Alvise se suma al 'no a la guerra' para arañar votos a PP y Vox en Andalucía
SALF confía en lograr escaño el 17-M en Málaga, Sevilla y Cádiz para ser llave de gobierno junto a PP y Vox

Luis 'Alvise' Pérez durante la campaña electoral en Aragón. | SALF
Se Acabó La Fiesta (SALF) se ha desmarcado claramente de la posición de PP y Vox a la hora de apoyar a un aliado como Estados Unidos en su intervención militar contra el régimen iraní de los ayatolás. Luis ‘Alvise’ Pérez ha defendido «la soberanía española sin doblegarse ante ningún poder extranjero» y en su reciente oferta por escrito a Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal de hace un par de semanas introdujo el siguiente eslogan: «No a las guerras que paga el currante».
A juicio del líder de SALF, «los españoles no votan para ser enviados a morir a un país extranjero ni participar en guerras al otro lado del planeta que sólo encarecen brutalmente el precio de la vida», sino que ejercen este derecho «para poder llenar la nevera, repostar el coche y llegar a fin de mes». Este mismo viernes, por ejemplo, Alvise denunció que la inflación se dispara al 3,3% en marzo por el impacto de la guerra en Irán. Lo hizo en unos términos que los podrían suscribir perfectamente el PSOE, Sumar o Podemos: «El conflicto bélico iniciado por EEUU le cuesta ya a España más de 5.000 millones de euros y un encarecimiento récord de gasolina y cesta básica de la compra», dijo, señalando con el dedo a Donald Trump como responsable de este nuevo escenario inflacionista.
El eurodiputado destacó al inicio de las hostilidades que los bombardeos estadounidenses e israelíes contra la antigua Persia eran «ilegales». «Si Trump quiere usar nuestro espacio aéreo para su guerra petrolera, que nos pague con tecnología militar y colaboración estratégica para defendernos de la amenaza real que tenemos en casa: Marruecos», subrayó en sus redes sociales.
Alvise constató que Pedro Sánchez «no puede detener solo» a Israel «porque ‘no tenemos bombas nucleares ni grandes portaaviones’ y se enfrenta a Donald Trump». Santiago Abascal, explica, «defiende la ‘ejemplaridad’ de Donald Trump tras su amenaza de boicotear comercialmente a España y elude pronunciarse sobre las amenazas directas de EEUU a los intereses españoles», mientras que Alberto Núñez Feijóo «se limita a afirmar que ‘la relación con EEUU ha de preservarse’, sin ofrecer ninguna posición clara ni defender los intereses nacionales».
Ante ello, el líder de SALF insistió en su defensa de la soberanía española sin doblegarse ante ningún poder extranjero: «España no es súbdita ni de Trump ni de Sánchez. Los bombardeos de Trump son tan ilegales como la masacre del régimen iraní o la dictadura de Maduro que Sánchez aplaudía. Pero a mí el conflicto de Oriente Medio [sic] me importa lo que le importa a cualquier español de a pie: lo que nos afecta directamente».
Con el paso de las semanas, el político antisistema ha mantenido un discurso basado en el ‘no a la guerra’ y «encarecimiento de productos básicos y gasolina». Todo ello, con el fin de arañar votos al PP y Vox en Andalucía, donde se presentará a las elecciones del 17 de mayo con un policía nacional en excedencia de candidato: Adrián Yacar, miembro de la Ejecutiva de SALF. «Lograr escaño en Málaga, Sevilla y Cádiz haría a SALF llave de Gobierno junto a PP y Vox», indicó este viernes en su cuenta de Telegram.
Las europeas en Málaga, Almería y Sevilla
Alvise logró 181.000 votos en Andalucía en las europeas de junio de 2024. Un resultado que lo convirtió en la cuarta formación más votada en esa región, después del PP, PSOE y Vox. Las ‘ardillas’ —como se apoda a su formación— quedaron por delante de fuerzas nacionales de izquierda como Sumar (148.120 votos) y Podemos (81.305 sufragios). En las elecciones de hace dos años, Málaga (7,4%), Almería (7%) y Sevilla (6,3%) fueron las provincias que más apoyaron a SALF a nivel nacional, por delante de otros territorios como Alicante (6%), Zaragoza (5,2%), Las Palmas (6,7%), Murcia (6,5%), Cantabria (5,7%), Madrid (5,06%) y Barcelona (2,85%).
La entrada del partido de Alvise en el Parlamento andaluz supondría dividir a la derecha en tres grupos, asemejándose a la fragmentación de las últimas legislaturas con el centrista Ciudadanos. Esto podría llegar a ser un contratiempo para el PP de Juanma Moreno Bonilla si se queda al filo de la mayoría absoluta, aunque hasta el momento ninguna encuesta ha vaticinado la irrupción de SALF en el Legislativo andaluz.
SALF sufrió un revés en Castilla y León en sus segundas elecciones autonómicas en 2026. El varapalo del 15-M fue más duro que el de Aragón, donde estuvo a punto de conseguir un representante en el Parlamento regional al quedarse a poco más de un millar de votos de IU-Sumar en el último diputado que estuvo en juego en Zaragoza. La formación antisistema se quedó muy lejos del escaño en las nueve provincias castellanoleonesas. Los 15.933 votos supusieron el 1,4% del total de los sufragios escrutados.
Alvise duplicó en votos a Podemos en dicha región, pero también arrebató sufragios clave a Vox. La formación de Abascal se quedó a varios centenares de votos de conseguir escaños en cuatro provincias: Valladolid, Palencia, Ávila y Zamora. En dos de ellas, SALF superó ampliamente en número de papeletas esas diferencias que les faltaron a los de Vox: en Valladolid, la candidatura verde se quedó a 1.676 del último procurador en juego y Alvise recibió 4.379 apoyos. Y en Zamora, Vox no logró el último escaño por 363 sufragios, mientras que SALF se llevó en dicha provincia 890 papeletas.
Además, el 1,4% de los votos que fueron a la candidatura de Alvise le hubieran permitido a Vox superar el listón del 20% en Castilla y León. Una situación que se puede repetir en varias provincias de Andalucía. El líder de SALF proviene de Sevilla y su núcleo duro está formado por amigos de dicha ciudad. El eurodiputado confía ciegamente en su clan sevillano: «Sabe que no van a venderse a nadie», subrayan en su entorno.
