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Política

Aluvión de nepalíes en la embajada para lograr el pasaporte ante la regularización de Sánchez

Cientos de personas han aguardado durante horas para obtener el documento para empezar sus trámites legales

Aluvión de nepalíes en la embajada para lograr el pasaporte ante la regularización de Sánchez

Cientos de nepalíes a la espera de obtener su nuevo pasaporte . | TO

La habitual tranquilidad de la céntrica calle madrileña de Lagasca se ha visto interrumpida desde primera hora de la mañana por una cola que doblaba la esquina de la calle Villanueva. Cientos de ciudadanos nepalíes han aguardado a las puertas de su embajada con un objetivo vital: obtener su nuevo pasaporte. Este documento es la llave maestra indispensable para poder acogerse al reciente proceso de regularización extraordinaria impulsado por el Gobierno de Pedro Sánchez, que busca legalizar la situación de más de medio millón de extranjeros en España.

Desde las 7 horas, la congregación frente a la sede diplomática (ubicada en el número 24 de la calle Lagasca) ha reflejado la urgencia de una comunidad que lleva meses en un limbo burocrático. Según han relatado fuentes diplomáticas a THE OBJECTIVE, los solicitantes han soportado más de dos meses de espera para recibir estos documentos de identidad, un retraso que les ha impedido dar el primer paso legal en sus procesos de residencia.

El cuello de botella: burocracia y revuelta social

La demora en la entrega de los documentos no es un problema de la embajada nepalí en España. Tal y como ha podido saber este diario, los pasaportes biométricos solo pueden ser impresos y emitidos desde Nepal. A la lentitud habitual de este proceso transoceánico se ha sumado un factor determinante: el impacto de la grave crisis política y social que paralizó el país asiático el año pasado.

En septiembre de 2025, Nepal vivió un estallido social histórico liderado por la llamada ‘Generación Z’. Las protestas masivas contra la corrupción gubernamental y el bloqueo de 26 redes sociales culminaron en violentos enfrentamientos que dejaron 72 muertos y cientos de heridos. La magnitud de la revuelta forzó la caída del Gobierno y la dimisión del primer ministro. Este colapso institucional paralizó gran parte de la administración pública del país, retrasando severamente la emisión de documentos oficiales para sus ciudadanos en la diáspora.

Está previsto que la Embajada de Nepal en España reparta alrededor de 1.300 pasaportes en esta primera convocatoria. Una cifra que, aunque alivia la situación de muchos solicitantes, se queda corta frente a la realidad demográfica. Según datos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Nepal, la comunidad nepalí residente en España asciende a unas 15.000 personas, muchas de las cuales se encuentran a la espera de regularizar su estatus.

Esta avalancha administrativa viene motivada por el real decreto aprobado el pasado 27 de enero por el Gobierno español. Este proceso de regularización extraordinaria está destinado a otorgar permisos de residencia y trabajo a quienes se encontraban en situación irregular, sacando de la economía sumergida a miles de trabajadores.

El rostro de la espera

Detrás de las cifras, los decretos y la geopolítica se encuentran historias como la de Annan Magar. Llegó a España hace un año y, desde entonces, se ha topado de bruces con la barrera de la irregularidad administrativa. Afirma que le resulta imposible encontrar un empleo formal debido a que la ley no le permite trabajar sin la documentación en regla. Este joven nepalí tiene claro que su futuro pasa por quedarse y ganarse la vida en nuestro país, pero sabe que, para que esa puerta se abra, primero necesita tener en sus manos ese pequeño libreto impreso a casi 8.000 kilómetros de distancia.

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