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Tribunales

El chófer que llevó a Pano a Ferraz confirma al juez que entregó 45.000 euros en «fajos» de 50

Gallego afirma en la Audiencia Nacional que el dinero iba en una bolsa blanca y que procedía del empresario Claudio Rivas

El chófer que llevó a Pano a Ferraz confirma al juez que entregó 45.000 euros en «fajos» de 50

Carmen Pano acude a la Audiencia Nacional para declarar el pasado 30 de enero. | Alberto Ortega (EP)

Carmen Pano entregó 45.000 euros a la sede del PSOE en «fajos» de billetes de 50 euros. En total, cinco tacos. La persona que le llevó a la madrileña calle de Ferraz ha confirmado ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz las explicaciones de la empresaria. Álvaro Gallego, que ejerció de conductor, ha sostenido este miércoles que el dinero provenía de Claudio Rivas y que la entrega en la que estuvo presente se realizó en una bolsa blanca que a su vez estaba en el interior de otra de cartón de color marrón. También ha subrayado que Pano permaneció en la sede nacional de la formación política unos 15 minutos, explican a THE OBJECTIVE fuentes presentes en el interrogatorio.

Gallego, que ha comparecido en el caso hidrocarburos en calidad de testigo, ha reconocido que vio el dinero en efectivo y que Pano entró con las bolsas y salió sin ellas. Mientras la empresaria realizaba esa gestión, él ha subrayado que le esperaba en la puerta. Sus declaraciones apuntalan la tesis de Pano, que avanzó en este diario que había realizado dos entregas de 45.000 euros en bolsas de plástico en la sede del PSOE. En total, 90.000 euros.

El conductor ha respondido al fiscal que él solo acompañó a Pano en una de las dos ocasiones en las que afirma haber llevado dinero en metálico a Ferraz. La recogió en la calle donde el empresario Víctor de Aldama tiene la oficina «y como nos quedaba de camino, paré y ella fue, tengo entendido, a la sede del PSOE». Gallego ha especificado que él se quedó en el interior del vehículo en segunda fila en el Paseo del pintor Rosales.

La versión de Pano

«Se bajó y se dirigió a la puerta de Ferraz porque tenía que parar a hacer una cosa. Cruzó la calle; yo estaba pendiente porque sabía que llevaba el dinero, por seguridad», ha insistido Gallego. El conductor ha reconocido que desconoce a las personas a las que entregó tal cantidad en la sede del PSOE, pero lo que ha asegurado es que Pano volvió sin bolsas. Ha relatado que, a continuación, la empresaria le llenó el tanque de gasolina.

Pano explicó el pasado 30 de enero en la Audiencia Nacional que llevó 90.000 euros a la sede del PSOE a petición de Aldama. Un extremo que negó un día antes el comisionista de la trama de las mascarillas, que aseguró que su papel se limitó a mediar. La empresaria explicó que ese dinero pertenecía a Claudio Rivas, a quien la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil atribuye junto a Aldama el papel de codirector de una red que, presuntamente, habría defraudado 231 millones de euros con el IVA de los hidrocarburos.

El testigo ha explicado a preguntas de Hazte Oír, que ejerce como acusación popular, que el dinero que entregó Pano en la sede del PSOE iba en una bolsa blanca que introdujo en otra de cartón de color marrón y que él pudo ver «los fajos» de 50 euros, aunque «no sé cuánto había, a mí no me daban explicaciones».

Su nombre salió a relucir durante la declaración de Pano en el Tribunal Supremo el 25 de febrero del año pasado, cuando la empresaria contó que había sido la persona que le había llevado a Ferraz en la segunda entrega de un dinero que «venía de casa de Carmen», donde lo llevó «un ayudante de Claudio Rivas». Este miércoles ha comentado que debía ser 100.000 euros, pero que en la cadena de custodia faltaron 10.000. Y ha continuado: «45.000 euros se los quedó Víctor (Aldama) en el despacho y Carmen y yo llegamos con los 45.000 restantes».

El emisario de Claudio Rivas

Como avanzó este diario, el emisario de Rivas que entregó el dinero que acabó en Ferraz sería Manuel de las Heras García, Lolo, administrador de RV Global Fuels SL, una mercantil que declara adquirir petróleo a seis de las siete suministradoras de combustible de Villafuel. Una persona de la «máxima confianza» de Rivas. Posteriormente, Pano y Gallego entregaron una parte a Aldama en su despacho de la calle Alfonso XII de Madrid, pero el comisionista ordenó a la empresaria que acudiera a la sede del PSOE sin mediar explicación alguna.

Una versión que el comisionista rechazó el pasado enero ante Pedraz. Aldama reconoció que compartía diversos negocios de restauración con Rivas, pero descartó que fuesen aliados en el sector de los hidrocarburos: «No soy administrador de ninguna de las compañías que se menciona, no soy dueño de Villafuel ni de las comercializadoras».

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