diluidos» en un debate nacional «al que nos hemos visto abocados, pese a ser unas elecciones autonómicas, por la presencia reiterada de los líderes nacionales».
El exdiputado de Teruel Existe señaló, no obstante, que su formación estará «pendiente y vigilante» de que se cumpla todo lo prometido durante la campaña, en línea con la «esencia» del movimiento ciudadano de reivindicar que las promesas electorales se cumplan. Además, incidió en que seguirán trabajando de cara a las siguientes citas del ciclo electoral, apostando por que la propia formación y los problemas de la provincia sean asumidos por Aragón como propios.
La cruz de la noche electoral se la llevó el PAR, una formación que había formado parte de Gobiernos de coalición autonómicos en 8 de las 11 legislaturas del período democrático en Aragón. Sus 8.100 votos en toda la región suponen el enterramiento de un partido que se fundó en plena Transición. Su granero de votos estaba en Teruel y durante el inicio del escrutinio tuvo un escaño por esa provincia, pero al final sus 2.900 papeletas —el 4,3% del total— no fueron suficientes para mantenerse con respiración asistida en el Parlamento aragonés.
El PAR llegó a tener dos presidentes autonómicos en la década de los ochenta y noventa: Hipólito Gómez de las Roces de 1987 a 1991 y Emilio Eiroa de 1991 a 1993, gracias a pactos con el PP. En la última legislatura del socialista Javier Lambán fue la bisagra indispensable para engrasar una coalición de formaciones de izquierda con Arturo Aliaga de vicepresidente.
La crisis interna empezó en noviembre de 2022 con una sentencia que anulaba el congreso celebrado un año antes y del que había salido elegido el citado Aliaga por apenas 20 votos por delante de Elena Allué entre fuertes sospechas de manipulación en el censo de militantes. Una posterior moción de censura descabalgó a Aliaga y el PAR eligió como nuevo presidente del partido a Clemente Sánchez-Garnica. En junio del año pasado, Alberto Izquierdo fue elegido como sucesor. Pero la formación regionalista ya estaba al borde del precipicio.
