Ignacio Arsuaga, presidente de Hazte Oír: «Vox ha olvidado sus principios para ganar votos»
El abogado y activista asegura que Santiago Abascal le bloqueó en WhastApp por pedirle medidas provida

El presidente de Hazte Oír, Ignacio Arsuaga. | Kevin Borja
Hazte Oír ha emprendido una campaña para pedir a Vox que ponga sobre la mesa medidas provida en las negociaciones autonómicas con el Partido Popular en Extremadura y Aragón. Lo harán también, y con más empeño, en Castilla y León. Esta presión ha soliviantado a la formación que preside Santiago Abascal, y ha confundido a quienes consideraban que esta mantenía una buena relación con la entidad que lidera Ignacio Arsuaga, que aupó en sus inicios al dirigente vasco. En este contexto, Ignacio Arsuaga atiende a THE OBJECTIVE para explicar cuál es su relación actual, si la tiene, con Santiago Abascal, Alvise Pérez o Revuelta. Y qué es lo que busca con esta cruzada que le ha granjeado críticas y apoyos.
«Entre Vox y Hazte Oír hay una coincidencia en ideario, pero una cosa son los principios y otra cosa es la misión, y ahí hay una divergencia. Vox intenta conseguir votos, y supedita todo a ese objetivo, y Hazte Oír intenta convencer a los partidos políticos para que defiendan la vida, la familia y la libertad», explica Arsuaga, que enmarca ahí sus discrepancias recientes. «Abascal está escuchando a sus asesores para maximizar el número de votos y nosotros estamos intentando conseguir que Vox, tras más de siete años con alianzas autonómicas con el PP, exija una medida provida».
El presidente de Hazte Oír considera que Vox ha adoptado la inmigración como eje fundamental de su discurso, en detrimento de otros ejes que antes lo ensanchaban, y lo atribuye a la fijación que Kiko Méndez-Monasterio tiene con imitar el éxito de Marine Le Pen, proabortista, en Francia. «Alguien le está diciendo a Abascal que para ganar elecciones tiene que olvidarse de sus principios, como la defensa de la vida, de la familia, de la educación en libertad. Hay quien cree que hay que ignorar estas cuestiones. Nunca sacará él el tema y nunca se lo va a exigir al PP a cambio de sus votos de investidura», explica, para justificar su presión: «Ya hemos esperado siete años y medio».
La ruptura con Vox
Este pasado martes, Hazte Oír se presentó en la sede nacional de Vox, en Bambú, para entregar al partido las 15.000 firmas de sus socios exigiendo medidas provida. Nadie los recibió, como sí sucedió en otras ocasiones. Hubo un tiempo incluso en que Arsuaga se mensajeaba directamente con Abascal. Ahora, el político lo tiene bloqueado. «Quedábamos a comer, manteníamos una buena relación, intercambiábamos whatsapps…», recuerda, pero todo cambió cuando se quejó por la dirección del partido en la Comunidad de Madrid, a través de su interlocutora en ese momento, Rocío Monasterio.
«Abascal y Monasterio me dijeron que iban a exigir la derogación de la ley trans autonómica para aprobar los presupuestos de Isabel Díaz Ayuso [2021]. Yo me alegré mucho. Al cabo de unas semanas, Vox anunció que iba a aprobar los presupuestos, pero en el acuerdo no aparecía la derogación. Tampoco había ninguna medida provida ni contra el adoctrinamiento en las aulas. Fue una gran decepción, y cuando la transmití, me bloqueó», relata. «Queremos que Vox vuelva a sus orígenes y deje de escuchar a esos asesores que dicen que hay que aparcarlos», reivindica con insistencia en la entrevista, en la que también tilda a Vox de «PP verde» o «derechita cobarde».
P.- Vox le acusa de «chantaje».
R.- Ellos tienen sus asesores, sus cálculos, prioridades, objetivos, pero deben saber que desde la sociedad civil tenemos el derecho, y en nuestro caso la obligación, de exigir a los partidos políticos que sean útiles para cambiar las cosas, y pasen de las palabras a los hechos. Tenemos miles de socios y donantes que nos apoyan para eso.

Alvise Pérez aprovecha
Alvise Pérez ha aprovechado este alejamiento entre Vox y Hazte Oír, que data de hace años. El líder de Se Acabó la Fiesta se comprometió a defender el latido fetal en Aragón, lo que motivó que la entidad católica apoyara su candidatura. Sin embargo, Arsuaga niega que haya coordinación política con Pérez, y aclara que volverá a apoyar a Abascal si adopta medidas provida. «Nosotros no apoyamos a SALF, hicimos una guía en la que tenía una mejor consideración por haberse comprometido por escrito a adoptar el latido fetal y por no haber formado parte de gobiernos autonómicos».
La organización explicó «a los votantes de Aragón cuál es la postura de cada partido para que tomen una decisión», abunda Arsuaga, que recuerda cómo han «hecho esas campañas desde hace años y tanto el PP como el PSOE han recurrido ante la Junta Electoral Central, pero el Tribunal Supremo ha reconocido en dos sentencias que [sus] campañas no piden el voto para ningún partido, sino que informan».

Revuelta
Por experiencias pasadas, Hazte Oír se quiere mantener lo más alejado posible de los partidos. «Hay partidos cercanos y menos cercanos, o partidos enemigos como el PSOE, pero no queremos partidos cercanos, sino útiles. Los políticos intentan tener el mínimo lío, no producir polémica, y nosotros queremos que se metan en líos porque esa es la manera que tienen de ser útiles», explica el presidente de la entidad, que abunda: «Queremos evitar que Vox se convierta en el PP verde, pero parece que va en esa línea».
Entre otras cosas, a Ignacio Arsuaga le llamó la atención que el estallido del caso Revuelta destapara el malestar de la supuesta cercanía de algunos de los cachorros de Santiago Abascal con su entidad. «Yo conocía a su presidente [Jaime Hernández], pero no teníamos relación desde hace años». De todos modos, considera que esos recelos evidencian que «Vox se parece cada vez más a otros partidos donde no cabe la discrepancia y cualquier voz crítica es excluida y apartada». «Lo de Revuelta me ha sorprendido, pero me encaja en la trayectoria de Vox en los últimos años».
