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Andrés no es el único: la otra miembro de la Familia Real británica condenada en 2002

Dotty, el perro de la princesa Ana —hermana del rey Carlos III—, mordió a dos niños en un paseo por el Windsor Great Park

Andrés no es el único: la otra miembro de la Familia Real británica condenada en 2002

Andrés junto a su hermana Ana, en una imagen de archivo. | Gtres

El que fuera príncipe Andrés se enfrenta a uno de los momentos más críticos de su vida personal y profesional. Este mismo jueves, la Policía inglesa ha detenido al hermano del rey Carlos III años después de su vinculación con el caso Epstein. La detención se ha producido a primera hora de la mañana en la finca de Sandringham, en Reino Unido, donde el exmarido de Sarah Ferguson lleva viviendo unas semanas tras su marcha de Forest Lodge. Lo cierto es que esta última noticia sobre el príncipe Andrés ha sacudido a la Casa Real británica y, sobre todo, a la opinión pública. Ha sido el propio monarca quien se ha pronunciado, a través de un comunicado, confesando que tiene toda su confianza puesta sobre la justicia.

Lo cierto es que, tal y como han recordado los medios ingleses, Andrés Mountbatten-Windsor no es el único miembro de la Familia Real británica que cometió un delito y que, por ende, fue condenado. Hace años, en 2002, la princesa Ana de Inglaterra tuvo que pagar una indemnización de 500 libras a la familia de dos niños después de que uno de sus perros mordiera a los dos pequeños. En ese momento, la noticia ya fue todo un escándalo para los tabloides británicos.

La condena a la princesa Ana después de que su perro mordiera a dos niños

Ana de Inglaterra
La princesa Ana, en una imagen de archivo. | Gtres

El evento ocurrió en Windsor Great Park. La princesa paseaba a sus dos bull terriers ingleses, llamados Dotty y Florence. Los perros estaban sueltos cuando se toparon con dos niños (de 7 y 12 años) que iban en bicicleta. Dotty, uno de los perros, atacó a los niños, mordiendo al mayor en la clavícula y las piernas, y causándole rasguños al pequeño. La princesa Ana actuó de inmediato; metió a los perros en el coche, se disculpó profundamente con los padres y llevó personalmente a los niños al hospital. A diferencia de otros miembros de la realeza que podrían haber intentado evitar los tribunales, Ana compareció ante la Corte de Magistrados de East Berkshire en Slough.

La hermana del rey Carlos fue acusada bajo la Ley de Perros Peligrosos (1991) por permitir que un perro estuviera «peligrosamente fuera de control». Se declaró culpable, convirtiéndose en la primera royalty condenada penalmente desde Carlos I —ejecutado en 1649, aunque por razones bastante más graves como traición—. De esta manera, Ana fue condenada a pagar 500 libras de multa, 500 libras de indemnizaciones a las víctimas y 148 libras en costas judiciales. Hubo una gran presión pública para que el perro fuera sacrificado, como suele ocurrir en estos casos. Sin embargo, un psicólogo canino testificó que Dotty era un perro «tranquilo y juguetón» que simplemente se asustó por el ruido de las bicicletas.

Una multa de más de 500 libras

Princesa Ana de Inglaterra
La princesa Ana de Inglaterra tuvo que pagar algo más de 500 libras.

La jueza perdonó la vida a Dotty, pero impuso condiciones estrictas: el perro debía ir siempre con correa en lugares públicos y recibir entrenamiento especializado. Se advirtió a la princesa que, si volvía a ocurrir, el perro sería sacrificado sin excepción. Aunque, sin duda alguna, la historia con este perro es su única condena penal relevante, la princesa Ana ha tenido otros encuentros menores con la justicia. La hermana del rey Carlos fue multada varias veces por conducir demasiado rápido. La más famosa fue en 2001, cuando tuvo que pagar 400 libras y recibió puntos en su carné por conducir su Bentley a 150 km/h (93 mph) en una zona de 110 km/h.  Se justificó diciendo que pensaba que la escolta policial que la seguía le estaba indicando que fuera más rápido.

A pesar de estos deslices, lo cierto es que la princesa Ana es considerada uno de los miembros más activos y con mejor relación con la Corona. Año tras año, las estadísticas oficiales lo confirman; Ana suele encabezar la lista de miembros de la familia real con más compromisos oficiales, superando incluso a su hermano, el rey Carlos III. La hermana del rey Carlos participa en más de 400 eventos al año y, también, es patrona de unas 300 organizaciones benéficas, destacando su labor con Save the Children, con quienes ha trabajado desde 1970. Además, es una gran aficionada a los caballos y fue deportista de élite. Fue el primer miembro de la Familia Real en competir en unos Juegos Olímpicos (Montreal 1976) como parte del equipo de equitación.

Quién es la princesa Ana, la hermana más perseverante del rey Carlos

Ganó una medalla de oro (1971) y dos de plata (1975) en el Campeonato Europeo de Concurso Completo. Su hija, Zara Tindall, heredó su talento y ganó una medalla de plata en los JJOO de Londres 2012, la cual le fue entregada por la propia Ana. Uno de los episodios que describe, a la perfección, su carácter fue el incidente que protagonizó a mediados de los años setenta. Un hombre armado bloqueó su coche con la intención de secuestrarla y pedir un rescate de 2 millones de euros. En ese momento, el secuestrador le obligó a salir del coche. La respuesta de Ana fue un cortante: «Not bloody likely!», algo como «¡Ni hablar!» o «¡Ni de broma!». Mantuvo la calma mientras el hombre disparaba a su guardaespaldas y a un periodista, hasta que la policía logró reducirlo.

También, en su vida personal ha sido pionera en algo. Se divorció del que era su marido, Mark Philiphs, en 1992, y, ese mismo año, se casó con sir Timothy Laurence en Escocia —ya que la Iglesia de Inglaterra no permitía segundos matrimonios en esa época—. Siguen juntos hoy en día. Decidió que sus hijos, Peter y Zara, no tuvieran títulos reales —como príncipe o Alteza Real— para que pudieran tener vidas más «normales» y carreras profesionales propias. Fue una decisión visionaria que años después imitarían otros miembros de la realeza.

Andrés junto a Sarah Ferguson.

Desde que su hermano subió al trono, Ana se ha convertido en su asesora más leal. En la coronación de 2023, tuvo el honor de ser la Gold Stick-in-Waiting, la oficial encargada de la seguridad personal del monarca. Se dice, también, que es la persona de la familia que más se parece, sobre todo en carácter, al príncipe Felipe; una personalidad directa, sin rodeos, un poco impaciente con la tontería y con un sentido del humor muy seco.


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