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La fortuna que ganó Javier Sardá en ‘Crónicas marcianas’: «Me forré; me pagaban muy bien y no gastaba nada»

El presentador de televisión catalán llevó las riendas de uno de los programas más icónicos de la época

La fortuna que ganó Javier Sardá en ‘Crónicas marcianas’: «Me forré; me pagaban muy bien y no gastaba nada»

Javier Sardá, junto a Martina Klein, en un 'photocall'. | Gtres

Javier Sardá es uno de los rostros más conocidos de la pequeña pantalla. Durante muchos años, se convirtió en el conductor del programa del momento, Crónicas marcianas, un formato que marcó a toda una generación y, sobre todo, en la forma de hacer televisión. Ahora mismo, es más, sería inconcebible que un formato como ese se emitiera; por la actitud explosiva de sus colaboradores y por la alta suma de dinero que se pagaba en esos tiempos. Y es que su propio presentador ha confesado, en alguna que otra ocasión, que, durante esa época, se embolsó una alta cantidad de dinero que todavía está amortizando.

La carrera de Javier Sardá (Barcelona, 1958) es una de las más polifacéticas y exitosas de la comunicación en España.Aunque hoy muchos lo asocian directamente con la televisión, su formación y sus mayores elogios críticos vinieron inicialmente de la radio. Como decíamos, su paso por Crónicas marcianas (1997-2005) no fue solo un programa, sino un fenómeno social que cambió las reglas del juego televisivo.

Cómo empezó Javier Sardá en televisión

Javier Sardá, en una imagen de archivo. | Gtres

Sardá se curtió en la radio, donde demostró una capacidad creativa inmensa. Sus primeros pasos se produjeron en la Cadena Ser. Dirigió programas emblemáticos como La ventana —donde le sucedió Carles Francino—. Uno de sus mayores hitos fue inventar al personaje de señor Casamajó, un anciano irónico y sabelotodo que Sardá interpretaba con una voz distorsionada. Durante años, muchos oyentes creyeron que el Sr. Casamajó era una persona real. Antes de Crónicas, triunfó con Juego de Niños —el de los «gallifantes»— y Moros y Cristianos, donde empezó a experimentar con las tertulias de debate encendido.

Telecinco le encargó el late night para competir con el entonces rey de la noche, Pepe Navarro. Lo que empezó como un programa de humor y entrevistas acabó convirtiéndose en el epicentro de la llamada «telebasura» para unos, y en el entretenimiento más libre y audaz para otros. Sardá supo rodearse de personajes magnéticos. Desde la ternura de Martí Galindo hasta el histrionismo de Boris Izaguirre, pasando por imitadores brillantes como Carlos Latre o humoristas como Paz Padilla y Mariano Mariano. El programa no daba respiro. Mezclaba política, crónica social, fenómenos paranormales y, sobre todo, la telerrealidad que nacía con Gran hermano.

La cantidad que ganó en ‘Crónicas marcianas’

Durante 8 temporadas fue el dueño absoluto de la madrugada, alcanzando cuotas de pantalla que hoy parecen imposibles (superando habitualmente el 30%). Sardá decidió cerrar el programa en la cima del éxito, alegando agotamiento personal por el horario y la intensidad del formato. Tras un descanso, volvió con un programa de viajes donde mostraba su faceta más curiosa y relajada. En años recientes, ha vuelto a ser un colaborador habitual en tertulias de actualidad (como en Al Rojo Vivo o TardeAR) y ha regresado a la radio en Julia en la Onda. Se dice que el nombre Crónicas marcianas fue un homenaje a la obra de Ray Bradbury, pero en el plató, el único que parecía venir de otro planeta era el propio ritmo del programa.

El sueldo de Javier Sardá en Crónicas marcianas ha sido durante décadas uno de los secretos mejor guardados de la televisión española, hasta que él mismo decidió romper su silencio en el programa 100% Únicos (a finales de 2023). Sardá admitió que las cifras eran astronómicas, especialmente para la época, y lo explicó haciendo la conversión de las antiguas pesetas. En una ocasión, el presentador confesó que le pagaban «muy bien». «Era en pesetas. ¿50 millones de pesetas cuánto es? 300.000 euros los tres primeros meses y si seguíamos, pues más», contó. Sardá siempre recalca que aceptar Crónicas fue una apuesta arriesgada. «Si no hubiera funcionado, hubiera sido una operación dejar la radio», confesó. Por ello, exigió un contrato que blindara su salida de la SER.

'Crónicas marcianas', uno de los programas de más éxito.
‘Crónicas marcianas’, uno de los programas de más éxito. | Telecinco

Esos 100.000 euros al mes (aproximadamente) eran solo el sueldo de arranque en 1997. Dado que el programa fue un éxito arrollador que duró ocho años, se estima que su caché subió considerablemente conforme renovaba temporadas. En otra ocasión, con su habitual ironía, comentó: «He ganado muchísimo más de lo que pensaba y muchísimo menos de lo que me gustaría ganar ahora». Más allá de su labor como presentador, hay que recordar dos factores que justificaban ese sueldo para Telecinco. El programa mantenía cuotas de pantalla de entre el 25% y el 35%, algo impensable hoy en día. Eso atraía una cantidad ingente de publicidad en la franja nocturna. Sardá ha confesado que terminó «quemado». Vivía en un horario nocturno invertido y la presión de dirigir a un equipo de colaboradores tan complejo le pasó factura psicológica.

«Eran 300.000 euros los tres primeros meses y si seguíamos, pues más»

Sardá siempre ha dicho que el dinero no fue lo que le hizo dejar el programa, sino el agotamiento físico. «No sabía dormir, a las 8:30 ya estaba otra vez activado», recordaba sobre su etapa final en el late night. A sus 67 años, la vida actual de Javier Sardá se caracteriza por un retorno a sus orígenes como analista y colaborador, alejándose de la carga que suponía dirigir programas diarios de gran formato. Sardá ha adoptado un papel de tertuliano en distintos formatos de televisión. Actualmente forma parte de la mesa de debate de Ana Rosa Quintana en Telecinco. Sigue vinculado a programas de análisis político como Al rojo vivo y laSexta Noche, donde aporta su visión sobre la actualidad nacional.

En 2023 lideró el especial Crónicas marcianas: El reencuentro en Telecinco, y en 2024 participó en una sección del programa Babylon show. La radio sigue siendo su refugio constante. Es un colaborador habitual en el programa Julia en la onda de Onda Cero, con Julia Otero, donde participa en la sección El gabinete. Además de su faceta mediática, dedica tiempo a la escritura, habiendo publicado varios libros a lo largo de los últimos años que mezclan sus memorias con reflexiones políticas y sociales. Tras el desgaste que mencionó sufrir durante la etapa de Crónicas marcianas, Sardá ha buscado un equilibrio mucho más pausado.

Vive en una etapa de mayor tranquilidad personal tras haber sufrido algunos percances de salud leves en el pasado —como una caída accidental en 2019—. Él mismo ha confesado que ahora solo acepta proyectos que le motivan y que no le exigen el ritmo «marciano» de antaño, permitiéndole disfrutar de una vida más familiar y alejada del estrés del late night.

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