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El nuevo frente de Julio Iglesias: salen a la luz tres denuncias por despido improcedente

Tras años de trabajo en su mansión de Punta Cana, tres exempleados han llevado al cantante a los tribunales

El nuevo frente de Julio Iglesias: salen a la luz tres denuncias por despido improcedente

Julio Iglesias | Gtres

Julio Iglesias no gana para disgustos. A su acusación por presuntas agresiones sexuales se suma ahora que sale a la luz la denuncia de tres trabajadores, que le acusan de despido improcedente.

Uno de ellos es Rogelio Villanueva, quien, tras más de veinte años trabajando para el cantante, fue despedido al inicio de la pandemia, cuando el confinamiento por el coronavirus paralizó la actividad. Había estado vinculado a la mansión del cantante en Punta Cana desde antes de que finalizara su construcción, a finales de los años noventa. Según elDiario.es y Univisión Noticias, la relación laboral se remonta a antes de 1999. Su hermano Eleuterio también trabajaba allí desde hacía nueve años.

Julio Iglesias, denunciado por despido improcedente

La explicación del despido, según han contado los trabajadores a los citados medios, fue escueta: Julio Iglesias no quería que «estuviesen entrando y saliendo de la mansión». Ambos se quedaron sin empleo de un día para otro y, pese a esperar una solución, afirman que nunca recibieron finiquito ni indemnización. Hoy, casi seis años después, tratan de ganarse la vida como pueden tras haber realizado durante años tareas para el cantante, que iban desde pintura y carpintería hasta labores de chófer.

Julio Iglesias. | Gtres

Los hermanos denunciaron al cantante por despido improcedente. Rechazan haber sido empleados domésticos, una calificación que, sostienen, recortaba sus derechos laborales. «El empleado doméstico es el que barre, el que tiende la cama, el que cocina. Y nosotros no éramos empleados de eso», explica Rogelio a los citados medios. Su abogado, Eloy Bello, afirma que «Julio Iglesias y su familia entendían que estábamos en la época de la colonización porque han llamado criados y domésticos a dos empleados que trabajan en su empresa como albañiles, como carpinteros, como pintores o como choferes».

La batalla judicial comenzó en 2020. Una primera sentencia reconoció solo cantidades mínimas, pero en 2024 un tribunal dio la razón a los hermanos y declaró el despido injustificado, condenando a Iglesias a pagar prestaciones, indemnizaciones y salarios atrasados por un total de unos 3,8 millones de pesos dominicanos. El cantante recurrió el fallo, que sigue pendiente de resolución. «Las prestaciones equivalen a cinco o seis botellas de vino de su cava. Ya con eso lo hubiese pagado», afirma el abogado.

Tres trabajadores

A los hermanos Villanueva se suma Evenson Lindor, pintor y soldador de origen haitiano, que trabajó en la villa entre 2019 y 2023, y que también denunció a Julio Iglesias por despido injustificado. Relata episodios de trato vejatorio y órdenes peligrosas, como limpiar el sargazo de la playa privada entrando al mar tras trabajar a pleno sol. «Tienes que tirar todo eso ahora, tú solo», recuerda que le dijo el cantante. En otra ocasión, afirma que le gritó: «Bájate, tienes que meterte al mar, maricón».

El día de su despido, tras negarse de nuevo, asegura que el cantante le espetó: «¿Tú quieres salir a la calle a comer mierda? (…) Vete, lárgate de mi casa, boludo, comemierda». Siempre según la versión de Lindor, tras ello salió sin recoger sus cosas. «Salí huyendo como un ladrón», afirma. Aunque reclamó más de 280.000 pesos en concepto de cesantía y derechos laborales, la Justicia consideró que su trabajo era doméstico y solo le reconoció una cantidad mínima. Su abogado ha anunciado que recurrirá la sentencia.

Las presuntas agresiones sexuales

A este conflicto se suma la investigación periodística en curso en la que Julio Iglesias es señalado por presuntas agresiones sexuales por parte de varias exempleadas. Las informaciones, publicadas por los citados medios, recogen testimonios de mujeres que trabajaron en su entorno doméstico y profesional y que relatan episodios de tocamientos, comentarios de carácter sexual y situaciones de abuso de poder ocurridas, según sus versiones, durante años.

Las denunciantes describen un patrón de comportamiento que habría tenido lugar en espacios privados —principalmente residencias vinculadas al artista— y en un contexto de fuerte desigualdad laboral. Algunas aseguran que optaron por abandonar su trabajo sin denunciar en su momento por falta de garantías y apoyo.

Hasta la fecha, Julio Iglesias no ha sido condenado por estos hechos y tanto él como su entorno han rechazado las acusaciones. No obstante, la aparición de estos relatos ha añadido una nueva dimensión al escrutinio público sobre el cantante.

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