La Guardia Civil entrega al juez un informe con 2.500 fotografías sobre el siniestro de Adamuz
Los investigadores también han tomado declaración al maquinista del Iryo que descarriló e impactó con el otro tren

Un grua trabaja en la zona del siniestro mortal. | GC
La Guardia Civil ha entregado a la autoridad judicial un primer informe sobre el siniestro ferroviario de Adamuz (Córdoba), en el que murieron 45 personas el pasado domingo tras el impacto de un tren Iryo con un Alvia. Según ha explicado en una rueda de prensa el jefe del Servicio de Criminalística del Instituto Armado, el coronel Fernando Domínguez, los agentes han concluido la inspección ocular en la zona cero de la tragedia y han remitido al juzgado un dosier que incluye 2.500 fotografías y vídeos del lugar del siniestro «que pueden resultar claves para resolver la causa» de la tragedia.
Entre las imágenes registradas por los agentes del Equipo Central de Inspección Ocular (ECIO) destacan trozos de la vía rotos, marcas de frenado, cableado y evidencias que los especialistas han recogido en los más 800 metros que separan los dos trenes siniestrados. También del famoso bogie que dijo haber localizado un diario estadounidense. Fuentes próximas a la investigación insisten en que este informe no contiene conclusiones preliminares sobre el origen del accidente, sino una descripción detallada y enumerada de todos los elementos analizados por la Guardia Civil.
Un fallo de soldadura
En paralelo, los investigadores han tomado declaración a testigos del suceso, entre ellos, el maquinista que conducía el tren Iryo y que alertó en un primer momento de que «había tenido un enganchón en la vía», sin precisar que había impactado con otro convoy. La Guardia Civil también custodia las cajas negras de ambos trenes y está a la espera de analizar su contenido de cara a encajar todas las piezas del complicado puzzle y dilucidar qué fue lo que provocó el descarrilamiento mortal.
Hasta ahora, la hipótesis que gana más fuerza entre los agentes que lideran las pesquisas es que la rotura de un carril en Adamuz fue la causa de la tragedia. Prueba de ellos es que se han detectado también muestras de las ruedas de los primeros del Iryo, los que no descarrilaron. Unas marcas que había producido un supuesto fallo de soldadura en el carril, que fue agravándose según pasaba el tren de la firma italiana. Finalmente, esa erosión provocó el colapso completo de un fragmento de 30 centímetros y que los tres últimos vagones descarrilaran.
A la espera de las autopsias
En declaraciones a los medios de comunicación, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha dado cuenta de la actuación de la Guardia Civil en el dispositivo desplegado tras el suceso en Adamuz, al que la primera patrulla de agentes llegó a las 20.00 horas, cuando apenas habían transcurrido 10 minutos del choque mortal entre ambos trenes. En los siguientes cuatro días, hasta este jueves, han trabajado sobre el terreno y colaborado de forma externa un total de 976 guardias civiles.
El coronel jefe de Criminalística ha explicado que este jueves el número de denuncias de personas desaparecidas tras el suceso era de 45, y el total de víctimas identificadas era 43 —40 personas de nacionalidad española y tres extranjeras, de Rusia, Alemania y Marruecos; todos adultos, excepto un menor— a la espera de que se culmine el levantamiento de los dos últimos cadáveres hallados esta tarde y se les practique la autopsia. Los dos cuerpos han sido localizados en una segunda inspección «más profunda» bajo el segundo vagón Alvia que cayó al talud.
En un primer momento, se creyó que los restos de estas víctimas podían estar en otra ubicación y por eso se han realizado batidas con perros en el perímetro durante el día. El dispositivo del Instituto Armado no suspenderá la búsqueda de más cuerpos hasta que se confirme la identidad de las últimas víctimas halladas, según apuntan fuentes de la Dirección General.
486 pasajeros
La Guardia Civil también ha informado del balance total de pasajeros que cogieron ambos trenes el pasado 18 de enero. En total, eran 480, incluida la tripulación, de los cuales 289 iban en el Iryo y 191 en el Alvia. Estas cifras, ha señalado el coronel Domínguez, son las definitivas, habida cuenta de que ha tenido en cuenta a aquellas personas que compraron billete pero nunca se subieron al tren, así como a todos los trabajadores de los trenes afectados.
A preguntas de los periodistas, el ministro y el coronel también han explicado las diferentes entre las investigaciones que hay ahora sobre el siniestro. De un lado la judicial y la interna, en manos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). Marlaska ha señalado que ambos equipos trabajan coordinadamente, pero que esta última persigue determinar la causa con la finalidad de implementar mejoras en el sistema ferroviario y realizar recomendaciones a las autoridades competentes. Mientras las pesquisas judiciales determinan las causas y determinarán las responsabilidades de carácter penal, bajo la dirección del titular instructor y la Fiscalía.
