García-Gallardo tantea un partido alternativo a Vox con un acto sobre «remigración»
El exvicepresidente de Castilla y León se rodea de jóvenes pensando en una formación a la derecha de Santiago Abascal

Juan García-Gallardo. | EP
«Quiero un partido con un plan serio y real de remigración. Quiero un partido que no pida el voto a los jóvenes para atender solo las demandas de los mayores. Quiero un partido que no sea el felpudo de ningún gobierno extranjero. Quiero un partido que ponga a España primero». Son palabras de Juan García-Gallardo, ex vicepresidente de Castilla y León, quien tiene un expediente abierto en Vox que «seguramente» termine en expulsión, según adelantó Ignacio Garriga, secretario general del partido que preside Santiago Abascal. Pero el joven abogado burgalés ya piensa en su futuro fuera de la formación conservadora.
Las palabras de García-Gallardo son una boutade sino toda una declaración de intenciones, pues lleva meses tanteando junto a otros jóvenes la posibilidad de montar un nuevo partido político a la derecha de Vox que se diferencie de este en tres ejes: rechazo al Gobierno de Benjamin Netanyahu, prioridad juvenil, y un plan de «remigración» ambicioso. Justo sobre este último punto intervendrá en Madrid el próximo 11 de abril, en un acto que huele a aperitivo de lo que puede ser ese nuevo partido político: la primera conferencia sobre remigración que se celebra en España.
A esta acudirán personas jóvenes que siguen a García-Gallardo, y que, según fuentes cercanas al abogado burgalés, comparten la visión de que «Vox no va a dar respuesta al problema migratorio» actual. En este sentido, cabe recordar que el ex vicepresidente de Castilla y León se reunió a finales del año pasado en Madrid con jóvenes muy presentes en X para escucharles e ir recabando ideas, lo cual alertó a Álvaro Zancajo, dircom de Vox, que trató de infiltrar espías en sus reuniones. Su percepción es que a muchos de los jóvenes desencantados con el sistema Vox se les está quedando corto.
Algunos de estos jóvenes son, precisamente, quienes están detrás de Frontera, la entidad que organiza el acto en el que participarán también el activista portugués Afonso Gonçalves, fundador y presidente de Reconquista, Iker Lucena y Diego Fernández de Eribe, de Alternativa Estudiantil o Josué González, el tuitero conocido como Canario Today. Pero lo interesante es lo que sucederá antes y después, así como entre bambalinas. La recepción será clave para saber si hay agua en la piscina.
Frontera define la remigración como «el conjunto de medidas jurídicas, económicas y culturales destinadas a revertir la inmigración masiva de población no autóctona, promoviendo el retorno de los inmigrantes no asimilables a sus países de origen, con el fin de asegurar la continuidad etnocultural y preservar la identidad de una nación». En este sentido, «revertirá las consecuencias de la inmigración masiva en nuestro país, reduciendo los índices de delincuencia, eliminando la sobrecarga en la sanidad y los servicios públicos, equilibrando el mercado laboral y solucionando el problema de la vivienda».
La «remigración»
La remigración estaría dividida en tres fases: la primera, la expulsión de los inmigrantes que hayan entrado ilegalmente en el país; la segunda, la remigración de los extranjeros que hayan conseguido regularizar su situación tras haber residido en España ilegalmente, bien mediante una regularización masiva o bien acogiéndose a uno de los cinco tipos de ‘arraigo’ existentes; y la tercera, la puesta en marcha un programa de revocación de las nacionalidades concedidas.
Además de los movimientos de población de millones de personas en la primera mitad del siglo XX, existen algunos precedentes de «remigración» sólo en las últimas décadas, en países como Bután, Bulgaria, Indonesia, Letonia, Argelia, Irán, Fiyi, varias naciones africanas y más recientemente en Estados Unidos o Kuwait. Estos precedentes demuestran que lo único que hace falta para llevarla a cabo es voluntad política.
Preocupación en Vox
García-Gallardo considera que hay hueco en la derecha española para un nuevo partido, atendiendo al panorama europeo, en donde a muchos de los homólogos de Vox les está surgiendo una alternativa a la derecha. Es el caso de Restore Britain en Reino Unido, Forza Nuova (FN) en Italia o Mi Hazánk Mozgalom en Hungría, partidos a la derecha de Reform UK, Lega y Fidesz, respectivamente. Estos tres nuevos partidos han logrado un porcentaje de voto que oscila entre el 5 y el 10%.
La preocupación en Vox por el surgimiento de una escisión a su derecha, y por la pérdida de la hegemonía en el discurso contra el inmigración existe. También preocupa que una persona como Juan García-Gallardo haga campaña contra Santiago Abascal, pues se considera que sus ataques son más dolorosos que los de Iván Espinosa de los Monteros. No en vano, sus críticas a la postura migratoria de Vox motivaron un cambio en la estrategia del partido, que pasó de abrazar la inmigración latina a decir que «no cabe nadie más». Su irrupción en el panorama nacional obligaría al partido a reconsiderar algunos de sus postulados.
