El Congreso impide al PP preguntar por el blindaje de Robles a dos cargos del CNI
La mayoría de la Mesa —PSOE y Sumar— inadmite a trámite las aclaraciones que pedían los ‘populares’

La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol.
La Mesa del Congreso de los Diputados ha vetado las preguntas registradas por el Grupo Parlamentario Popular sobre el blindaje de la ministra de Defensa, Margarita Robles, a dos altos cargos del CNI, a los que ha prorrogado en su puesto de trabajo a pesar de estar en la edad de la jubilación. La mayoría en este órgano, PSOE y Sumar, inadmitieron las cuestiones que habían registrado los populares, según ha podido saber THE OBJECTIVE. La razón esgrimida por la mayoría de izquierdas es que las preguntas deberían dirigirse a la Comisión de Secretos Oficiales, al afectar al CNI, pero el PP sostuvo que es una cuestión simplemente administrativa.
El Partido Popular registró el pasado día 6 una serie de preguntas para que el Gobierno contestara por escrito en relación a una información desvelada por THE OBJECTIVE, en la que se alertaba de la prórroga de la actividad de dos altos cargos del CNI ante la posibilidad de un adelanto electoral, permitiéndoles trabajar más allá de los 65 años. Una vez presentadas en el Registro de la Cámara Baja, pasaron a la Mesa del Congreso para su calificación y así poder ya ser contestadas.
El grupo parlamentario planteó varias preguntas. En primer lugar, quería saber si «es cierto que la ministra de Defensa [había] firmado una orden ministerial secreta con objeto de prorrogar en sus cargos a dos directores generales del CNI». En segundo, mostraba su interés por la información sobre las «razones que [llevaron] al Ministerio de Defensa a mantener en sus cargos a seis de los ocho directores generales del departamento, pese a haber alcanzado estos la edad del retiro o de reserva».
Como cuarta cuestión, trataba de saber si el Ejecutivo cree que «no existen militares en activo capaces de relevar a aquellos que pasan a la reserva o al retiro». Y, finalmente, preguntó si el Ministerio de Defensa es «consciente de las limitaciones que se generan al desarrollo de la carrera profesional de otros militares por esa política de sistemática prórroga de actividad a aquellos que pasan a la reserva o al retiro».
Pero cuando estas preguntas llegaron a la Mesa del Congreso de los Diputados, quedaron frenadas por la mayoría de izquierdas, que lo justificaron en el informe del secretario general, Fernando Galindo, afín a Armengol y exalto cargo del Gobierno socialista. El letrado mayor sostuvo que las preguntas, según el artículo 11 del Reglamento, relativas al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), tienen que dirigirse a la Comisión de Secretos Oficiales. Una opinión que fue rechazada por los cuatro representantes del Grupo Parlamentario Popular en la Mesa, frente a los cuatro del PSOE y uno de Sumar.
Los populares entendían que esta cuestión no guardaba ninguna relación con el funcionamiento interno del CNI, sino más con aspectos administrativos vinculados con la jubilación forzosa de los miembros del servicio de inteligencia. A su juicio, no tenían que pasar por la Comisión de Secretos Oficiales, ya que estas situaciones laborales «no tienen nada que ver con los secretos oficiales». Sus argumentos fueron rechazados y las preguntas inadmitidas.
La orden ministerial con la que la ministra de Defensa, Margarita Robles, firmó esta prórroga tiene carácter secreto y no ha sido publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) ni en el Boletín Oficial de Defensa (BOD). Una decisión que tampoco fue comunicada internamente a los 3.500 miembros del servicio secreto. Es así porque el estatuto del personal del CNI data de 2013 y es público, pero gran parte de la información relativa a sus actividades, organización, procedimientos y fuentes está clasificada como secreto o reservado, bajo el paraguas de la ley de secretos oficiales.
Adelanto electoral
El argumento con el que la ministra de Defensa justificó esta decisión fue que podría haber un adelanto de las elecciones generales y que existía el riesgo de que los nuevos directores generales fueran destituidos tras solo unos meses en los respectivos puestos. Dado ese horizonte de incertidumbre política, explicó que era mejor que la cúpula del CNI permaneciera como hasta ahora.
Los directores de área afectados por la orden ministerial cumplen esta semana los 65 años con unos días de diferencia. A partir de ahora, quedan exceptuados de la norma que rige para el resto de militares del servicio secreto y seguirán en sus respectivos puestos el tiempo que considere oportuno el actual Gobierno y sin límite de plazo.
