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Política

El alcalde de Málaga reclama aprovechar los fondos UE para construir más vivienda

Francisco de la Torre defiende la seguridad jurídica y el diálogo con el sector inmobiliario en el foro ‘Vivienda futura’

El alcalde de Málaga reclama aprovechar los fondos UE para construir más vivienda

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, este jueves en el foro 'Vivienda futura', organizado por TO. | Víctor Ubiña

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha destacado el papel que han tenido los fondos europeos Next Generation para acelerar la construcción de nuevas viviendas en su ciudad y ha reclamado que estas partidas, que caducarán en seis meses, sean utilizadas para poder edificar más obra nueva. En un discurso en el foro Vivienda futura, organizado por THE OBJECTIVE, el dirigente municipal ha señalado que la llegada de dinero de Bruselas «ha permitido» impulsar «iniciativa privada sobre suelo público».

Asimismo, ha apostado por seguir en esa línea, ya que la urbe andaluza cuenta con suelo en vía de adquisición rápida que puede aportar oferta al mercado residencial «con fondos Next Generation o fondos españoles», dependiendo del caso. De la Torre ha aplaudido el plan Vive de la Comunidad de Madrid, que también ha logrado impulsar la construcción de pisos sociales a través de la colaboración público-privada, y ha indicado que su municipio ha apostado por proyectos basados en los mismos principios.

El alcalde ha definido la escasez de vivienda como «uno de los grandes desafíos que tenemos en Málaga», así como en el resto de España y en gran parte del Mediterráneo. También ha revelado que pidió a la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, que trasladara al presidente Pedro Sánchez su petición de que «Europa nos debe ayudar» con fondos para poder construir un mayor número de alojamientos.

El edil ha explicado que se reúne «más de una vez al mes con los promotores para ver cómo van las cosas» y ha reclamado «acción en vivienda y en educación con visión de Estado y en el interés general». Su razonamiento es que, para resolver la crisis de escasez, es necesario mejorar las políticas en cuanto a pisos públicos, pero también en formación para reducir la brecha de ingresos con otros países europeos y que de este modo los españoles puedan aspirar a adquirir los inmuebles de mayor valor que ahora en muchos casos terminan en manos extranjeras.

El alcalde ha argumentado que sin un Gobierno «que defienda la seguridad jurídica es más difícil conseguir» mitigar la crisis habitacional, ya que, si «no hay confianza», la inversión «se desvía hacia la vivienda turística» porque es una modalidad de arrendamiento que «da más seguridad de cobro y no da problemas de okupación». En ciudades que no tienen previsto el desarrollo de hoteles, pero sí edificios residenciales, «la demanda turística ha ido creando esa realidad».

Del mismo modo, el político malagueño ha abogado por una mayor agilidad en el planeamiento urbanístico y la liberación de suelo, y ha defendido la figura del agente urbanizador que existe en ciudades como la suya con esta finalidad. Y ha celebrado que su municipio ya ha podido adjudicar unas 1.400 viviendas en suelo que se ha modificado, ya que estaba contemplado para uso sanitario o otras modalidades, cuando «es difícil encontrar una necesidad social más fuerte que la vivienda».

Aunque ha admitido que en una metrópolis encajada entre el mar y las montañas como la suya «no hay una franja prácticamente» para edificar, ha apostillado que en la llanura del este cercana al aeropuerto hay margen «para poder crecer», con suelo disponible para algo más de 1.000 viviendas. Ha defendido la libertad de las personas para poder elegir dónde vivir y, aunque la ciudad crece por su «éxito» y atrae a trabajadores, nómadas digitales y segundas residencias, ha asegurado que el ayuntamiento trabaja para que los malagueños puedan tener la opción de quedarse. Sin embargo, también ha apuntado que es necesario mejorar la conectividad hacia municipios vecinos con un mejor servicio de transporte público.

Por otra parte, ha hablado del cuello de botella en el que se ha convertido la escasez de personal en la construcción, lo que agrava la falta de oferta. «La mano de obra es un factor limitante», y si bien existe «inmigración preparada», «ha faltado en Europa» que la cooperación al desarrollo velara por «hacer formación en África» para que pueda venir «mano de obra contratada desde allá». Del mismo modo, «de Latinoamérica puede venir gente perfectamente preparada» a España, que es el «puente» entre la región y el resto de Europa, aunque solo «si se trabaja adecuadamente». Es esta la inmigración que a su juicio es necesaria, mientras que ha opinado que habría que «cortar la inmigración ilegal», que «no tiene sentido».

De la Torre ha ensalzado el papel de la vivienda protegida para compensar el hecho de que los españoles se quedan fuera de cerca del 20% de la obra nueva de tipología libre, que recae en ciudadanos de otros países, por ejemplo del norte de Europa, donde siempre «hay interés» por el Mediterráneo. El alcalde ha exigido además «ser ágiles» en las Administraciones y «colaborar plenamente entre autonomías y ayuntamientos» para hacer frente a este desafío.

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