Brasil registró 61.619 muertes violentas en 2016, una cifra récord que refleja tanto un aumento de la letalidad policial como del asesinato de agentes, especialmente en Río de Janeiro, según cifras de la ONG Foro Brasileño de Seguridad Pública. El 11º Anuario Brasileño de Seguridad Pública, considerado el informe más extenso sobre este asunto en el país, destaca que el aumento de muertes violentas elevó la tasa a 29,9 muertes por 100.000 habitantes el año pasado o, lo que es lo mismo, siete fallecimientos violentos cada hora.