The Objective | Noticias exclusivas y opiniones libres en abierto
Publicidad
Mundo ethos

Día Internacional de la Mujer: un largo camino recorrido y por recorrer

Desde el sufragio femenino hasta la representación de la mujer en todos los estratos y las facetas de la vida –en el lugar de trabajo, en las escuelas, en las universidades, o en los Parlamentos-, el camino que ha recorrido la mujer ha sido largo y pedregoso. La verdadera revolución del siglo XX ha sido la de la mujer, una revolución inigualable, profunda y que, todavía hoy, no ha logrado la paridad real que podríamos esperar. El machismo sigue matando a decenas de mujeres cada año sólo en España, y las generaciones más jóvenes que vienen no aseguran un futuro esperanzador a este respecto.

Día Internacional de la Mujer: un largo camino recorrido y por recorrer

La mujer que firma estas líneas ha nacido en mundo que le ha otorgado el convencimiento, de primeras, de que existe una igualdad real entre hombres y mujeres. Con el tiempo, esa igualdad que está sobre el papel en los lugares más privilegiados del mundo, se revela inexistente en la realidad más palpable. Las constantes noticias sobre muertes de mujeres a manos de hombres sacuden conciencias y replantean las convenciones sociales sobre feminismo y el papel de la mujer en la sociedad contemporánea.

(REUTERS/Thierry Gouegnon)
(REUTERS/Thierry Gouegnon)

En 1975, la asamblea general de la ONU declaró oficialmente el 8 de marzo Día Internacional de la Mujer. El origen de la razón por la que escogieron esta fecha no está muy claro. La versión más verosímil es que el 8 de marzo de 1857 un grupo de trabajadoras textiles decidió salir a las calles de Nueva York para protestar por las míseras condiciones en las que trabajaban. Desde entonces, la lucha de la mujer ha sido incansable, y en 2016 queda mucho por hacer.

Compromiso por la paridad, el tema central de este año

En 2014, el Foro Económico Mundial predijo que la paridad de género a nivel mundial no llegaría hasta 2095. Un año más tarde, el mismo organismo estimó una desaceleración en esta cuestión, y dio otra fecha: 2133. Este año, los organizadores del Día Internacional de la Mujer están pidiendo que las reivindicaciones se centren en conseguir la paridad de género más rápido, impulsando políticas que ayuden a las niñas a lograr sus ambiciones. Otra medida fundamental es asegurar el equilibrio de género en las altas esferas del poder económico, político y social. Eliminar todas las diferencias pasan, irremediablemente, por una cultura más inclusiva.

Un problema cultural y de estereotipos

Los medios de comunicación, convencionales o no, son un pilar fundamental en la lucha de género en los años venideros. Para derribar los patrones patriarcales de la sociedad, que están arraigados en la mayoría de las culturas del planeta, ese esencial construir otros nuevos.

Para Bárbara Tardón, experta en Género y Derechos Humanos consultada por The Objective, el machismo viene de lejos y está arraigado en nuestra cultura, por lo que queda mucho camino por recorrer: “Tenemos a nuestras espaldas siglos y siglos de patriarcado. No podemos pretender eliminarlo, en el caso de nuestro país, en 38 años”. En esa lucha hay un denominador común: la educación, que para Tardón “es la varita mágica que podría conseguir que las cosas cambiaran. Una sociedad que se construya sobre los valores de la no violencia, la igualdad, la no discriminación, desde una perspectiva feminista o de género”.

(REUTERS/Pilar Olivares)
(REUTERS/Pilar Olivares)

Los roles de género están predefinidos desde la infancia. Desde el uso de juguetes “para niñas” o “para niños”, hasta los comportamientos reflejados en sus casas o en la cultura popular, los más pequeños aprenden unos patrones de género que pueden ser muy peligrosos en el futuro. “Los estereotipos son la raíz de la discriminación y la violencia, simbolizan la desigualdad y la discriminación. Si hay discriminación va a haber violencia. Ese es el daño directo que simbolizan los estereotipos”, asegura Bárbara Tardón.

Los medios de comunicación influyen en gran medida en la educación de los jóvenes, pero también en la percepción de la sociedad en general. Sonia Herrera, experta en Comunicación y Género consultada por The Objective, asegura que “los medios tienen una responsabilidad como agentes de transformación social, tenemos que ser conscientes de ello. Los propios profesionales que trabajamos en los medios no tenemos una formación específica en género. Cuando llegas al mundo profesional, lo que haces es reproducir lo que te han enseñado”. La ficción es el nicho perfecto para crear modelos de conducta que se puedan ver replicados en la vida real. Las nuevas plataformas, como Netflix, ayudan a reconstruir nuevos modelos. “Se van dando pasos, muchos menos de los que quisiéramos. Se están presentando otros roles y otros arquetipos de mujer». En España, sin embargo, vamos por detrás en esta cuestión. Según Sonia Herrera, «en España todas las series de televisión están creando los mismos patrones. Las mujeres están colocadas en todos los estereotipos tradicionales que podamos encontrar”.

