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José Coronado, sobre la zona de Madrid donde reside: «Me muevo por aquí como Pedro por su casa»

El reconocido actor reside, desde siempre, en uno de los barrios más tranquilos y con mejor comunicación de la ciudad

José Coronado, sobre la zona de Madrid donde reside: «Me muevo por aquí como Pedro por su casa»

José Coronado, en una imagen de archivo. | Gtres

José Coronado es uno de los actores más conocidos de nuestro país. El actor es, también, un orgulloso madrileño, donde ha vivido sus mejores momentos, tanto personales como profesionales. Es más, Coronado lleva años residiendo en el mismo barrio de la capital, donde crio a sus hijos y donde, también, es un vecino más. Un hecho que le apasiona mucho. «Me muevo por aquí como Pedro por su casa. Me gusta ir al mercado, que me conozca el frutero y tomar el café en la misma esquina de siempre», ha confesado, en más de una vez.

Por su trabajo ha habido ocasiones en las que Coronado ha tenido la oportunidad de irse a vivir a las afueras de la capital, donde, sin duda, habría encontrado más tranquilidad y, sobre todo, privacidad. Una opción que él siempre ha rechazado. «Me han ofrecido muchas veces irme a vivir a una casa con piscina y seguridad privada a las afueras, pero a mí me gusta el asfalto, me gusta la gente. En Argüelles tengo la mezcla perfecta; el señorío de los edificios de siempre y la vida de los estudiantes», contó, alegando por qué no se marchaba a una urbanización de lujo.

El barrio donde vive José Coronado

José Coronado junto a Nona Sobo en ‘Entrevías’.

Es más, en su barrio todos le tratan de forma muy amable. «La gente es muy respetuosa. Me saludan, me dicen ‘hola, José’, y siguen a lo suyo. Argüelles me permite ser un ciudadano normal, y eso para un actor no tiene precio», explicó en una entrevista. Desde hace muchos años, Coronado reside en un piso señorial cerca del paseo del Pintor Rosales. En el día a día es habitual verle desayunando en las mismas cafeterías de siempre, comprando en el mercado local o paseando a su perro por el Parque del Oeste. Ha defendido que el verdadero privilegio de Madrid no es tener una piscina privada, sino poder ir caminando a los cines de la calle Princesa o ver el atardecer desde la Rosaleda.

En su carrera profesional, su imagen, también, ha estado ligada a la capital. Desde No habrá paz para los malvados —donde recorre los barrios más oscuros de la capital— hasta la serie Entrevías, que aunque es una ficción, utiliza la estética de los barrios periféricos madrileños para construir su narrativa. Coronado encaja igual de bien en una taberna de Lavapiés que en un estreno en la Gran Vía, lo que refleja la dualidad que tiene la ciudad. Una de las cosas que más valora de Madrid es la discreción. A pesar de ser uno de los actores más reconocidos de España, ha logrado que sus vecinos le traten, como decíamos, como a uno más.

«La gente es muy respetuosa. Me saludan, me dicen ‘hola, José’»

José Coronado posee una bonita finca en Toledo. | Gtres

El barrio de Moncloa-Aravaca es uno de los más emblemáticos y exclusivos de Madrid. Al no tener edificios enfrente, las viviendas de Rosales miran directamente al Parque del Oeste y, más allá, a la Casa de Campo. Es el lugar donde el asfalto de Madrid se detiene para dejar paso a la naturaleza. Situado en el límite del barrio, el monumento egipcio del Templo de Debod auténtico es el epicentro de las puestas de sol madrileñas. Un lugar mágico que atrae tanto a turistas como a locales. Además, la zona posee una personalidad dual que lo hace único. Sus edificios de techos altos y portales de madera labrada albergan a familias de toda la vida, diplomáticos y artistas consagrados —como Pedro Almodóvar o Iker Casillas—. Es un lujo discreto, de biblioteca y abrigo de paño.

Debido a su proximidad con la Ciudad Universitaria y el intercambiador de Moncloa, el barrio está lleno de estudiantes, librerías especializadas y cafeterías con encanto. Esto le da una vitalidad que otros barrios ricos de Madrid, más dormitorios, no tienen. La zona de la calle Princesa concentra algunos de los cines más emblemáticos de la ciudad (Renoir, Golem), especializados en versión original y cine de autor. El barrio es famoso por sus terrazas en Pintor Rosales —ideales para un aperitivo al sol— y por sus tabernas tradicionales en calles como Ferraz o Marqués de Urquijo, donde el tapeo sigue siendo un ritual sagrado.

Argüelles, una de las zonas más exclusivas de la capital

Vivir en Argüelles en pleno 2026 se considera un privilegio por tres razones. Tiene el metro y el intercambiador de Moncloa a un paso, permitiéndote estar en la Puerta del Sol en 10 minutos. La cercanía del Parque del Oeste y la Rosaleda actúa como un filtro natural, haciendo que el aire se sienta mucho más fresco que en el centro histórico. A pesar de estar pegado a la Gran Vía, las calles interiores de Argüelles son asombrosamente silenciosas y seguras.

Actualmente, José Coronado atraviesa una de las etapas más dulces y estables de su vida, consolidado como un actor de una profundidad y madurez admirables. A sus 68 años, ha logrado algo que pocos consiguen: mantener el éxito masivo sin renunciar a una vida de barrio absolutamente normal. A diferencia de otras estrellas, Coronado sigue fiel a su filosofía de lujo urbano. Vive en su piso señorial cerca del Paseo del Pintor Rosales, frente al Parque del Oeste. Tras el fenómeno global de Entrevías, se ha convertido en un icono internacional. Actualmente, está volcado en proyectos que exploran personajes más complejos y oscuros, alejados del simple héroe de acción.

El barrio de Argüelles en Madrid. | Madrid

Mantiene una relación espectacular con su hijo, Nicolás Coronado, quien le habría convertido en abuelo. A menudo se les ve compartiendo tiempo juntos en Madrid; ambos comparten una visión del mundo muy ligada a la naturaleza y a la autenticidad, a pesar de vivir en el corazón de la ciudad. Fiel a su estilo, mantiene su vida privada bajo un blindaje absoluto. Aunque siempre se le ha relacionado con mujeres fascinantes, en este 2026 vive su intimidad con una serenidad que le permite disfrutar de Madrid sin el acoso de los paparazzi. Es más, una de las afirmaciones que ha dado, en los últimos tiempos, define su situación actual: «A estas alturas, mi mayor éxito no es un Goya, sino poder salir a pasear a mi perro por el Parque del Oeste y que los vecinos me den los buenos días como a uno más».

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