
Dugin, Benoist y Olavo de Carvalho: tres pensadores para entender a la nueva derecha radical
Matteo Salvini, Vladimir Putin o Jair Bolsonaro son algunos de los políticos que escuchan atentamente el mensaje de Dugin, Benoist y Olavo de Carvalho.

Matteo Salvini, Vladimir Putin o Jair Bolsonaro son algunos de los políticos que escuchan atentamente el mensaje de Dugin, Benoist y Olavo de Carvalho.

Diez jóvenes de entre 17 y 25 años han sido detenidos en Francia acusados de un complot para asesinar a políticos e inmigrantes, han dicho este martes fuentes cercanas a la investigación.

Miles de manifestantes se han manifestado este sábado en París convocados por el movimiento de izquierda radical Francia Insumisa (LFI), liderado por Jean-Luc Mélenchon, determinado a plantar cara a la reforma laboral del presidente, Emmanuel Macron. Mélenchon ha encabezado el inicio de una manifestación que quiere ser el comienzo de un “ciclón social” que ponga contra las cuerdas al Gobierno.

La era de la posverdad es un tiempo dominado por el relativismo. Ya no hay una realidad material, asible, contrastable; solo puntos de vista, voluntades, hechos alternativos. En un mundo en el que la objetividad no existe, todo es relativo. También las distancias. Así, puedo decir que la virtud se encuentra en un punto intermedio entre Hillary Clinton y Donald Trump. O que la elección óptima está tan apartada de quien cuestiona el Holocausto como de quien trabajó en un banco. Situarse en la mediatriz que separa a Macron y Le Pen es algo así como proclamar que tan lejos nos queda Cuenca como Bandar Seri Begawan. Siempre quise escribir Bandar Seri Begawan.

Ha empezado la cuenta atrás y a sólo seis días de que se celebre en Francia la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, el centrista Emmanuel Macron y su rival de extrema derecha Marine Le Pen han librado un áspero duelo sobre sus visiones del país, coincidiendo con las manifestantes en contra de las llevadas a cabo en la calles por el 1 de mayo.

Sigue en directo la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia.

Abril de 2017 se encuentra con una Francia convulsionada por el terrorismo, que ha decidido instalar abiertamente sus amenazas desde enero del 2015 con el ataque al semanario Charlie Hebdo, y con las elecciones presidenciales en ciernes, el panorama es un tanto incierto para la mayoría de los franceses, sobre todo cuando los candidatos son catalogados de extremistas o tibios, unos enfrentan investigaciones por posibles casos de desvío de fondos y otros desean crear alianzas con la revolución bolivariana en América Latina.

“Algunos de nosotros hemos sido citados por los candidatos a la presidencia francesa, en particular por Marine Le Pen y su equipo, para justificar un programa político sobre la cuestión de Europa”, ha explicado en una tribuna publicada por el diario Le Monde este grupo de economistas, entre los que se encuentran el estadounidense Robert Solow, premio Nobel en 1987, y el francés Jean Tirole, galardonado en 2014.

La noche del 4 abril se realizó el segundo gran debate de las elecciones presidenciales francesas, esta vez no eran solo los cinco “grandes candidatos” a ellos se unieron -por primera vez en la historia- los seis “pequeños candidatos”, dando así la oportunidad de presentar en un mismo lugar todas las propuestas a las que se enfrentarán los franceses el 23 de abril.

El centrista Emmanuel Macron atacó el martes el proyecto económico de su principal rival en las elecciones presidenciales del 23 de abril, la ultraderechista Marine Le Pen, en un encendido debate televisivo en el que la acusó de provocar una “guerra económica” a tres semanas de los comicios más inciertos en la historia reciente de Francia.

El candidato socioliberal Emmanuel Macron, líder del movimiento En Marcha, es el favorito en las próximas elecciones al Elíseo, que se celebrarán el 23 de abril, según la última encuesta del prestigioso diario Le Monde.

En la noche del lunes 20 de marzo se produjo un evento histórico en Francia: por primera vez, antes de la primera vuelta, los cinco candidatos favoritos para la elección presidencial de 2017 se reunieron en un plató de televisión para discutir sus programas de gobierno.

Los cinco principales aspirantes a la presidencia de Francia participaron este lunes en un acalorado debate televisado, a un mes de la primera vuelta de unos de los comicios más imprevisibles de la historia reciente de Francia.

Francia ha sobrevivido a un quinquenio de grandiosa incompetencia en su primera magistratura -incompetencia política, se entiende; en otros terrenos, como el sentimental, el talento de François Hollande es mucho más patente-, y posiblemente pudiera sobrevivir a otro después de las elecciones presidenciales de este año. Pero, por ella misma y por el interés bien entendido de los españoles -que somos sus vecinos- y de todos los europeos, habría que esperar que no sea así y que logre enderezar el rumbo. En la hora más difícil en las relaciones internacionales del último cuarto de siglo, cuando entre Putin, Trump, el Brexit y los nacionalismos y populismos sobrevenidos están a punto de liquidar la construcción europea, lo mínimo que se debe desear es que el eje fundacional de ese viejo sueño, Francia-Alemania, recobre su pulso socioeconómico y su firmeza política. Porque, si no, se nos hunde el tenderete y acabaremos muy mal.