The Objective
Caso Ábalos

Uno de los «mosqueteros» de Aldama también se niega a declarar en el juicio contra Ábalos

El tribunal decide que se escuche el testimonio de Serrano durante la instrucción tras descartar ratificar su anterior declaración

Uno de los «mosqueteros» de Aldama también se niega a declarar en el juicio contra Ábalos

Javier Serrano.

Javier Serrano, uno de los «cuatro mosqueteros» de Víctor de Aldama, también se ha negado a declarar este lunes en el juicio de las mascarillas. El empresario tampoco ha ratificado la declaración que realizó ante el Tribunal Supremo el 2 de abril del año pasado. Ante las reclamaciones de la Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones populares, los magistrados se han retirado a deliberar durante unos minutos. Han decidido que se escuche la audición de la declaración de Serrano durante la instrucción al considerar que negarse a ratificar su testimonio puede suponer «una diferenciación con lo manifestado en fase de investigación».

Serrano, investigado en la Audiencia Nacional, era uno de los miembros de un chat de WhatsApp denominado 4 mosqueteros que creó Aldama. La Unidad empresario se apoyó en él, Ignacio Díaz Tapia, Alberto Escolano y César Moreno para desarrollar sus negocios. Los investigadores creen que ayudaron al comisionista de la trama Koldo a despatrimonializar sus bienes en España a través de un complejo entramado. El negocio de las mascarillas solo fue el principio. Sus conversaciones revelan transacciones económicas para dificultar la trazabilidad del dinero obtenido vía Pronalab, un laboratorio de análisis clínico con sede en República Dominicana.

El fiscal de Anticorrupción, Alejandro Luzón, ha comenzado su intervención recordando al socio de Aldama un mensaje de audio que le envió su empleada Aránzazu Granell el 2 de noviembre de 2021 sobre una entrega de dinero a Joseba García, hermano del asesor ministerial de José Luis Ábalos, que se enfrenta hasta a 30 años de prisión por el caso mascarillas.

El pago a Joseba en Dominicana

Durante su declaración de hace un año en el Supremo, Serrano explicó que había hecho el pago a Joseba García tras pedírselo Aldama, como un favor personal. El empresario desbarató ese día la tesis del hermano de Koldo García, que había asegurado unas semanas antes que sus viajes a República Dominicana eran de carácter privado. El socio de Aldama y la empleada de Pronalab Aránzazu Granell reconocieron que los pagos en efectivo en la isla caribeña alcanzaron los 20.000 dólares en efectivo (18.530 euros) repartidos en dos sobres.

Joseba García reconoció la semana pasada en el Supremo que había visitado en dos ocasiones Dominicana. El hermano del ex asesor ministerial explicó que realizó esos viajes a petición de Aldama a solicitud de Koldo García. El testigo vinculó ambos desplazamientos con un negocio relacionado con la pitaya y una relación afectiva con una mujer, pero negó cualquier entrega de dinero en efectivo. Los investigadores ya constataron que el hombre de confianza de Ábalos recibía de la trama retribuciones mensuales de 10.000 euros.

La UCO desveló en sus informes que Joseba García recibió el encargo de ir a Dominicana para recibir casi 20.000 euros en noviembre de 2021. El problema es que erró con la ubicación, ya que en lugar de ir al lugar donde le citaron, Punta Cana, viajó a la capital, Santo Domingo. El incidente generó chanzas entre los socios de Aldama, ya que ambas ciudades están separadas por 200 kilómetros. Era su primera vez en la isla caribeña, a la que volvió un mes más tarde, ya sin sobresaltos.

Los tentáculos de Serrano también alcanzaron a distintas administraciones regionales para realizar pruebas PCR. El Gobierno riojano rechazó la operación, como sucedió meses antes con la compra de mascarillas a Soluciones de Gestión. Sin embargo, logró introducirse en Canarias con tres contratos por 5,3 millones de euros y otro en Baleares por valor de 1,1 millones. Serrano declaró como imputado en la Audiencia Nacional en diciembre de 2024, aunque se desvinculó del negocio de las mascarillas y omitió su participación en los test.

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil reveló que Serrano escribió al mosquetero Moreno que el ministro había «dado el OK» al negocio de las pruebas PCR. Días más tarde, el 20 de agosto de 2020, Moreno le envió dos pantallazos de la Wikipedia de Salvador Illa, entonces ministro de Sanidad. Volvieron a compartir algunos mensajes en enero de 2022, entre ellos una fotografía en la que se observan dos fajos de billetes en efectivo, uno de ellos en el interior de una bolsa de plástico transparente y otro con gomas.

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