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La pasión desconocida de Vicente Vallés: «Mi refugio es la música y soy muy 'rockero'. Mi abuelo me enseñó guitarra y yo estudié piano»

El presentador esconde una sólida formación musical y una pasión por el rock clásico que empezó en casa

La pasión desconocida de Vicente Vallés: «Mi refugio es la música y soy muy ‘rockero’. Mi abuelo me enseñó guitarra y yo estudié piano»

Vicente Vallés | Gtres

Para la audiencia, Vicente Vallés es un hombre de gestos medidos y serio. Cada noche, al frente del informativo de Antena 3, proyecta la imagen de analista riguroso y voz templada. Sin embargo, cuando su trabajo acaba, a 22:00 horas, y regresa a casa, se refugia en una de sus pasiones más desconocidas: la música.

Para él, más que un pasatiempo, es su cobijo intelectual. No la consume como simple fondo sonoro, sino que la estudia, la colecciona y la escucha con atención casi quirúrgica. «Mi refugio es la música. Soy de los que todavía compran discos y disfrutan del libreto. Los Beatles son la base de todo lo que vino después», confesó en una entrevista para Zenda.

La afición por la música de Vicente Vallés comenzó en la adolescencia

La afición de Vicente Vallés se remonta a la adolescencia, cuando vivía en el barrio madrileño de la Concepción. Allí empezó a forjarse un gusto anclado en la era dorada del pop y el rock, esa franja que va desde mediados de los sesenta hasta finales de los setenta y que él considera difícilmente igualable.

Vicente Vallés opinión situación política
Vicente Vallés. Gtres

«Creo que la música que se creó desde mediados de los 60 y durante los años 70 solo ha sido igualada en calidad por unos pocos», ha explicado. Su primer gran amor fue The Beatles, una pasión que define como incondicional: «Mi primer amor fueron los Beatles, y ese amor incondicional lo mantengo», aseguró en The Logical.

No se trata solo de admiración sentimental. Vallés habla de estructuras armónicas, de construcción de canciones, de precisión en los arreglos. Cita también a Simon & Garfunkel como ejemplo de perfección vocal. De esas armonías, dice, ha aprendido una lección que intenta trasladar a sus propios guiones: claridad, equilibrio y coherencia.

Sabe guitarra, piano y solfeo

Su relación con la música no se limita a la escucha. En una entrevista con el citado medio, recordaba sus primeros pasos con los instrumentos: «Mi abuelo me enseñó algunos acordes de guitarra y luego aprendí viendo tocar a otros. Además, estudié piano y solfeo».

La formación no quedó en anécdota. Durante el instituto y la universidad formó parte de pequeñas bandas de amigos: «Sí, tocaba con varios amigos del instituto y, después, de la universidad. Pero solo para nosotros. Lo pasábamos muy bien. (…) Disfrutábamos mucho».

El piano, instrumento al que vuelve siempre que puede, es su vía de escape. En alguna ocasión se ha sentado ante el teclado públicamente, dejando ver que detrás del presentador hay un aspirante a pianista que nunca se fue del todo.

Sobre Supertramp: «Me compré una armónica para aprender a tocar el solo del tema ‘Take the Long Way Home’»

Si hay una debilidad confesada, más allá de los Beatles, es Supertramp. Cuando se le pregunta qué los distingue del resto, responde con entusiasmo técnico: «Por supuesto, en la parte alta de esa lista está Supertramp, por su originalidad. Hay músicos que tienen unas cualidades tan inconfundibles y un estilo tan propio que, si escuchas una de sus canciones que no conozcas, de inmediato sabes de quién tiene que ser. Supertramp es uno de ellos».

Para Vicente Vallés, la banda británica logró algo excepcional: combinar sofisticación musical y accesibilidad. Destaca «su enorme calidad» y «su capacidad creativa a lo largo de varios LPs». Si debe elegir una canción, se inclina por Take the Long Way Home: «No es la más elaborada, pero su sencillez está cargada de belleza musical. Me entusiasmó tanto cuando la escuché por primera vez, que me compré una armónica para aprender a tocar ese solo tan original que tiene». En cuanto al álbum, no duda en señalar Breakfast in America como la cumbre del grupo, «sin desmerecer a los demás».

De Bowie a los Eagles y AC/DC: «Soy muy rockero»

A partir de The Beatles, su mapa musical se expandió hacia nombres fundamentales del rock clásico: David Bowie, Elton John o Pink Floyd. También se declara «muy rockero» y ha citado a AC/DC como uno de los grupos que le entusiasman, aunque su territorio natural esté más cerca del rock clásico que del heavy metal.

Con el tiempo dio el salto al sonido americano y al rock con influencias country. Ahí aparecen Eagles, protagonistas de la que considera la experiencia musical de su vida: «El mejor concierto ha sido uno de los Eagles. Sencillamente sensacional. Ha sido la experiencia musical de mi vida». No fue el despliegue visual lo que le impactó, aclara, sino «una explosión de calidad y de emoción».

La música como ordenador de ideas: «No concibo el mundo ni la vida sin música»

Más allá de estilos y grupos, para Vicente Vallés escuchar un disco no es solo ocio, sino una forma de ordenar pensamientos antes de enfrentarse a la página en blanco del informativo. En concreto, un «ordenador de ideas», como lo ha definido en más de una ocasión.

«No concibo el mundo ni la vida sin música», afirma con rotundidad. Y añade, aludiendo a la capacidad transversal del arte: «La música es magia. Es una de esas pocas maravillas de la humanidad que, en un estilo o en otro, gusta a todo el mundo».

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