Globalia también compró mascarillas a la empresa de la trama Koldo por 2,3 millones
La matriz de Air Europa adquirió 1,2 millones de cubrebocas en junio de 2020, en plena pandemia

Víctor de Aldama y Javier Hidalgo, exCEO de Globalia. | Ilustración de Alejandra Svriz
Globalia también compró mascarillas a Soluciones de Gestión durante la pandemia. En concreto, adquirió a la empresa de la trama Koldo 1,2 millones de unidades por 2,3 millones de euros. La matriz de Air Europa revela la operación en un escrito remitido al Tribunal Supremo a petición del juez Leopoldo Puente, que instruye el caso Koldo. El documento, al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, también especifica que su aerolínea fletó 11 vuelos en pleno estado de alarma. Nueve de ellos tuvieron como origen China, donde no operaba con anterioridad, por lo que recibió la ayuda del Ministerio de Exteriores para conseguir los permisos.
La compra tuvo lugar en junio de 2020, en plena pandemia. El objetivo de la operación era «poder suministrar la mascarilla obligatoria para la tripulación y pasajeros en los vuelos realizados» por Air Europa. El escrito de Globalia asegura que, para ello, se procedió a la adquisición de material sanitario a diferentes empresas y que Soluciones de Gestión fue una de ellas. Sin embargo, no precisa quién puso en contacto a ambas partes.
La factura comercial está fechada el 4 de junio de 2020 y especifica que cada mascarilla KN95 tuvo un coste de 1,85 euros, por lo que la compra superó los 2,3 millones de euros. Soluciones de Gestión registró ese año una facturación récord de 53,1 millones tras haber permanecido prácticamente inactiva y sin ingresos los dos años anteriores. Un pelotazo que logró gracias a los contratos covid que le adjudicaron, fundamentalmente, ministerios y gobiernos autonómicos controlados por el PSOE.
Las mascarillas de la trama Koldo
Dos entes vinculados al Ministerio de Transportes, Puertos del Estado y ADIF, compraron en total 13 millones de mascarillas que superaron los 36 millones de euros. El departamento que lidera Fernando Grande-Marlaska adquirió otro 1,3 millones de cubrebocas por valor de 3,6 millones de euros. Canarias y Baleares también se hicieron con material sanitario de Soluciones Gestión.
El Gobierno canario de Ángel Víctor Torres firmó tres contratos con la empresa de la trama de las mascarillas. Pagó un total de 6,87 millones de euros por 2,7 millones de cubrebocas. Los documentos a los que ha tenido acceso este diario señalan que Soluciones de Gestión recibió dos encargos para proveer hospitales de las islas de tapabocas tipo FFP2 o K95. El precio inicial de la primera oferta era muy superior al que se terminó pagando, ya que como la calidad era inferior, el Servicio Canario de Salud (SCS) renegoció la cantidad.
El actual ministro de Política Territorial y Memoria Democrática será uno de los más de 70 testigos que tendrán que declarar en el juicio de las mascarillas, que comienza el próximo 7 de abril. Lo hace a petición de las defensas del exministro José Luis Ábalos y su antiguo asesor Koldo García, que se enfrentan a 30 años de prisión por siete delitos. También tendrá que hacerlo Francina Armengol, que durante su etapa al frente del Ejecutivo balear adquirió 1,4 millones de mascarillas a Soluciones de Gestión con un coste de 3,7 millones de euros. Ambos han solicitado declarar por escrito.
El informe que ha remitido Globalia al Supremo también revela que el Ministerio de Asuntos Exteriores colaboró con ellos para conseguir los permisos de vuelo y traer el material sanitario de China, ya que antes de la pandemia Air Europa no había operado en el país asiático y no disponía de las autorizaciones necesarias. Soluciones de Gestión le pagó 2,5 millones de euros por fletar 11 aviones, nueve de ellos a China.
La compañía también ha informado al juez que sigue sin recuperar los 185 millones de euros retenidos por Venezuela y que contrató a Aldama para conseguir el dinero. Como no tuvo éxito, especifica, nunca se le retribuyó por ello. La deuda se originó como consecuencia de «la imposibilidad de repatriar los fondos generados por la venta de billetes de avión en bolívares desde el año 2013, debido a las severas restricciones impuestas por los organismos de control cambiario en Venezuela».
