España pedirá a la UE que levante las sanciones a Delcy Rodríguez tras aprobarse la amnistía
Albares subraya que Europa tiene que mandar un mensaje de que Venezuela «está yendo por el buen camino»

Pedro Sánchez saluda a Delcy Rodríguez en la cumbre UE-CELAC, celebrada en Bruselas a mediados de 2023.
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha anunciado este viernes que pedirá en el seno de la Unión Europea que se levanten las sanciones a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, tras la amnistía para presos políticos aprobada por unanimidad en el país sudamericano.
En declaraciones en Barcelona, Albares ha asegurado que la UE debe «enviar un signo, un signo de que se está yendo por el buen camino en esta nueva etapa» de Venezuela. «Las sanciones nunca son un fin, son un medio para que se produzca este diálogo amplio, pacífico y democrático en Venezuela. Si se están dando pasos hacia ello, la UE tiene que darlos también», ha subrayado el ministro.
THE OBJECTIVE ya adelantó a mediados de enero que el Gobierno de Pedro Sánchez planeaba llevar en las siguientes semanas a la UE la propuesta de sacar a la actual presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, de la lista negra de jerarcas chavistas que tienen prohibida la entrada en el espacio europeo Schengen. Todo ello con el objetivo de que España pueda invitar a la sucesora de Nicolás Maduro a la próxima cumbre iberoamericana que se celebrará los días 4 y 5 de noviembre en Madrid.
El cónclave iberoamericano es la cita internacional más importante que España va a organizar en 2026. Nicolás Maduro boicoteó este tipo de cumbres bianuales en los últimos años, al igual que las reuniones de la UE con los países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), de la que Venezuela es miembro. En la última cita entre Europa y Celac, celebrada en Bruselas en 2023 bajo una presidencia española de la UE, el propio Sánchez recibió con dos besos a la entonces número dos del régimen chavista a pesar de las sanciones europeas, ya que la letra pequeña incluye una excepción si la persona sancionada va a asistir a un evento organizado por la propia UE.
Delcy Rodríguez encabeza una lista de 69 personas a las que se ha vetado su entrada en la UE como «responsables de violaciones de derechos humanos y de socavar la democracia y el Estado de derecho en Venezuela». La lista negra para jerarcas chavistas se inició en noviembre de 2017, si bien la actual mandataria fue incluida en una segunda tanda en junio de 2018. Curiosamente, justo tras la llegada de Pedro Sánchez al poder. Ahora, el jefe del Ejecutivo quiere revertir aquella decisión con el nuevo estatus político que ha adquirido la mandataria venezolana tras el ingreso en prisión de Maduro en una cárcel federal estadounidense.
Las sanciones afectan, en su gran mayoría, a altos cargos próximos al expresidente Maduro y cuyos activos se congelaron en territorio europeo. También se prohibió suministrarles fondos o recursos económicos directa o indirectamente. Y, sobre todo, desde entonces no se les permite poner pie en territorio europeo, aunque en enero de 2020 la entonces vicepresidenta protagonizó el conocido Delcygate con su aterrizaje en el aeropuerto de Barajas para intentar pasar varios días de incógnito en la capital española.
La UE decidió el pasado 15 de diciembre prorrogar durante un año —hasta el 10 de enero de 2027— las sanciones impuestas a este grupo de dirigentes chavistas. En aquel momento, Maduro aún estaba en el poder. Pero el panorama político ha cambiado con la intervención militar de Estados Unidos el 3 de enero y la captura del dictador que se autoproclamó vencedor de los comicios presidenciales en julio de 2024. Con Delcy aupada al cargo de presidenta encargada y en medio de los halagos de Donald Trump, los Veintisiete pueden sacarla de la lista negra en cualquier momento si un país solicita llevar este asunto a una reunión de ministros de Exteriores de la UE y hay unanimidad para ello. Es el paso que acaba de anunciar Albares.
El jefe de la diplomacia española ya indicó hace un mes en una entrevista en El País que si Venezuela daba pasos hacia una democracia plena, en aras de reconciliación, «lo lógico es que las sanciones de la UE desaparezcan». Luego, en el pleno del Congreso de los Diputados, incidió en este punto cuando recordó que la UE nunca ha impuesto sanciones a un presidente en ejercicio «para mantener el diálogo»; de ahí que Maduro no estuviera sujeto a las mismas en estos últimos años.
«Nunca les oí decir ni una palabra de que Nicolás Maduro, a día de hoy, nunca haya tenido sanciones. Entonces, le parece bien que Nicolás Maduro no tuviera ningún tipo de sanción, pero que sí las tenga Delcy Rodríguez, presidenta encargada», subrayó a la bancada popular ante esa aparente contradicción, dejando claro que sacar a la mandataria venezolana de la lista negra no estaba sobre la mesa en ese momento y que había sido Trump quien la ha aupado al poder y la elogia a diario.
El PP ve «inmoral e ineficaz» el paso
Sin embargo, la portavoz del PP en dicho debate, Cayetana Álvarez de Toledo, dejó claro que su partido luchará para que la UE no levante las sanciones a Delcy Rodríguez «por inmoral y por ineficaz» en cuanto a los resultados de tal acción. «El Gobierno socialista quiere reciclar al régimen chavista, salvar a Delcy para salvarse a sí mismo. Quiere una transición lampedusiana, que todo cambie para que todo siga igual: el negocio y la impunidad. Aplicarán el viejo manual de Zapatero: promoverán a falsos opositores, intentarán sembrar la división y minar la alternativa, pero no lo vamos a permitir», señaló entre los aplausos de sus compañeros.
Álvarez de Toledo admitió que ninguna transición es «moralmente impoluta», ya que, en su opinión, «todas exigen cesiones y transacciones a veces indigestas», pero hizo hincapié en que hay unos principios «que deben prevalecer» para que la propia transición prospere una vez que Maduro ha sido derrocado. «Delcy Rodríguez no es una moderada. No es la Adolfo Suárez venezolana que ustedes pintan y desde luego no es la presidenta de Venezuela como le ha recordado el propio Trump. Es la sibilina cara b de Maduro y nosotros lucharemos para que Europa no le levante las sanciones por inmoral y por ineficaz. Y María Corina Machado no es una dirigente más, una buena chica, una opositora: es la líder indiscutible de Venezuela, su valor más seguro como bien sabe Marco Rubio».
La dirigente popular destacó que el mismo José Luis Rodríguez Zapatero «que inició la demolición de la Transición española, hoy intenta impedir una transición real en Venezuela», y que el mismo Sánchez «que blanquea la dictadura venezolana, trabaja para vaciar la democracia española». Por ello, sentenció que no es una analogía, sino continuidad. «Zapatero y Sánchez es desgracia para Venezuela y vergüenza para España […]. Queremos de vuelta a Venezuela a Maduro, con Delcy, su hermano Jorge y Diosdado Cabello. Los cuatro en el Helicoide».
