Forestalia se desprende de su macroproyecto de centros de datos en plena investigación
Merlin compra los derechos de conexión eléctrica de dos de las tres instalaciones que tenía previstas construir

Fernando Samper, propietario de Forestalia. | Ilustración de Alejandra Svriz
El Proyecto Búfalo revolucionó Aragón. Forestalia anunció a finales del año pasado una inversión de 12.048 millones de euros para construir tres centros de datos en Zaragoza: DCM Data, ubicado en Magallón; DCM Dédalo, en Botorrita; y DCM Blue, en Alfamén. Apenas unos meses más tarde, la empresa de Fernando Samper ha decidido desprenderse de dos de esos tres centros. Y lo hace en plena investigación judicial por el presunto pago de sobornos a cambio de licencias medioambientales. Merlin Properties, dedicada a la adquisición y gestión de activos inmobiliarios comerciales, ha comprado el 66% de la capacidad eléctrica vinculada al proyecto.
Forestalia avanzó el pasado noviembre que los centros estarían en marcha en 2028, pues ya contaba con los permisos de acceso y conexión necesarios. Los trabajos se tramitaron como Proyecto de Interés General para Aragón (PIGA), cuyo Gobierno bendijo el proyecto, que garantizaba la creación de 7.000 empleos, más de la mitad durante la fase de construcción. Los planes de la empresa de Samper convertían a esta región en líder del sur de Europa en data centers, tras las inversiones de AWS, Microsoft, Blackstone y Grupo Azora.
El gigante energético aragonés ha vendido los derechos de conexión eléctrica de dos de las tres instalaciones que tenía previstas, según avanzó Heraldo de Aragón. Lo hace en plena investigación judicial. Como ha podido saber THE OBJECTIVE, el acuerdo se cerró a finales de febrero, tras meses de negociación. La socimi decidió hacerlo público a pesar de que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil registró la sede de Forestalia en diciembre por el denominado caso SEPI.
Las licencias de Forestalia
La Unidad Central Operativa de Medioambiente (Ucoma) de la Guardia Civil realizó el pasado 3 de marzo una docena de registros en Zaragoza y Madrid y detuvo a seis personas, entre ellas el propietario de Forestalia. La firma cobró relevancia en 2016 y 2017, cuando ganó varias subastas estatales de renovables para instalar nueva capacidad de energía limpia.
El negocio de parques eólicos y fotovoltaicos se concentra en la provincia de Teruel donde, según los investigadores, habría obtenido licencias en zonas protegidas gracias al pago de «contraprestaciones» a miembros del gobierno aragonés y un ex alto cargo de Transición Ecológica, Eugenio Domínguez, también arrestado. La investigación judicial que desarrolla el Juzgado de la Sección Civil y de Instrucción número 1 de Teruel no ha espantado a la socimi que lidera Ismael Clemente.
Merlin asumirá 227 megavatios de acceso y conexión a la red eléctrica de los 300 con los que contaba inicialmente el proyecto. La compañía se queda con dos tercios del proyecto de Forestalia. Solo queda fuera el centro de Magallón, aunque fuentes cercanas a la operación señalan que podría acabar en el futuro en manos de la socimi, que cuenta con un ambicioso plan de expansión en el negocio de infraestructuras digitales.
A pesar de que el proyecto de Forestalia ya disponía de permisos, Merlin prevé solicitar la Declaración de Interés Autonómico (DIGA) y, a continuación, pedirá el PIGA, un instrumento urbanístico que permite acelerar la implantación de grandes inversiones industriales. El objetivo es que el centro de datos esté operativo en 2029, un año después de la intención que tenía la empresa de Samper. Una firma vinculada, Levitec, será la encargada del desarrollo técnico del campus.
El poder de las renovables
Con la capacidad eléctrica adquirida a Forestalia, Merlin pretende levantar un gran centro de datos en Muel, otra pequeña localidad de la provincia de Zaragoza. Fuentes cercanas a la compañía señalan que incluso ya dispondría de una parcela para levantar las instalaciones. El proyecto contará con un sistema energético híbrido basado en autoconsumo renovable que permitirá cubrir hasta el 85% del suministro eléctrico del centro de datos. Para ello se nutrirá de plantas eólicas y fotovoltaicas.
Un informe elaborado por Data Centre World y la Asociación Española de Data Centers indica que un 55% de los centros de datos en España funcionan «con energías renovables certificadas». Según el documento, titulado Primer estudio nacional de sostenibilidad en infraestructuras tecnológicas, se trata de «un porcentaje que se sitúa por encima de la media europea».

