El jurado del 'caso Mediador' ve culpables de cohecho a Navarro Tacoronte y a un general
Consideran probado que el empresario entregó un total de 19.500 euros además de pagar decenas de comidas de los acusados

El intermediario Marco Antonio Navarro Tacoronte. | Víctor Ubiña
El jurado popular de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha determinado que los tres procesados en la primera pieza del caso Mediador, el intermediario Marco Antonio Navarro Tacoronte, el exgeneral de la Guardia Civil Francisco Espinosa y el empresario Antonio Bautista, son culpables de un delito de cohecho.
El veredicto se ha hecho público esta noche tras el juicio que comenzó el pasado 22 de enero y en el que se juzgaba presuntos sobornos para conseguir contratos de suministros de placas solares. A partir de este veredicto, el tribunal deberá determinar la condena que no será superior a un año.
El jurado considera probado que el empresario entregó un total de 19.500 euros además de pagar con tarjeta decenas de comidas de los acusados.
Durante la vista oral, uno de los peritos, miembro de la Guardia Civil, aseveró que Espinosa era miembro activo del cuerpo cuando se produjeron los hechos, por lo que no podía recibir ningún tipo de regalo ni dinero a cambio de gestiones.
En el caso de Navarro Tacoronte, se confirma que actuó como intermediario entre ambos con el fin de facilitar los negocios de placas solares que Bautista quería implantar en las islas.
En la primera pieza que se ha juzgado ahora, se relata que el mediador contactó con Bautista en agosto de 2020 por teléfono y luego le presentó al exgeneral, con el que Navarro Tacoronte había entablado amistad por esas fechas.
En septiembre Bautista viajó a las Islas para conocer al mediador y entonces sin haber visto a Espinosa le envió una caja de puros canarios para comenzar a continuación una decena de encuentros en restaurantes en los que se repetía siempre la misma dinámica: el empresario corría con los gastos.
Un hito en la trama que el veredicto considera otro cohecho es el viaje que un fin de semana de noviembre de 2020 hacen los tres, más una amiga de Espinosa, a Fuerteventura para que ex guardia civil diera una charla y el empresario pudiera conocer a la mujer dado que iba a trabajar en su empresa, al igual que haría Espinosa cuando se jubilara.
En este caso, el empresario también corrió con todos los gastos de billetes de avión, hotel y alquiler de vehículos y el supuesto cobro de 3.000 euros por la conferencia de la que no hay constancia, y que el fiscal sostuvo que fue una excusa para justificar el viaje, teoría que avala el jurado.
Cuando en el mes de enero Bautista constató que era imposible conseguir ningún resultado, finalmente cerró cualquier posibilidad de trato con el mediador.
Como conclusión de la trama, Bautista se sintió engañado y estafado, Espinosa asegura que en aquellos momentos era director de una Fundación y ya no tenía condición de funcionario y Navarro Tacoronte declaró que siempre actuó como un particular realizando funciones comerciales. Ninguno de estos argumentos han sido aceptados por el jurado popular en su veredicto.
El caso saltó a la luz pública cuando a finales de enero de 2023, Navarro Tacoronte fue detenido acusado de apropiarse de la tarjeta de un alto cargo del Cabildo tinerfeño, lo que ha supuesto la apertura de una causa paralela por denuncia falsa en contra de éste.
Tras varios días en el calabozo el mediador confesó que en sus móviles había miles de archivos de conversaciones, videos e imágenes que demostrarían una trama de corrupción en la que estaba implicado también el exdiputado nacional, Bernardo Fuentes y su sobrino, Taishet Fuentes, exdirector general de Agricultura.
