Volver a recuperar el olfato tras el coronavirus es posible
Foto: Gerald Herbert| AP

Sociedad

Volver a recuperar el olfato tras el coronavirus es posible

Hay un 20% de la población que no recupera de manera instantánea el olfato, para ellos existe un “entrenamiento olfatorio”

por Inés Bertrán

«Yo no tuve prácticamente ningún síntoma, un par de días dolor de cabeza pero ya está. Realmente me di cuenta de que podía tener coronavirus cuando deje de oler y es ahí cuando me asusté», afirma Macarena González, una joven valenciana de 28 años que dio positivo en COVID-19 el pasado mes de mayo.

La pérdida del olfato es uno de los síntomas más citados por algunos de los enfermos del coronavirus. Un estudio de la Universidad de California revela que los pacientes que experimentan anosmia o pérdida del sentido del olfato padecen una versión más leve de la enfermedad.

Los investigadores han estudiado los casos de 169 personas que se acercaron con estos síntomas al sistema ambulatorio de San Diego (California) y han descubierto que hay una fuerte correlación inversa entre la pérdida del olfato, y la gravedad del COVID-19 .

«La característica principal es que al analizar la «gravedad» se ha observado que cuando la perdida del olfato y del gusto ha sido más grave, se ha asociado a la población más joven, predominantemente mujeres, con menor necesidad de ingreso hospitalario, menos neumonía y menor elevación de PCR (marcador inflamatorio en infecciones graves)», cuenta a The Objective la doctora Adriana Izquierdo.

Volver a recuperar el olfato tras el coronavirus es posible

Foto: Richárd Ecsedi | Unsplash

«Muchas otras infecciones virales afectan el gusto y el olfato, produciendo lo que llamamos anosmia post infecciosa, por lo que no es un síntoma nuevo para nosotros, pero la COVID-19 ha afectado en frecuencia y gravedad de una forma mayor a otras infecciones. La razón por la que afecta más al olfato que otros virus, podría deberse a mecanismos combinados de inflamación local junto con degeneración del epitelio olfatorio, ya que hay unos receptores específicos descritos en la mucosa olfatoria para el SARS-CoV-2», ha afirmado Izquierdo.

¿Por qué se pierde el olfato?

Para entenderlo hace falta conocer la forma en que el virus se cuela en nuestras células, y también cuales son sus puertas de entrada favoritas en el cuerpo humano. El virus SARS-CoV-2 utiliza básicamente dos proteínas de la superficie de las células para entrar en ellas: ACE2 y TMPRSS2. La proteína ACE2 es el receptor para una hormona llamada Angiotensina 2, que entre otras cosas regula la presión arterial.

Por su parte, el virus cuenta con una proteína clave en su superficie llamada proteina S (spike). Funciona como una llave que puede unirse a la proteína ACE2, el receptor o «cerradura». En ese momento entra en acción la proteasa TMPRSS2, una enzima que corta la proteína S en dos fragmentos, S1 y S2, lo que permite la incursión del virus mediante un proceso conocido como endocitosis. Una vez que el virus entra en las células forma una cubierta con la membrana celular como si fuese un escudo que la sujeta, “agarrándose” a los receptores ACE2. Y así tiene vía libre para invadirnos.

En los pacientes afectados de coronavirus se ha observado que, uno de cada cinco recupera el olfato a la semana de empezar con los síntomas de la enfermedad. Una tercera parte lo recupera en un periodo de entre una y dos semanas. Finalmente, uno de cada cinco tardará de dos a cuatro semanas en recuperar el olfato tras la COVID-19. Aunque existen excepciones.

Y Luisa es una de ellas. Luisa Álvarez tiene 35 años y lleva tres meses sin poder oler nada. Ni el café de por las mañanas, ni unas tostadas recién hechas…nada. El 80% de los pacientes recupera el gusto y el olfato de forma espontánea pero Luisa es de ese 20% restante.

Cómo recuperar el olfato

Pero no está todo perdido. Existe una rehabilitación del olfato para aquellos pacientes que como Luisa siguen sin recuperarlo. Lo primero que tienen que hacer es someterse a una olfatometría para cuantificar la pérdida y ver la capacidad que les queda. La olfatometría es un test que permite medir la capacidad olfativa y, por lo tanto, la pérdida de olfato. En función de sus respuestas, y comparando el resultado con la media nacional, se establece un score que define el nivel de hiposmia (leve, moderada, grave) o anosmia.

Volver a recuperar el olfato tras el coronavirus, es posible

Foto: Jeffrey Arguedas | EFE

«Y una vez establecido el nivel se procede a la rehabilitación del olfato, es lo que llamamos entrenamiento olfatorio y, así como entrenamos físicamente la musculatura. Se trata de entrenar el sentido del olfato para ejercitar la memoria olfativa y poco a poco ir recuperando ambos sentidos. El entrenamiento olfatorio se realiza también en otras causas de anosmia como puede ser por enfermedades neurodegenerativas (Parkinson y Alzheimer) y tras traumatismos craneoencefálicos», cuenta la doctora Izquierdo.

Consiste en exponerse a sustancias odorantes que vienen en un kit, durante 20 segundos, dos veces al día, acompañado del estimulo visual. El especialista en olfato y con experiencia en pacientes COVID-19 pautara los tiempos para valorar la progresión del síntoma y el tiempo necesario de entrenamiento olfatorio dependiendo de cada caso individual.