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Política

Bustinduy se ofrece como 'número dos' pero en Sumar prefieren que lidere la candidatura

Los partidos de Sumar confían en que la presión política y mediática acabe convenciendo al dirigente

Bustinduy se ofrece como ‘número dos’ pero en Sumar prefieren que lidere la candidatura

Pablo Bustinduy en un acto en Madrid | Europa Press

El actual ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, mantiene su negativa a liderar la alianza de izquierda tras la reformulación de Sumar. El exdirigente de Podemos, y ahora integrante de Sumar, ha transmitido su disposición para ejercer de número dos en la próxima candidatura, tal y como ha podido saber este diario de fuentes de este espacio político, pero no de presentarse como cabeza de lista. Esas fuentes insisten en que los partidos que integran la coalición incluyen su nombre como el más adecuado para sustituir a Yolanda Díaz. Entre otras cosas, porque podría facilitar el encuentro con Podemos. Confían que las presiones políticas y mediáticas acaben convenciendo al dirigente madrileño.

La sucesión de Yolanda Díaz se está convirtiendo en una operación de difícil solución. Tras su retirada oficial, se ha creado un «vacío de liderazgo» que algunos dirigentes de los partidos de Sumar quieren que acabe cuanto antes. Este periódico ya adelantó que sectores de Sumar detectaron una incongruencia entre la retirada de Díaz y su papel de portavoz del grupo, a quien los cargos otorgan una visibilidad excesiva, y abogan por abrir cuanto antes el debate de sucesión.

Es más, el viaje de Yolanda Díaz a Los Ángeles para acudir a la gala de los Óscar en plena contienda electoral en Castilla y León ha irritado a los líderes de los partidos integrados en Sumar. Las fuentes consultadas aseguran que, por ejemplo, la plana mayor de Izquierda Unida reprochó a Díaz ese viaje. Todo ello en medio de una preocupación creciente sobre el futuro electoral de una marca que se ha desplomado en casi todas las contiendas regionales.

Urtasun, Bustinduy y Colau

Sumar, en definitiva, necesita empezar a perfilar algo parecido a un nuevo liderazgo que hable en nombre de todos los partidos de la alianza. Ernest Urtasun, otro ministro del grupo de Sumar, transmitió en el verano su rechazo a liderar la próxima candidatura. Las fuentes consultadas sostienen que Urtasun se descolgó de las quinielas cuando internamente se empezó a hablar de la necesidad de que Díaz se apartara. El segundo nombre que más suena como alternativa es el de Bustinduy, a la vez que otros que se han aireado en estos días, como el de la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau, no cumplen con las exigencias internas.

Bustinduy reitera públicamente que no quiere liderar la coalición, pero las fuentes consultadas en Sumar siguen mencionándole, y revelan que el ministro sí habría dado su visto bueno para ir de número dos en la lista de las generales. Así que varios sectores de la coalición siguen pensando en él como nuevo mirlo blanco para avanzar en un pacto con Podemos y al mismo tiempo frenar la caída demoscópica.

Una encuesta interna de Sumar desvelada por este periódico revela que la coalición ya ha bajado a niveles electorales de Izquierda Unida en 2011. De ahí la conclusión de que lo más conveniente sea volver a pactar con Podemos. Se pasaría de ocho diputados (y dos para Podemos) a tener, juntos, alrededor de 20. Y para esa operación el nombre de Bustinduy parece ser el más adecuado.

Giro con Podemos

El dirigente madrileño formó parte de la cúpula del partido morado en los primeros años de su actividad política. En 2019, aunque perteneciera a la corriente errejonista, rechazó formar parte de la creación de Más Madrid. La dirección de Podemos aplaudió su coherencia, antes de que Bustinduy decidiera dar un paso al lado y dejar durante años la política activa. Yolanda Díaz le recuperó, pero sus relaciones con la cúpula morada no son tan malas como las de la dirigente gallega.

En Sumar aseguran que, aunque Bustinduy insiste en rechazar los ofrecimientos (velados o directos), varios sectores de la coalición siguen pensando en él. Y confían en que si las presiones van a más el ministro acabará cediendo y aceptará el reto. Saben que el pacto con Podemos sería algo instrumental, para permitir a todos salvar los muebles, y dejar para después cómo coordinar el grupo parlamentario.

Bustinduy goza del respeto de muchos dirigentes de Sumar, si bien son conscientes de que tiene un problema de proyección pública. Consideran, aun así, que ese elemento se corregiría si se formaliza su candidatura. Bustinduy representaría también un giro de 180 grados con respecto a los liderazgos anteriores, desde el de Pablo Iglesias hasta el de Yolanda Díaz. El actual líder de IU, Antonio Maíllo, sostiene que en esta nueva etapa deben descartar los hiperliderazgos. De tal manera que la figura de un candidato de consenso, con unas listas pactadas al milímetro entre los integrantes de la alianza, resulta ser la fórmula más adecuada para volver a hablar con una sola voz.

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