La historia de amor de Jesús Álvarez con la heredera del imperio Revilla: «Fue mi gran sostén»
El que fuera presentador de TVE vivió uno de los momentos más delicados cuando ETA secuestró a Emiliano Revilla

Jesús Alvarez, en un 'photocall'. | Gtres
Jesús Álvarez es uno de los rostros más conocidos de nuestro país. El periodista puede presumir de tener en su haber una larga carrera en el mundo del deporte. Esta, en los últimos tiempos, ha estado marcada por una relación de altibajos con RTVE, que fue su casa durante más de cuatro décadas. Y es que, como él mismo ha confesado en alguna que otra ocasión, a pesar de haber sobrepasado la edad de jubilación, nunca ha querido dejar su carrera profesional a un lado. Es por eso que, cuando llegó su momento, compartió con su empresa esta situación, algo que no entendieron y le prepararon una jubilación que él mismo describió como «forzosa». Esta se convirtió en una etapa amarga para el presentador, quien también ha tenido que enfrentarse a un divorcio en los últimos años.
Es, sin duda, uno de los rostros más icónicos de la televisión en España, habiendo dedicado casi 50 años a Televisión Española (TVE). Nació en Madrid en 1958. El periodismo corría por sus venas, ya que era hijo de Jesús Álvarez García, el primer presentador del Telediario en los años 50. Comenzó en 1976 y se convirtió en el referente absoluto de la información deportiva. Presentó los deportes en todas las ediciones del Telediario y dirigió el área de deportes de la cadena. Cubrió innumerables Mundiales de Fútbol, Juegos Olímpicos y grandes premios de Fórmula 1. Su estilo se caracterizó siempre por la sobriedad, la elegancia y una credibilidad inquebrantable. Se jubiló de RTVE en 2023, dejando un legado como el eterno presentador que acompañó a varias generaciones de españoles durante la cena.
Jesús Álvarez y su unión con Margarita Revilla

Sobre su vida personal, Jesús estuvo casado con Margarita Revilla, hija de Emiliano Revilla, el poderoso empresario soriano que fundó el imperio de Chorizos Revilla. Jesús y Margarita se conocieron en un entorno de la burguesía madrileña. Su boda fue un evento social relevante, uniendo el prestigio de un apellido histórico de la televisión con la fortuna de uno de los industriales más exitosos del país. De esta unión nacieron tres hijos —Jesús, Rafael y Alejandro—, y durante años fueron considerados una de las parejas más estables y discretas del panorama nacional.
La relación de Jesús con la familia Revilla se puso a prueba bajo una presión mediática y emocional extrema en 1988. El suegro de Jesús, Emiliano Revilla, fue secuestrado por la banda terrorista ETA el 24 de febrero de 1988. Como periodista de RTVE y miembro de la familia, Jesús Álvarez vivió una dualidad angustiosa. Por un lado, era el apoyo fundamental de su esposa y su suegra; por otro, era un profesional de la información en el medio que cubría la noticia minuto a minuto. Tras 249 días de cautiverio, Emiliano fue liberado. Jesús estuvo presente en los momentos más íntimos de aquel reencuentro, manejando con gran templanza la frontera entre su vida privada y su deber público.
Su suegro, Emiliano, fue secuestrado por ETA: «Fueron 299 noches largas y oscuras»
En una entrevista con ¡Hola!, el presentador se sinceró sobre cómo fue ese momento. «Hay también vivencias personales que, al recordarlas, no es que resulten desagradables, pero quizá no son de las que uno desea traer a la memoria. Y me viene a la cabeza el secuestro de mi suegro, Emiliano Revilla. ¿Cuántos días estuvo secuestrado Emiliano? Oficialmente, 249, pero en realidad fueron 299 noches: noches largas, oscuras y llenas de incertidumbre, sin saber nada de lo que sucedía ni si estaba con vida», explicó al mencionado portal. También, en la mencionada revista, Jesús aprovechó para contar cómo se había producido su jubilación y, sobre todo, el malestar que sentía con la que había sido su casa.
«Creo que esto fue una clara discriminación por edadismo. Me resulta incomprensible tener que retirarse a los 65 años de un trabajo al que uno ha dedicado tanto tiempo, esfuerzo y compromiso, y en el que la televisión ha invertido recursos para formar a un profesional con credibilidad, prestigio y recorrido. Antes, quizá a los 65 se consideraba que alguien ya había llegado demasiado lejos en la vida, pero ahora eso ha cambiado y no tiene nada que ver. Encontrarme de repente con que debía irme de lo que había sido mi casa por este motivo…», aclaró a ¡Hola!

