La sección catalana de Sumar dio por acabada a Yolanda Díaz el pasado verano
Dirigentes de los Comunes conversaron sobre la salida de Yolanda Díaz de la candidatura de Sumar ya en verano de 2025

Yolanda Díaz en un acto de los Comunes. | EP
La sección catalana de Sumar empezó a sentenciar a Yolanda Díaz como futura candidata nacional ya en el pasado verano. Fuentes conocedoras de las conversaciones internas que se mantuvieron en el partido de los Comunes explican que en verano de 2025 los principales referentes de este partido —algunos de ellos activos también en Madrid— dieron a la actual vicepresidenta como acabada de cara al próximo ciclo electoral. Díaz anunció su decisión de apartarse el pasado miércoles, después de que este diario publicara que la dirigente meditaba renunciar a liderar Sumar en coincidencia con el acto organizado por los partidos adscritos a la coalición de Sumar el 21 de febrero. Díaz aceptó «temporizar» y no anunciar su salida antes para evitar quitar focos y visibilidad al acto del sábado de la semana pasada.
Yolanda Díaz transmitió su decisión a través de una carta en redes y un video en el que comunicó su «intención de no repetir como candidata en las próximas elecciones generales». «Lo he querido hacer con calma, explicando los motivos, pero también quiero dirigirme a vosotros y a vosotras y deciros algo más», dijo, añadiendo: «Quiero deciros algo muy claro: voy a seguir trabajando desde el Gobierno y desde fuera del Gobierno por vuestros derechos. Con la misma convicción de siempre. Porque para mí la política es una herramienta al servicio de la gente trabajadora». Díaz mantendrá el cargo de vicepresidenta y ministra hasta que se agote la legislatura.
La dirigente gallega asumió que debía renunciar a repetir como candidata tras comprender que sus socios le habían quitado el apoyo. Aun así, en el Movimiento Sumar insistieron hasta hace pocos días que Díaz tenía intención de mantenerse al frente del grupo, lo que confirma la tesis que apunta a que la política gallega cedió más por las presiones internas que por decisión propia.
Diálogo en la cúpula
A lo largo de estos meses, Izquierda Unida y Más Madrid transmitieron a la dirigente su posición crítica en cuanto a su candidatura en las generales. Se pensaba que los únicos que confiaban todavía en ella eran los catalanes de los Comunes. Pero fuentes consultadas en ese partido sostienen que los miembros de la cúpula del partido catalán dieron por amortizada a Díaz ya desde el pasado verano. En sus conversaciones internas, los dirigentes catalanes afirmaban que Díaz no sería la candidata de las generales. Esa circunstancia deja, por otro lado, claro que los integrantes de la coalición de Sumar llevan muchos meses buscando a un sustituto para el proceso electoral.
Hasta ahora, circulan dos nombres como herederos de la vicepresidenta del Gobierno. Por un lado se encuentra Pablo Bustinduy, actual ministro de Consumo y Derechos Sociales, que podría representar una opción de continuidad con el actual equipo de Gobierno, y una conexión con la historia de Podemos. Bustinduy fue uno de los primeros dirigentes del partido morado. Considerado adscrito a la corriente errejonista, evitó estar en el lanzamiento de Más Madrid cuando Íñigo Errejón y Manuela Carmena protagonizaron la primera escisión en el partido de izquierda. Acabó retirándose para volver con Sumar.
El segundo nombre que circula con más fuerza es el de Unai Sordo. El actual secretario general de Comisiones Obreras terminará su mandato pronto, y podría ofrecer un perfil más técnico y laboralista. Los partidos de Sumar mantienen en gran secreto el nombre de quien pueda sustituir a Díaz, pero el de Sordo empieza a circular sin que nadie en las altas esferas de esas formaciones lo descarte de manera tajante. En su sindicato apoyan la opción de ver a su secretario general como líder de un espacio que afrontará una difícil encrucijada electoral.
Las condiciones de Podemos
Sumar busca, al menos formalmente, una reunificación con Podemos para frenar su caída. Con Yolanda Díaz fuera de la ecuación, los morados podrían contemplar la idea de volver a pactar con sus enemigos. Pero ese acercamiento puede ser difícil de ver. Según fuentes consultadas en ese espacio, Podemos mantuvo recientemente conversaciones con Izquierda Unida para hablar de esa opción, y puso sobre la mesa dos condiciones: que Díaz saliera de la coalición y que Irene Montero fuera la candidata nacional.
La primera condición se ha cumplido (aunque en Sumar todavía hay quien sostiene que la dirigente gallega podría formar parte de las listas electorales, aunque no como número uno), mientras que la segunda se da por descartada. El grueso de aliados de Sumar no aceptaría a la actual eurodiputada como candidata de todos los partidos de la alianza. Podemos, no obstante, podría dar un giro a su estrategia después de las elecciones en Castilla y León y Andalucía. En ambos territorios los morados acudirán en solitario. Un resultado muy por debajo de las expectativas podría llevar a Podemos a asumir que es más conveniente pactar con Sumar que asumir el peligro de la desaparición.
Pedro Sánchez, por su parte, está interesado en que a su izquierda opere una sola opción política, y no dos o tres aisladas. El cálculo de la Moncloa es que el exceso de fragmentación acaba favoreciendo a la derecha. Esta semana se ha sabido que Pablo Iglesias ha acordado con Movistar+ emitir su canal de televisión por Internet en la plataforma de Telefónica. Es posible que ese extremo haya que leerlo más en clave política que estrictamente comercial: un guiño al ex secretario general de Podemos para que acepte volver a dialogar con sus antiguos compañeros.
