Lo que todo CEO debe aprender sobre sostenibilidad (antes de que sea tarde)
¿Están los líderes empresariales preparados para ubicar la transformación sostenible en el eje de la estrategia?

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Durante años, la sostenibilidad fue tratada como una rama de la Responsabilidad Social Corporativa, algo que se podía delegar en un departamento específico y que no interfería en las decisiones del comité ejecutivo. Hoy, esa idea ya no se sostiene. La sostenibilidad ha pasado al centro del tablero: impacta la rentabilidad, el acceso a financiación, la captación de talento y la supervivencia del negocio. Ya no es un área opcional, y los líderes que no la dominen estarán en desventaja en un entorno cada vez más exigente.
Pero, ¿están los líderes empresariales preparados para gestionar esta transformación y ubicar la transformación sostenible en el eje de la estrategia empresarial?
El nuevo contexto exige un nuevo tipo de liderazgo
El mundo cambia más rápido de lo que muchas empresas pueden asimilar. Crisis climática, regulación europea (como la Directiva CSRD), tensiones geopolíticas, inteligencia artificial, inversiones con criterios ESG, cadenas de suministro vulnerables, entre otros. Las reglas del juego han cambiado y con ellas, también el perfil del CEO.
Ya no basta con visión financiera o habilidades de gestión: los líderes deben entender cómo la sostenibilidad se conecta con las decisiones clave de negocio. Sin este conocimiento, corren el riesgo de tomar decisiones que comprometan su competitividad a medio plazo.
Según el informe del MIT Sloan Management Review, el 60% de las empresas enfrenta barreras internas para implementar estrategias sostenibles, y una de las principales es la falta de liderazgo con formación adecuada en sostenibilidad.
Cinco cosas que un CEO necesita saber sobre sostenibilidad
- El impacto ambiental es una cuestión estratégica, no técnica. Toda empresa genera un impacto en el planeta. Entender y gestionar ese impacto –huella de carbono, eficiencia energética, economía circular– es clave para seguir siendo competitivo. La transición ecológica no es una opción, es una exigencia del mercado.
- Las personas son un activo crítico en la transformación. La sostenibilidad no solo trata del planeta: trata de personas. Derechos laborales, diversidad, inclusión, cultura empresarial. Todo ello impacta en la reputación, el clima interno y el rendimiento. La sostenibilidad social ya es vigilada por reguladores, inversores y consumidores.
- La sostenibilidad está reconfigurando las finanzas. La inversión sostenible superó los 30 billones de dólares a nivel global . ¿Qué significa esto? Que no adaptarse implica perder acceso a financiación verde, bonos sostenibles o fondos de inversión con criterios ESG. Lo que antes se veía como coste, hoy es inversión inteligente.
- Cumplir con la normativa es una obligación… y una oportunidad. Directivas como la CSRD en Europa exigen transparencia en el impacto social y ambiental. No estar al día puede conllevar sanciones, pero también pérdida de contratos y reputación. Un CEO informado convierte el cumplimiento normativo en ventaja competitiva.
- La sostenibilidad impulsa la innovación y abre nuevos mercados. Empresas como Schneider Electric, Danone o Interface han convertido sus compromisos sostenibles en motores de innovación, fidelización de clientes y creación de productos con propósito. No es idealismo: es estrategia.
¿Por qué formarse en sostenibilidad no es delegable?
Porque muchas decisiones estratégicas ya están atravesadas por esta dimensión: compras, inversión, expansión internacional, digitalización, marketing. Y si el comité de dirección no tiene las competencias necesarias, las decisiones se toman con información incompleta o errónea.
Además, hay un nuevo lenguaje que todo directivo debe comenzar a manejar: taxonomía verde, finanzas sostenibles, criterios ESG, biodiversidad, due diligence social, TCFD, economía regenerativa… No se trata de convertirse en un experto técnico, pero sí de disponer de un marco estratégico claro. Un líder formado en sostenibilidad entiende el contexto global, anticipa riesgos que antes no se consideraban críticos, detecta oportunidades alineadas con la transición verde y social, y toma decisiones más informadas, alineadas con las expectativas regulatorias, financieras y sociales del momento.
Hacia otro concepto de rentabilidad
Formarse hoy en sostenibilidad no solo es una cuestión ética y de reputación, sino también de liderazgo responsable y visión empresarial. Quienes comprendan esta conexión tienen más posibilidades de liderar con éxito y resiliencia en una economía en transición.
En Noaway lo vemos cada día: cuando un comité directivo entiende de verdad cómo conectar sostenibilidad con rentabilidad, se transforma. Cambia su narrativa, sus prioridades, sus métricas. Se vuelve más competitivo, más resiliente, más innovador.
Porque en la era actual, la sostenibilidad ya no se elige: se lidera, o se queda atrás. Y ese liderazgo requiere también repensar qué significa “rentabilidad”. Ya no basta con el retorno financiero. El nuevo liderazgo empresarial entiende que generar valor económico es inseparable de generar impacto positivo: para las personas, para el entorno y para el planeta. Este es el eje de la economía de impacto: modelos de negocio capaces de resolver desafíos sociales y ambientales, sin renunciar a la eficiencia ni al crecimiento.
En este nuevo paradigma, rentabilidad significa también generar un impacto regenerativo. Las empresas que prosperarán serán aquellas que sepan construir valor a largo plazo para todos sus grupos de interés, demostrando que hacer las cosas bien es también una forma de hacerlas mejor.