Sánchez saca la artillería electoral: «Aznar nos arrastró a Irak para fumarse un puro con Bush»
El presidente del Gobierno ataca al PP en el Congreso reviviendo de nuevo el «no a la guerra» de 2003

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. | Eduardo Parra (EP)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha empezado su comparecencia en el Congreso de los Diputados sacando toda su artillería contra el PP por la invasión de Irak que respaldó el expresidente del Gobierno José María Aznar a quien ha atacado con dureza por su «catadura moral» por «arrastrar a los españoles a una guerra ilegal». En su comparecencia para explicar la posición española en el conflicto en Oriente próximo y las medidas anticrisis del decreto que se votará en el pleno de este jueves, el jefe del Ejecutivo se ha retrotraido dos décadas en las calles españolas en 2003, cuando se popularizó la consigna del ‘no a la guerra’.
«En mi opinión, el 15 de febrero de 2003, aquel sábado, más de tres millones de ciudadanos salieron a manifestarse por toda España con un lenguaje sencillo ‘no a la guerra’. Y el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, era perfectamente consciente de ello pero le dio igual. Nos arrastró a esa locura de todos porque quería sentirse importante, quería que el presidente de los EEUU, George Bush, le invitara a un puro y pudiera poner los pies encima de la mesa». Y ha reprochado al exmandatario español que, a diferencia de Bush y el ex premier británico, Tony Blair, no pidiera perdón: «El expresidente Aznar dice que no se arrepiente de nada y que nunca lo hará esa es la catadura moral de José María Aznar».
Sánchez ha cargado duramente contra Aznar por «secundar una mentira» en contra de la mayoría de la sociedad española. «Una foto a cambio de ego, la dignidad de todo un país a cambio de esa foto». El presidente del Gobierno ha hablado de la actual guerra de Irán sólo para decir que «es bueno que lo recordemos porque olvidar es el primer paso para cometer el mismo error» y ha prometido que «España no va a ser cómplice ni de agresiones ilegales ni de mentiras disfrazadas de libertad. No esta vez, no mientras yo sea presidente del Gobierno».
«Vamos a exigir que esta guerra pare»
Según Sánchez, «estamos en algo peor, mucho peor, con un potencial de impacto mucho más amplio» y, de nuevo, EEUU arrastra a la comunidad internacional a un conflicto que es «un desastre absoluto». «¿Y todo esto para que? Que han logrado los promotores de esta guerra ilegar. Socavar la legalidad internacional, desestabilizar oriente medio , reavivar los conflictos en Iraq y Líbano, enterrar Gaza bajo los escombros… En Irán cambiar a un Jamenei por otro aún peor. Porque Mojtaba es un líder igual de dictatorial y aún más sanguinario que su padre, y sí es partidario de desarrollar armas nucleares».
El jefe del Ejecutivo español ha invocado «el orden internacional basado en reglas» y ha apelado a ser «coherente y consistente» en defenderlas como «pilar fundamental» de las democracias. «No podemos condenar la invasión de Ucrania y aplaudir los ataques de Irán. No podemos exigir que se respete la integridad territorial de Groenlandia y aplaudir cuando esa integridad es atropellada en Gaza o en el Líbano. Los dobles estándares no crean un mundo más justo sino un mundo más inseguro. Patriotismo es oponerse a una guerra ilegal. españa es hoy una referencia internacional en defensa de la paz y del derecho internacional. Y en un mundo incierto y, por cierto, carente de empatía, tengo que decirles que es un orgullo ser español, dijo provocando una larga ovación de la bancada socialista.
En un discurso que el mismo presidente ha reconocido que puede ser calificado de «ingenuo», el presidente ha apelado a la justicia para parar la guerra: «Vamos a exigir que esta guerra pare porque no es justo que unos incendien el mundo y los demás tengamos que tragarnos sus cenizas». Porque esta guerra «es un inmenso error cuyo coste no aceptamos ni estamos dispuestos a pagar». Apenas treinta y cinco minutos de intervención -tiempo muy inferior al de otras comparecencias-, que el presidente ha diseñado en clave electoralista, a apenas unas horas de realizar la crisis de gobierno para la sustitución de su vicepresidenta, María Jesús Montero, tras ser convocada la convocatoria electoral en Andalucía para el próximo 17 de mayo, a la que el PSOE pretende concurrir con la bandera del ‘no a la guerra’.
