Sánchez anuncia otra herramienta del Gobierno para medir «el odio y la polarización» en redes
Hodio se presenta como una pieza más de la ofensiva del Ejecutivo para regular el debate político en internet

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la primera Cumbre Internacional contra el Odio, en la Galería de Colecciones Reales. | EP
Hodio. Así se llama la nueva herramienta con la que el Gobierno pretende rastrear la huella de los discursos de odio y la polarización en redes sociales. El anuncio lo ha realizado este miércoles el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la primera Cumbre Internacional contra el Odio, donde ha presentado la iniciativa como un sistema de «medición y exposición pública» del comportamiento de las grandes plataformas digitales. Una medida que, sin embargo, ha desatado ya las críticas de la oposición, que acusa al Ejecutivo de utilizarla como un «instrumento de censura» y control político del debate en internet.
El objetivo de Hodio, según ha explicado Sánchez, es que exista un «indicador claro» sobre cómo se gestionan los contenidos en redes. «Para que todo el mundo sepa quién actúa contra el odio, quién mira hacia otro lado y quién hace negocio con ello», ha señalado. El Ejecutivo pretende así construir una especie de «huella del odio y la polarización» que permita cuantificar cuánto circula este tipo de mensajes, cómo se amplifican y qué redes hacen más o menos esfuerzos por frenarlos.
Sánchez ha defendido que la herramienta será «transparente y rigurosa» y que se basará en «criterios académicos reconocidos». La iniciativa se enmarca en la ofensiva política que el presidente mantiene desde hace meses contra los grandes propietarios de plataformas digitales, a los que suele referirse como «tecnoligarcas». Durante su intervención en la Galería de las Colecciones Reales, el jefe del Ejecutivo ha señalado de forma directa al propietario de X (Twitter), Elon Musk. Según ha afirmado, desde que el magnate adquirió la red social los discursos de odio en la plataforma han aumentado un 50%. También ha cargado contra quienes convierten el odio en «su principal baza electoral», una estrategia que, a su juicio, no busca «aplastar ideas», sino atacar a quienes las defienden. «Y aquí les hablo también desde la propia experiencia», ha subrayado.
Aunque el Gobierno todavía no ha detallado el funcionamiento completo de Hodio, sí existe una pista clara sobre su base institucional. Según ha avanzado El País, la herramienta se coordinará desde el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe), un organismo público que desde hace años monitoriza contenidos de odio en redes sociales. El trabajo de este observatorio se articula a través del sistema FARO —Filtrado y Análisis de Odio en Redes Sociales—, que utiliza inteligencia artificial para la búsqueda, recopilación y análisis de mensajes potencialmente racistas, xenófobos, islamófobos, antisemitas o antigitanos. Este sistema también permite notificar los contenidos detectados a las plataformas. El Oberaxe publica además boletines periódicos de monitorización y mantiene un canal de comunicación con las empresas tecnológicas. Solo en 2025, el organismo detectó más de 845.000 mensajes ofensivos en redes sociales.
La puesta en marcha de Hodio encaja, además, con la línea de actuación que el Gobierno ya había esbozado antes. Durante su intervención en el World Governments Summit celebrado el pasado mes de febrero en Dubái, Sánchez defendió la necesidad de reforzar la regulación sobre las grandes plataformas tecnológicas para limitar abusos en el entorno digital. Entre las propuestas que entonces mencionó figuraban restringir el acceso a redes sociales a menores de 16 años mediante sistemas efectivos de verificación de edad y tipificar nuevas conductas relacionadas con la manipulación de algoritmos o la amplificación deliberada de contenidos ilícitos. En ese contexto, Hodio se presenta como una pieza más dentro de una estrategia más amplia de intervención pública en el ecosistema digital.
Durante su intervención en Madrid, Sánchez ha defendido la necesidad de empezar a hablar de la «huella del odio» con la misma lógica con la que se mide la «huella de carbono». A su juicio, cuantificar el impacto de estos mensajes es clave para limitar su efecto en la convivencia y en la calidad democrática. El presidente ha cerrado su intervención con una referencia a Gisèle Pelicot, convertida en símbolo del movimiento feminista tras denunciar años de violencia sexual. «Hagamos que aquí también la vergüenza cambie de bando», ha afirmado. Sánchez ha lamentado que las redes sociales se hayan convertido en un «Estado fallido» sin reglas claras, donde la impunidad se ve premiada y el odio acaba funcionando como «un arma de polarización masiva».
Una herramienta de «censura»
Las críticas al lanzamiento de la nueva herramienta no han tardado en llegar. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado al presidente del Gobierno de querer «dar lecciones» sobre odio cuando, a su juicio, es precisamente «el presidente del muro». En un mensaje publicado en X (Twitter), el jefe de la oposición ha cargado contra la iniciativa presentada por Sánchez para «medir de forma sistemática la presencia, evolución y alcance de los discursos de odio en las plataformas digitales». «Aquí lo tienen: el presidente del muro, el socio de Arnaldo Otegi, el amigo de Nicolás Maduro, sentando cátedra sobre una materia que sí domina: el odio», ha escrito Feijóo. El dirigente popular también ha reprochado al jefe del Ejecutivo que pretenda «dar lecciones de paz quien no la practica ni en su propia patria».
También desde Vox han arremetido contra la iniciativa del Gobierno. Su presidente, Santiago Abascal, ha calificado Hodio como un nuevo instrumento de «censura» destinado a «atemorizar» a los ciudadanos en las redes sociales. «Quiere decirle a la gente que no le puede tener manía o que no le puede detestar… Pues lo lleva claro», ha afirmado durante un acto del partido en Treviño (Burgos).
El líder de Vox ha sostenido que el Gobierno pretende «vigilar» lo que dicen los usuarios en internet y ha acusado a Sánchez de fomentar la confrontación política. A su juicio, «lo que de verdad provoca odio» son cuestiones como la inmigración irregular, la presión fiscal o determinadas políticas ambientales. «Está instalado en la censura y quiere gastar el dinero público en este chiringuito del odio con H», ha concluido.
