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Tribunales

La UDEF aflora tres nuevos pagos de la trama Plus Ultra al presunto testaferro de Zapatero

Se trata de tres pagos directos a Julio Martínez Martínez entre 2020 y 2021 por un valor total de 93.220 euros

La UDEF aflora tres nuevos pagos de la trama Plus Ultra al presunto testaferro de Zapatero

Gráfico de la UDEF con los montantes descocidos que llegaron a Julio Martínez Martínez.

Uno de los gráficos aportados por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía al sumario del caso Zapatero revela por primera vez que la presunta organización dedicada al blanqueo de capitales tras el rescate de Plus Ultra hizo tres pagos directos en 2020 y 2021 a Julio Martínez Martínez, el presunto testaferro del expresidente del Gobierno. La suma de dichas entregas asciende a 93.220,45 euros y estarían relacionadas con la inyección económica de 53 millones de euros que recibió finalmente la compañía hispano-venezolana en dos tramos en abril y agosto de 2021.

Hasta ahora, se sabía que Martínez cobró 458.000 euros de Plus Ultra a lo largo de cinco años, casi la misma cantidad que pagó a Zapatero, y que lo hizo a través de tres sociedades: Análisis Relevante se quedó con 249.000 euros, IOT Domotic Europe con 110.799 euros y Voli Analítica con 99.000 euros. Estas dos últimas empresas fueron activadas en Elda (Alicante) por la mano derecha del expresidente cuando el Gobierno de Pedro Sánchez aprobó el rescate de la aerolínea en marzo de 2021.

Los primeros pagos de Plus Ultra a Análisis Relevante empezaron el 5 de noviembre de 2020 con un primer abono de 5.000 euros más IVA por un contrato de asesoría de 12 meses. Lo que se desconocía es que la organización criminal que investiga Francia y Suiza por blanqueo de capitales hizo tres entregas dinerarias a Martínez Martínez y que dos de ellas fueron antes de que la aerolínea empezase a regar con miles de euros a la empresa de este último.

La primera de las tres entregas —por un montante de 24.722,95 euros— fue el 23 de marzo de 2020, justo al inicio del confinamiento por el coronavirus. Aquella entrega se produjo cuatro días después del real decreto aprobado por el Gobierno de Sánchez para hacer frente al impacto económico y social de la pandemia. Un trámite que abría las puertas al reparto de ayudas públicas para las empresas afectadas por el parón en la economía.

En los autos entregados al juez José Luis Calama, la UDEF subraya que el entonces máximo accionista de Plus Ultra, Rodolfo Reyes, contactó ese 23 de marzo con uno de sus abogados para sondear sus posibles contactos políticos. «Necesitamos llegar a las ayudas (…) A ver qué se te ocurre a nivel político. Donde tocar puertas», le planteó a Miguel Palomero, quien le propuso el «inicio de la vía Ábalos».

El principal accionista «buscó activamente la intermediación de terceros con influencia al objeto de obtener financiación o ayudas públicas para el rescate de la compañía aérea, en el contexto de la pandemia del covid-19», subrayan los investigadores en uno de los escritos remitidos a la Audiencia Nacional. Pero en ningún momento se habla del presunto testaferro de Zapatero en una fecha tan temprana como marzo de 2020, lo que abre la posibilidad a que la UDEF vaya a revelar datos nuevos en próximos autos.

La primera gestión de Zapatero a favor de Plus Ultra fue a finales de mayo de ese año, cuando el vicepresidente de la aerolínea, Julio Martínez Sola, pidió ayuda al Banco Santander en su nombre para la obtención de un crédito público ICO, si bien dicho préstamo no llegó a materializarse. El 28 de abril de 2020, Reyes comunicó a su lugarteniente que había conseguido acceso al expresidente del Gobierno. «Acaba de hacerse el puente con ZP», le dijo el máximo accionista a Martínez Sola. «Aunque sea pagando un poquitín», le replicó el número dos de Plus Ultra.

Primeros pagos de Plus Ultra a Análisis Relevante de 2020 a 2013, según el sumario de la UDEF.

El supuesto pagador de Julito Martínez al inicio del confinamiento fue el empresario peruano Luis Felipe Baca, amigo de Reyes, y que junto al broker holandés Simon Verhaoeven gestionaba una organización criminal dedicada al blanqueo de capitales, de la que el máximo accionista de Plus Ultra era «presunto cliente». La segunda transferencia —de 33.962,50 euros— se realizó el 1 de octubre de 2020, tras una reunión de uno de los directivos de la aerolínea con la mano derecha de Zapatero para que este último presionase a la SEPI con la concesión del rescate.

Julio Martínez Sola le adelantó una semana antes, el 22 de septiembre, a Rodolfo Reyes que al día siguiente vería al dueño de Análisis Relevante: «Mañana a las 12:00, casi con toda seguridad, me veré con el tocayo (Julio Martínez Martínez). Ya le estoy haciendo el tercer grado. Lo que quiero es que hable con la SEPI, él o Zapatero, y saquen aunque sea de palabra que nos conceden la ayuda con un 10% de seguridad. Con esa respuesta, que busquen un banco para el crédito puente». El máximo accionista asintió con la estrategia de su vicepresidente: «Necesitamos ese empujón», le hizo hincapié.

El 30 de septiembre, el director financiero de Plus Ultra, Roberto Roselli, le comunicó a Reyes que el testaferro de Zapatero hablaría el día siguiente con la SEPI. Ese 1 de octubre, un cargo del holding público llamó al directivo de la aerolínea para informarle que la revisión de la solicitud de la compañía hispano-venezolana había empezado. Las gestiones a favor de la aerolínea empezaban a dar sus frutos. Y ese mismo día, Julito recibió 33.962,50 euros de Baca o Verhoeven, según el gráfico de la UDEF.

Dos meses antes del último tramo del rescate

El tercero de los pagos, de un montante muy parecido —34.485 euros—, se produjo el 10 de junio de 2021, casi tres meses después de la aprobación del rescate por parte del Consejo de Ministros. En aquel momento, la apertura de diligencias en la justicia madrileña había paralizado el segundo tramo de la ayuda estatal. Un gravísimo contratiempo para la empresa. Así, a mediados de abril de ese año, Reyes había pedido a Santiago Fernández Lena, uno de los abogados externos, que el amigo de Zapatero reclamaba un contrato de prestación de servicios para Análisis Relevante y Corpoestructura, una sociedad de gestión de inmuebles cuya propiedad comparte con Camilo Ibrahim Issa, un empresario próximo a Nicolás Maduro y el chavismo que era considerado en aquel momento el propietario en la sombra de Plus Ultra.

Julito Martínez reclamaba a Reyes, en aquel momento administrador solidario de la mercantil, unos honorarios mensuales de 10.000 euros más IVA durante 40 meses, lo que suponía 484.000 euros, por lo que este pago a través de su socio peruano por encima de los 34.000 euros podría ser parte de dicho acuerdo. Dos meses después de la citada transferencia, la SEPI completó el desembolso de la ayuda pública con los 34 millones de euros correspondientes al préstamo participativo.

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