El miedo que no desaparece: la eterna espera de Julia Otero tras el cáncer que sufrió en 2021
La periodista relata su experiencia con el cáncer, desde el diagnóstico en 2021 hasta su regreso al trabajo

Julia Otero | Gtres
Julia Otero fue diagnosticada de cáncer de colon a comienzos de 2021, una noticia que ella misma comunicó. La enfermedad la obligó a apartarse temporalmente de su trabajo en la radio para centrarse en el tratamiento y en un proceso largo y exigente, marcado por la cirugía, la quimioterapia y los controles médicos periódicos. Desde el primer momento, la periodista insistió en hablar del cáncer sin dramatismos, pero sin ocultar la dureza física y emocional que conlleva atravesar un cáncer.
Tras varios meses de tratamiento y recuperación, en 2022 Julia Otero volvió progresivamente al trabajo, retomando su actividad profesional en Onda Cero. En la actualidad, la presentadora mantiene una vida tranquila y centrada en su trabajo, a la espera de cumplir el plazo médico que permita considerar la enfermedad superada. Sobre todo ello ha hablado esta semana en La Marató de TV3, el proyecto solidario promovido por la Televisió de Catalunya que recauda fondos destinados a la investigación médica.
Julia Otero reflexiona sobre su lucha contra el cáncer
Al ser preguntada por cómo se encuentra actualmente, Julia Otero respondió: «Si nos encontráramos en un pasillo o en un ascensor, te diría que me encuentro bien, muy bien. Pero sí, estoy bien provisionalmente, como lo estamos todos los enfermos de cáncer».
«Estoy esperando los ocho meses y 20 días que me quedan para llegar a los cinco años, que es el momento en el que espero poder decir que estoy curada. De momento, aún no, porque estoy en tránsito. La salud es una historia muy provisional», añadió.

El regreso al trabajo, según reconoció, supuso un avance importante en su recuperación: «Volví prácticamente a la misma vida que llevaba antes». Sin embargo, el temor y la incertidumbre siguen presentes, especialmente tras someterse a pruebas médicas. «Lo que sí pasa es que, cada vez que pasan los años y los meses, tienes más angustia. Y quienes lo sufren como yo lo entienden perfectamente: qué pasa en las semanas y los días previos a esos controles que nos tenemos que hacer», explicó, recoge Jaleos.
Cada vez que entro en el tubo del TAC, lo hago convencida de que volverá a salir una mancha. Cuando el radiólogo te dice que no, respiras y te das cuenta de que puedes descansar tres meses más
En ese sentido, añadió: «A mí me toca ahora después de Reyes. La semana antes empiezo a sufrir mucho, la incertidumbre y la amenaza, que ahora es peor cuando se acerca la meta, porque ahora tengo más miedo. (…) Cada vez que entro en el tubo del TAC, lo hago convencida de que volverá a salir una mancha. Cuando el radiólogo te dice que no, respiras y te das cuenta de que puedes descansar tres meses más».
El diagnóstico le pilló por sorpresa
Sobre el momento del diagnóstico, aseguró que «no esperaba ninguna mala noticia, la verdad, pero me dijo que había un cáncer de colon (…) Me lo dijeron sin anestesia. (…) Me dijeron exactamente dónde se encontraba el cáncer y hasta dónde llegaban los límites del tumor».
Pero, como no quedaba de otra, Julia Otero afrontó el proceso de adaptación como pudo y enfocándose en las buenas nuevas: «De vez en cuando recibes una buena noticia porque acabas la radioterapia y te dicen que el tumor se ha reducido en un 30%».
«Ahora bien, es un pozo… Estar en tratamiento te hace sentir que estás en un pozo. Cuando después del diagnóstico te explican todas las etapas que tienes que pasar, yo visualizo el Everest que tienes que escalar. No puedes mirar a la cima porque te parece imposible llegar», ha concluido, revelando así lo duro que es pasar esta enfermedad.
