Ábalos maniobró con Jésica para suavizar su testimonio pero teme un «pacto» con la Fiscalía
Fuentes cercanas al exministro confirman que intentó un acercamiento fallido antes de entrar en prisión

Jésica Rodríguez a su llegada al juzgado.
El exministro de Transportes, José Luis Ábalos, afronta el juicio ante el Tribunal Supremo con pesimismo. Según fuentes cercanas consultadas por THE OBJECTIVE, el exsecretario de Organización del PSOE «lleva muy mal» su estancia en la cárcel y se siente víctima de una operación para encapsular en su persona los casos de corrupción que afectan al PSOE. El antaño hombre fuerte de Pedro Sánchez es negativo respecto al juicio por el llamado caso mascarillas, en el que la Fiscalía Anticorrupción pide hasta 24 años de cárcel para Ábalos.
Su entorno da por hecho que será condenado antes del verano, pero intentan maniobrar para reducir la pena lo máximo posible. Por ello, y desde hace varios meses, se han realizado contactos y movimientos con algunos de los testigos para intentar suavizar sus declaraciones en el juicio que comenzará en el mes de abril en el Tribunal Supremo. Uno de los intentos más relevantes es el de Jésica Rodríguez García, la prostituta que viajaba con el ministro de Transportes en su delegación oficial, fue contratada en dos empresas públicas y testificará el próximo 7 de abril en la primera jornada del juicio.
Las fuentes consultadas por este diario revelan que personas cercanas a Ábalos se pusieron en contacto hace meses con la odontóloga para atraerla a su zona de influencia y atenuar así las afirmaciones realizadas en febrero de hace un año ante el Alto Tribunal, que constituyen el testimonio más relevante para inculpar al exministro en la contratación de Jésica en dos empresas públicas (Ineco y Tragastec), a las que no acudía a trabajar y cuyos partes horarios firmaba el hermano de Koldo García, Joseba García Izaguirre, que había fichado por Ineco 15 días antes.
La joven que mantuvo una relación con Ábalos durante dos años le señaló también como la persona que le proporcionó su estancia en un piso de lujo en Plaza de España, pagada por un socio de Víctor de Aldama: «Me dijo que eligiera un piso y elegí ese porque estaba cerca de Ferraz».
Los intentos de Ábalos de contactar con Jésica fueron fallidos. El exministro de Transportes sospecha que la declaración de Jésica en el Supremo «fue una declaración pactada con la Fiscalía para incriminar a Ábalos», según fuentes de su entorno. Un testimonio «extraño» en el que su expareja sentimental «mintió deliberadamente» y en el que rompió a llorar en varias ocasiones, encontrando una actitud «comprensiva» por parte del magistrado Leopoldo Puente y «extraña» por parte del representante del Ministerio Público.
¿Un pacto con la Fiscalía?
El entorno de Ábalos culpa de la declaración de Jésica al mismo responsable de financiar su estancia durante más de tres años en el piso de Plaza de España, un año y medio más desde el final de su relación en noviembre de 2020: Víctor de Aldama. El ex número tres del PSOE sospecha que el empresario ha establecido contacto con la defensa de Jésica Rodríguez García a través de su abogado José Antonio Cholán, a quien responsabilizan de bloquear el acceso a Jésica y de ejercer de puente con la Fiscalía para realizar un pacto que libraría a la joven de una imputación.
«Nadie entiende que, siendo beneficiaria de varios cohechos, el pago de una casa durante tres años, dos sueldos públicos sin ir a trabajar, Jésica no esté imputada», denuncian estas fuentes. Unas cautelas que también se han tenido con la mujer en la comisión del caso Koldo en el Senado, cuando se excusó por «problemas médicos» para no asistir a la citación de la comisión de investigación parlamentaria, y no ha vuelto a ser llamada a comparecer.
Las citadas fuentes confirman que la defensa de Ábalos sí ha mantenido contactos con otras de las personas citadas en el juicio que comenzará tras la Semana Santa. Fruto de esos contactos, algunos de los testigos son partidarios de «dulcificar» el relato de los hechos, sin modificar su testimonio previo ante el juez. El modelo de referencia es el de Claudia Montes, cuyo caso también es investigado por la Justicia por un enchufe en la empresa pública Logirail, también dependiente, como Ineco, del Ministerio de Transportes. Sin embargo, la conocida como Miss Asturias alega que sí cumplió con los trámites preceptivos previos para su contratación conforme a la ley. En la misma empresa pública fue también contratada en 2022 Andrea de la Torre Maeso, actual pareja sentimental de José Luis Ábalos, en cuyo caso la defensa de su pareja consiste en que ella sí acudió físicamente a trabajar a las oficinas de Logiraill.
El primer juicio del caso Koldo, el relativo a la ramificación del cobro de comisiones por la compra de mascarillas desde el Ministerio de Transportes y la contratación de mujeres en empresas públicas, comenzará el próximo 7 de abril. La jornada inaugural en el Tribunal Supremo la abrirán el primogénito del ministro, Víctor Manuel Ábalos Aguado, Jésica Rodríguez García y el socio de Aldama que financió la estancia de Jésica en Plaza de España, Luis Alberto Escolano. El último día del juicio será el próximo 28 de abril con la declaración de José Luis Ábalos y Koldo García. La vista no será retransmitida por streaming y solo podrá seguirse de forma presencial en el alto tribunal.