Machismo que mata

El lado más escabroso de una sociedad patriarcal, de un pensamiento colectivo que somete a la mujer, es la denominada violencia de género o violencia machista. Hoy, la mayor lucha de las mujeres se centra en evitar los asesinatos por el mero hecho de serlo. En el año 2015, sólo en España 57 mujeres fueron asesinadas por violencia de género. Hay más muertes registradas por este tipo de violencia que víctimas de ETA, por ejemplo. Además, la tendencia es al alza. Estos casos no son más que la punta del iceberg. Más de 16.500 mujeres estuvieron en el mismo periodo bajo la vigilancia de la Policía Nacional.

Dentro de la violencia de género, se encuadra la violencia sexual contra las mujeres. Los escándalos de agresiones sexuales en masa durante la Nochevieja en Colonia estuvieron muy presentes en los medios, sirviendo como ejemplo de un problema social estructural.

(REUTERS/Kevin Lamarque)
(REUTERS/Kevin Lamarque)

Bárbara Tardón asegura que “para eliminar la violencia contra las mujeres, lo primero que tiene que haber es una disposición política pero también una disposición social. La sociedad tiene que ser consciente de que convivimos, desde incluso antes de nacer, con una estructura que fomenta la violencia machista”. Para combatirlo, no basta con redactar leyes, sino que hay que hacer posible que éstas se apliquen: “Todas las medidas tienen que ser integrales, empezando por la educación formal e informal. Es esencial también que existan políticas públicas que son claves más allá de las leyes”.

Los medios juegan un papel muy importante en la sensibilización sobre estos temas. La experta Sonia Herrera cree que «muchas veces se revictimiza a las mujeres asesinadas, se invisibilizan muchos temas que tienen que ver con violencia machista, se centra todo en los feminicidios -aunque no se tratan como tal, hay todavía una reticencia enorme a utilizar el término-. Hay mucho trabajo por hacer todavía. Lo que hacemos es informar, pero no nos planteamos en cómo repercute en las víctimas, en las supervivientes, en la sensibilización de la sociedad en general».

Lo que consiguieron

El Día Internacional de la Mujer surgió por primera vez a raíz de las actividades de los movimientos obreros a finales del siglo XIX y principios del XX en América del Norte y Europa. Desde entonces, la lucha incansable de las mujeres se ha ido haciendo más fuerte y extendiéndose por muchos lugares del mundo.

(REUTERS/Library of Congress)
(REUTERS/Library of Congress)

Las sufragistas convirtieron las reivindicaciones por el voto femenino en el primer movimiento feminista de la historia. Las primeras grandes marchas reivindicando los derechos de las mujeres se dieron el 19 de marzo de 1911 en Dinamarca, Alemania, Austria y Suiza. Las mujeres pedían no sólo el derecho al voto, sino también el derecho a ejercer una función pública y a no ser discriminadas laboralmente.

Desde entonces, se han logrado numerosos derechos y avances, y el 8 de marzo es la fecha que aprovechan los medios de comunicación para recordarlos. A pesar de todo lo que queda por hacer, que es mucho, Bárbara Tardón tiene claro que este sí es un día “para celebrar ese orgullo de ser mujer en un contexto donde la historia del patriarcado lo que ha pretendido es negar nuestros cuerpos y nuestra libertad, lo que no quita que hoy sea un día para reivindicar y visualizar ese largo camino que aún nos queda por recorrer”.

El voto, el acceso al trabajo, la independencia económica, o la representación política son algunos de los logros conseguidos hasta a la fecha. Estos derechos son todavía totalmente inaccesibles para millones de mujeres en el mundo. Ese es el frente en el que se batallará la lucha feminista, junto con otros nada desdeñables como la brecha salarial entre hombres y mujeres, la eliminación de estereotipos o la educación para evitar que los niños y niñas de hoy se conviertan en los maltratadores y las sumisas del mañana. Éste es, por tanto, un día para celebrar con alegría que las mujeres han luchado, luchan, y seguirán luchando hasta la igualdad total. Y no lo harán solas, los hombres también están invitados.

Envía el primer comentario
Publicidad
MyTO

Crea tu cuenta en The Objective

Recupera tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el que te registraste en The Objective

L M M J V S D