Paco Lobatón, el histórico periodista que es padre, fue detenido en Madrid y se exilió a Suiza
El histórico comunicador ha cumplido 74 años en uno de los momentos más dulces y especiales de su vida

Paco Lobatón, junto a su hija. | Gtres
Paco Lobatón nunca ha querido dejar el medio. El periodista siempre ha sido un profesional de raza, de aquellos que, en algunas ocasiones, no pueden separar su profesión de su persona. A sus 74 años, el presentador sigue con sus propios proyectos y ha contagiado ese amor por los medios de comunicación a su hija pequeña, Berenice, quien escribe para Vanitatis y se ha formado en la profesión.
Paco Lobatón nació en Jerez de la Frontera (Cádiz) el 6 de diciembre de 1951, cuya carrera profesional abarca casi seis décadas en radio, prensa y televisión, con un marcado enfoque en la comunicación con impacto social y la defensa de los derechos humanos. Lobatón creció como séptimo de diez hermanos, en una familia en la que su padre trabajaba como jefe en los silos del Servicio Nacional del Trigo en Jerez. Desde muy joven mostró interés por la comunicación: con apenas 16 años entró en Radio Jerez, donde comenzó presentando un magazine nocturno tras impresionar al director con su voz durante una campaña benéfica.
Paco Lobatón fue detenido en la Universidad Complutense

Estudió Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid y luego se licenció en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Barcelona. Durante esos años compaginó sus estudios con trabajos muy diversos —fue cartero en el barrio de Orcasitas, representante comercial y hasta encargado de calefacción en un hospital infantil—, reflejo de una juventud inquieta y comprometida con su entorno social.
Durante la dictadura franquista se involucró en movimientos estudiantiles y sindicales, lo que le costó una detención en 1974 en la Universidad Complutense, donde fue encañonado con una pistola por un policía conocido como “Billy el Niño”. Sufrió maltrato y llegó a pasar mes y medio en la prisión de Carabanchel como arresto por una multa impuesta por motivos políticos. Para evitar cumplir una condena más larga, se exilió en Ginebra (Suiza), donde obtuvo el estatus de refugiado político y siguió activo en círculos de emigrados españoles hasta la amnistía tras la muerte de Franco y su regreso a España en 1975.
Tras regresar a España y hacer el servicio militar, Lobatón retomó su trayectoria en Radio Sevilla (1976‑1979), donde presentó informativos y programas vespertinos. Simultáneamente trabajó como corresponsal en Sevilla de El Periódico de Catalunya (1978). Posteriormente se trasladó a Barcelona (1979‑1981), donde fue nombrado jefe de informativos en Radio España y Cadena Catalana, y más tarde regresó a Andalucía para dirigir Radio 16 FM en Sevilla (1981‑1983). También condujo el magacín de mediodía en Radiocadena Española.
Su inmersión en los medios de comunicación
La carrera televisiva de Lobatón despegó a mediados de los años 80. Fue corresponsal de información política en Televisión Española y, entre 1985 y 1987, presentó la primera edición del Telediario junto a Ángeles Caso. También dirigió la información parlamentaria en TVE. Pero fue en 1992 cuando alcanzó máxima notoriedad con el programa ¿Quién sabe dónde? en TVE, un espacio dedicado a la búsqueda de personas desaparecidas que se convirtió en auténtico fenómeno social y mediático. El formato logró que el 70 % de los casos abordados se resolviesen gracias a la participación de la audiencia, convirtiendo el programa en un ejemplo de la utilidad social del periodismo televisivo.
El éxito del programa consolidó a Lobatón como una figura familiar para millones de españoles, y le valió premios como TP de Oro a mejor presentador (1992 y 1995) y al mejor programa. También obtuvo premios como el Premio Andalucía de Periodismo en 1985 y la Medalla de Andalucía en Plata en 1995. Tras el fin de ¿Quién sabe dónde?, Lobatón continuó su carrera en televisión con formatos diversos: programas de actualidad, documentales, realities (Supervivientes en 2001), y espacios autonómicos como Siete lunas y La vida en tiempo real en Canal Sur.
A partir de 2015 impulsó la Fundación Europea por las Personas Desaparecidas (QSDglobal), una organización dedicada a mejorar la coordinación de la búsqueda de desaparecidos y a atender a sus familias. Su impulso fue clave para la creación del Centro Nacional de Desaparecidos en España en 2017, una infraestructura institucional importante para abordar esta problemática. En televisión más reciente, ha colaborado con secciones sobre desapariciones en programas actuales como Directo al grano y Desaparecidos en TVE, manteniendo así su compromiso con una causa que ha definido buena parte de su carrera y sensibilidad periodística.
Se divorció y tiene tres hijas; Triana, Ausias y Berenice
Además de su labor como comunicador, Lobatón es autor de varios libros, incluidas obras como Escríbeme a la guerra, A corazón abierto y Te buscaré mientras viva, donde narra experiencias vinculadas a su vida personal, profesional y a su trabajo con casos de desapariciones. También fue coautor del libro colectivo Ellas. Catorce hombres dan la cara. Paco Lobatón ha tenido tres hijos: Triana, Ausias y Berenice. Sus trayectorias son diversas —desde medicina hasta arquitectura y trabajos vinculados al audiovisual— y él mismo ha destacado la importancia de proteger la vida privada de su familia a pesar de su exposición pública como periodista.
A su edad, Lobatón sigue activo profesionalmente. No contempla la jubilación y continúa participando en proyectos informativos con una misma energía y compromiso que en sus inicios, manteniendo secciones sobre desapariciones en televisión y radio e incluso recuperando el espíritu de su mítico programa con nuevos enfoques. En 2025 fue galardonado con el Premio Ondas Especial de la Organización, que reconoce su larga trayectoria y su contribución al periodismo y la sociedad.
