La vida de Samantha Vallejo-Nágera tras dejar 'Masterchef': «Mi hijo pequeño, Diego, solo me veía por la tele»
La chef no estará presente en la nueva edición de ‘MasterChef’ se estrena este lunes, aunque sigue con sus proyectos

Samantha junto a su hija Cloe y su hijo Roscón. | Gtres
Samantha Vallejo-Nágera no estará hoy en el estreno de la nueva temporada de MasterChef. La reputada chef anunció, hace unos meses, que dejaba de lado su participación como juez en el mencionado talent show de TVE. Su salida fue de lo más sonada, ya que ha estado al frente del mencionado concurso durante algo más de una década. Aún así, la propia Samantha incidió en que no iba a dejar de lado su faceta televisiva. Y no ha sido así. Tras su paso por MasterChef, su siguiente proyecto ha sido DecoMasters, junto a su hermano Colate. Además, sigue enfocada en su trabajo en su empresa de catering y, también, pasa mucho tiempo junto a su familia.
«Mi hijo pequeño, Diego, solo me ha visto en MasterChef. Nunca he estado con él, no he ido a sus reuniones de clase. He tenido cuatro hijos, un cátering, un restaurante y MasterChef… eran casi cinco trabajos», contó, sobre la razón por la que decidió marcharse de MasterChef. Es más, confirmó que, entre sus ideas, estaba la de mantenerse en televisión. «Yo voy a hacer más tele, la tele no se ha acabado para mí, me encanta. Quiero hacer de todo, quiero pasármelo bien, quiero libertad para elegir», apostilló. Además, admitió que su etapa en TVE ha sido «maravillosa», pero «ya se ha acabado».
La vida actual de Samantha Vallejo-Nágera
«Trece años con Pepe y con Jordi… pero es un proceso de un tiempo pensando. Yo soy cátering y el cátering es cambio. Soy camaleónica, no puedo ser la misma todo el tiempo», comentó. Además, admitió que tiene «mucha energía» y que MasterChef le «paraba». «Yo bostezaba mucho en el programa. Soy hiperactiva diagnosticada, tengo déficit de atención y altas capacidades… Estaba encorsetada porque estaba de pie, parada, quieta, mirando al frente y con los tacones puestos. Yo odio los tacones», contó. Sin las maratonianas jornadas de grabación de RTVE, Samantha se ha volcado al 100% en su empresa de catering.
Está aprovechando su libertad para viajar y traer nuevas tendencias gastronómicas a España. Ahora es mucho más común verla físicamente supervisando los montajes de las bodas y eventos de lujo, algo que antes delegaba mucho más por sus compromisos televisivos. Si algo ha celebrado Samantha es el tiempo con sus hijos —Cloe, Pedro, Diego y Patrick Roscón—. Como ella misma dijo al salir del programa, se sentía culpable por haberse perdido tantos momentos del crecimiento de su hijo pequeño. Sigue muy activa en redes sociales mostrando su vida cotidiana con Roscón, concienciando sobre el Síndrome de Down con esa naturalidad y energía que la caracteriza, pero ahora desde la calma de su casa y no desde un plató.
Más tiempo de calidad en familia y su refugio en Pedraza
A sus 56 años, Samantha está en una forma física envidiable. Al no tener que estar encorsetada en un plató con tacones —algo que confesó detestar—. Se ha vuelto una fija del deporte matutino, compartiendo sus rutinas de gimnasio y yoga. Pasa mucho más tiempo en su casa de Pedraza (Segovia), donde encuentra la paz que su mente hiperactiva necesita. Aunque ha dejado el jurado más famoso de España, no se ha retirado de la pantalla. Participa en programas de radio y tiene secciones de estilo de vida en revistas y programas de televisión de forma más relajada. Sigue siendo una de las embajadoras de marca más potentes de España, colaborando con firmas de decoración, cocina y moda.
Curiosamente, mantiene una relación excelente con Marta Sanahuja —Delicious Martha—, su sustituta en el programa. Se las ha visto juntas en algún evento reciente, demostrando que no hay rivalidad, sino un traspaso de poderes natural entre la vieja guardia de la cocina televisiva y la nueva era de las redes sociales. La vida actual de Samantha es una mezcla de libertad, familia y empresa. Ha pasado de ser la juez dura de la tele a volver a ser la anfitriona más divertida y energética de España. Se rumorea con mucha fuerza —y ella ha dejado caer pistas en sus redes— que está preparando un formato propio para una plataforma de streaming. Aunque eso sí, ella ni lo ha confirmado ni desmentido, alegando que solamente está pensando en seguir trabajando.
Su proyecto en el pueblo segoviano de Pedraza es su gran refugio. Samantha quiere ampliar la experiencia de su hotel boutique y restaurante. Está trabajando en organizar retiros de fin de semana que combinen gastronomía, paseos por la naturaleza y talleres de decoración, liderados por ella misma ahora que tiene los fines de semana libres de grabaciones. Tras trece años encadenando rodajes de casi 15 horas diarias con MasterChef, Samantha ha confesado que sentía que la vida se le estaba escapando entre los dedos. Ahora, su prioridad absoluta es recuperar el tiempo perdido con sus cuatro hijos y su marido, Pedro Aznar.
Su hijo Patrick es, sin duda, el más mediático. La relación entre ambos ha evolucionado de ser contenido de redes sociales a ser un apoyo mutuo diario. Es más, en los últimos tiempos, Roscón se ha dejado ver, tanto en las redes sociales como en los platós de televisión. Samantha disfruta ahora de una relación de amistad con ellos. Se la ve viajando con Cloe o compartiendo cenas tranquilas con Pedro, ejerciendo de consejera en sus inicios profesionales sin la presión del reloj. Su matrimonio con Pedro Aznar ha salido fortalecido de esta decisión. Antes, sus fines de semana eran para descansar del agotamiento del plató; ahora son para vivir.
Se han instalado largas temporadas en su casa de Pedraza (Segovia). Allí, la pareja disfruta de la vida de pueblo, de los paseos por el campo y de recibir a amigos sin tener que mirar el calendario de grabaciones de la próxima semana. Si echamos un vistazo a sus redes sociales, lo cierto es que Samantha sigue siendo bastante activa compartiendo contenido de recetas.
