La ONG de Ábalos canalizó 2,3 millones de euros públicos para sus proyectos en Perú
Fiadelso recibió el dinero del Gobierno central, comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos

José Luis Ábalos llega a un pleno en el Congreso el pasado 19 de diciembre. | Fernando Sánchez (Europa Press)
La ONG que cofundó José Luis Ábalos llevó a Perú más de 2,3 millones de euros procedentes de subvenciones públicas otorgadas por administraciones españolas. Así consta en la documentación oficial a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE. Los fondos destinados a «proyectos solidarios» se encuentran bajo la lupa. Parte del dinero se dedicó a construir un edificio destinado a la población vulnerable de Chimbote, al norte del país, que está escriturado a nombre del exministro. Durante su declaración en el Tribunal Supremo el pasado jueves, explicó que se trata de una situación «circunstancial», ya que Fiadelso, en trámites de extinción, no dispone de personalidad jurídica.
Entre finales de la década de los noventa y principios del siglo XXI, la ONG de Ábalos centró gran parte de su actividad de cooperación internacional en Perú. El país andino fue el destino principal de la gran mayoría de fondos públicos captados por el exministro, ahora investigado en el Supremo por su presunta implicación en la trama de cobro de comisiones a cambio de contratos públicos de mascarillas.
La cifra qué Ábalos canalizó a Perú es de 2.348.259 euros, según consta al Estado español y ha podido confirmar este diario. Fiadelso figura oficialmente como «canalizador» de esas ayudas económicas. Los fondos proceden tanto del Gobierno central, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), dependiente del Ministerio de Exteriores, como de comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos.
La ONG despega con Zapatero
El dinero de origen privado que la ONG de Ábalos pudo recolectar (patrocinios y mecenazgos) y que tuvo como destino Perú no figura en este cómputo. Según la información recogida en el escrito fundacional de la ONG, «la Fundación Internacional de Apoyo al Desarrollo Local y Social (Fiadelso) es una entidad privada sin ánimo de lucro que nació en 1992 fruto de la inquietud de sus fundadores por los problemas que afectan a los ciudadanos, y en especial en los países en desarrollo, en el marco de la interdependencia mundial».
Fiadelso cargó el peso de la financiación de sus actividades a las subvenciones públicas. La organización con fines solidarios de Ábalos experimentó un despegue económico sin precedentes durante las dos legislaturas en las que presidió el Gobierno el socialista José Luis Rodríguez Zapatero.
Las cifras no dejan lugar a dudas: los 221.000 euros que percibía Fiadelso vía subvenciones públicas en 2004, año de la llegada al poder de Zapatero, se convirtieron en 1,5 millones apenas cinco años más tarde. La fecha coincide con la irrupción de Ábalos en el Congreso como diputado por la circunscripción de Valencia. En total, la ONG obtuvo subvenciones por valor de 5,5 millones durante los ocho años de la era Zapatero. En algunos de esos ejercicios declaró percibir solo 1.500 euros por cuotas de afiliados.
La ONG ha desarrollado diferentes proyectos en países en vías de desarrollo, especialmente en Latinoamérica. Ábalos ocupó la presidencia entre febrero de 1998 y octubre de 1999. Aunque el exministro se distanció de la primera línea, mantuvo una relación muy estrecha con la entidad, ya que varias personas de su círculo, entre ellas su exmujer Carolina Perles, formaban parte del patronato. Entre sus vocales también se encontraban su antiguo suegro y Aarón Cano, jefe de sección en la Diputación de Valencia.
Los proyectos de Ábalos
Ábalos llegó a Chimbote a mediados de los años noventa. Durante sus visitas, fraguó una importante amistad con su alcalde, Guzmán Aguirre Altamirano. En julio de 1998, apenas siete meses después de que su ONG invirtiera medio millón de euros en proyectos, esta localidad del norte de Perú, capital del departamento de Santa y muy cercana a la paradisiaca Isla Blanca, cedió por solo 430 euros un terreno para que Fiadelso desarrollara su labor de cooperación.
Como Fiadelso no estaba formalmente registrada en Perú, Ábalos y otro colaborador, Manuel Valls Ferrer, ya fallecido, registraron la propiedad a su nombre. Ambos se comprometieron a traspasarla a la ONG en cuanto fuese posible, algo que nunca ocurrió. Durante su etapa como diputado, el exministro jamás hizo referencia a este inmueble en sus declaraciones de bienes en el Congreso, aunque estaba obligado.
El edificio se levanta en un terreno de 450 metros cuadrados, tiene dos plantas y actualmente está valorado en 1,2 millones de euros, por lo que ha multiplicado notablemente su valor. Se construyó con fondos públicos de la Aecid, organismo vinculado al Ministerio de Exteriores. El importe total que se dedicó a la empresa roza los 150.000 euros. Inicialmente, se dedicaron 107.000, aunque más tarde se dedicaron otros 39.000 euros para «mejoras de las condiciones de salud y saneamiento básico».
Las obras comenzaron en 2002, pero los beneficiarios de la subvención, la Asociación de Vivienda de Trabajadores Marítimos y Portuarios Miguel Grau, comenzaron a usar las instalaciones tres años más tarde. Según informó El Debate, en mayo de 2019, un año después de que Ábalos fuese nombrado ministro, una ciudadana peruana, Jenifer Balta, se personó en una comisaría de Chimbote para reclamar la propiedad como representante del actual diputado del Grupo Mixto.
Unos días más tarde, Ábalos acudió al Consulado de Perú en Madrid para autorizar a Balta a gestionar el inmueble y desahuciar a los beneficiarios de la subvención. La cesión del terreno de 450 metros no fue el único guiño que hizo Chimbote al exministro por su compromiso. El antiguo secretario de Organización del PSOE recibió en abril de 2010 las llaves de la ciudad y la estatuilla del Tigre de Áncash, su principal símbolo, máximas distinciones municipales.