También, en esa misma entrevista confesó que ya llevaba unos años divorciado. «Para mí, Margarita siempre ha sido un pilar fundamental. Su comprensión ha sido clave: entendió lo que significaba mi trabajo, la exigencia de pasar tantos días fuera de casa y asumió con generosidad la responsabilidad de los niños, de los colegios y de todas las obligaciones familiares que eso conlleva.Su inteligencia, su paciencia y su apoyo constante hicieron que todo fuera más llevadero. Sin duda, ha sido un gran sostén en mi vida y siempre le estaré profundamente agradecido por su comprensión y por la forma en que supo gestionar todo con delicadeza y equilibrio.», confesó el periodista.
Se divorció hace unos años
Además, también admitió que sus hijos eran «unos fenómenos del deporte». «Lo que ocurre es que también les ha gustado estudiar y no se han dedicado exclusivamente al deporte. Dos de ellos, Alejandro y Rafael —que son gemelos— sí se han entregado profesionalmente al hockey sobre hierba. El mayor, Jesús, tiene 30 años, mientras que Alejandro y Rafael tienen 27. Rafa, en particular, ha destacado a nivel internacional: ha participado en los Juegos Olímpicos y estuvo en París como portero de la selección española de hockey hierba», contó Jesús.

Sin duda alguna, como decíamos, su vida personal y profesional ha estado marcada por el imperio Revilla. Margarita Revilla es la hija de Emiliano Revilla, el fundador del imperio cárnico. A diferencia de su exmarido, el periodista Jesús Álvarez, Margarita siempre ha mantenido un perfil público muy bajo, alejada de los focos y centrada en su familia y en la gestión del patrimonio familiar. Su vida quedó marcada por el secuestro de su padre a manos de ETA en 1988, un evento que duró ocho meses y que la puso, junto al resto de su familia, bajo una presión mediática asfixiante. Tras la venta de la empresa familiar de embutidos, ella y sus hermanos se enfocaron en otros sectores, principalmente el inmobiliario.
A qué se dedica ahora la familia Revilla: su unión inquebrantable con Soria
Lo que hoy recordamos como una marca mítica fue, en su momento, una revolución en la industria alimentaria española. Emiliano Revilla comenzó desde abajo en su pueblo natal, Ólvega. Lo que empezó como un pequeño negocio familiar de matanza y elaboración de embutidos, se transformó gracias a su visión comercial. Revilla fue pionero en industrializar el proceso artesanal. Consiguió que el chorizo y el salchichón tuvieran un sabor constante y una presentación atractiva que llegaba a todos los rincones de España. La fábrica de Revilla convirtió a Ólvega en un polo industrial, sacando al pueblo de la economía puramente agrícola y creando miles de empleos.

A finales de los años 80, coincidiendo con una etapa de gran expansión pero también de dificultades personales (el secuestro), la familia decidió vender la empresa. La multinacional anglo-holandesa Unilever compró Embutidos Revilla en 1988 por una cifra astronómica para la época —unos 10.000 millones de pesetas—. Años más tarde, Unilever vendió la división cárnica a Campofrío. Por eso, hoy en día, aunque la marca Sevilla sigue existiendo y se puede encontrar en los supermercados, pertenece al grupo Campofrío Food Group.
Tras salir del mundo del embutido, Emiliano Revilla y sus hijos —incluida Margarita— se reinventaron como promotores inmobiliarios. Son propietarios de importantes activos en Madrid, incluyendo centros comerciales y edificios de oficinas. Emiliano Revilla, a pesar de su avanzada edad, sigue siendo una figura muy respetada en Soria, donde ha ejercido como concejal y ha seguido impulsando el desarrollo industrial de su región.
