The Objective
Internacional

Dimite el primer ministro británico, Keir Starmer

Se espera que el nuevo líder del Partido Laborista y primer ministro británico asuma el poder en septiembre

Dimite el primer ministro británico, Keir Starmer

El primer ministro británico, Keir Starmer. | Jaimi Joy (Reuters)

El primer ministro británico, Keir Starmer, ha dimitado este lunes, después de las disputas internas que han tenido lugar en su partido durante las últimas semanas. El mandatario ha hablado esta mañana con el rey Carlos III para trasladarle su decisión, en la que también está incluida su renuncia como líder del Partido Laborista.

«La pregunta que se plantea ahora mi partido es si soy la persona más adecuada para liderarnos de cara a las próximas elecciones generales. He escuchado la respuesta de mi grupo parlamentario a esa pregunta y la acepto de buen grado», ha expresado en un mensaje a las puertas de la sede de Gobierno en Downing Street.

Según ha dicho, todas las decisiones que ha tomado siempre han buscado «anteponer» el interés de Reino Unido. «Por eso voy a dimitir como líder del Partido Laborista», ha indicado. «Esta mañana he hablado con Su Majestad el Rey para informarle de mi decisión», ha afirmado.

Starmer ha atravesado este fin de semana un crucial periodo de reflexión junto a su familia en su residencia campestre de Chequers en medio de los rumores sobre la posibilidad de renunciar, capitulando a semanas de presiones, ministros incluidos, para que deje el cargo y allane el camino a unas primarias.

En una declaración ante la residencia oficial de Downing Street, el jefe del Gobierno dijo que ya había comunicado su decisión al rey Carlos III, jefe del Estado británico, y que hará todo lo posible para conseguir una transición «ordenada» al frente del Ejecutivo.

Starmer, que llegó al poder con mayoría absoluta en julio de 2024, dijo que ha pedido al Comité Nacional Ejecutivo del Partido Laborista que establezca un calendario para la presentación de candidaturas a la sucesión para el próximo 9 de julio, proceso que quedará completado antes del receso parlamentario de verano, a finales del próximo mes.

Así, espera que el nuevo líder del Partido Laborista y primer ministro británico asuma el poder en septiembre, antes de que se reanuden las sesiones del Parlamento británico, o incluso con antelación si solo hay un candidato.

Como es habitual en estos casos para evitar un vacío de poder, Starmer permanecerá en el cargo hasta la elección del nuevo líder, y hoy aseguró que dará «todo su apoyo» a su sucesor.

Starmer ha comunicado su dimisión después de que recibiera presiones de sus ministros y diputados a raíz del revés electoral sufrido por los laboristas en las elecciones locales inglesas y regionales en Escocia y Gales el pasado 7 de mayo.

En su declaración junto a su esposa, Victoria, el líder laborista dijo que hace dos años el laborismo volvió al poder después de 14 años en la oposición, con lo que inició «un nuevo capítulo en la historia de nuestro país tras años de decepción y desesperación, la oportunidad de mejorar la vida de millones de personas».

«Me dijeron una y otra vez que mi partido estaba acabado, que estábamos condenados a la historia, que una mayoría en las elecciones generales, y mucho menos una aplastante, era imposible. Pero les demostramos que estaban equivocados, porque transformamos nuestro partido, erradicando el veneno del antisemitismo, restaurando la confianza en la economía, la defensa y la seguridad nacional, y convirtiéndonos de nuevo en un partido», afirmó.

Reconoció no obstante que la pregunta que su partido le hacía ahora era si él podía dirigir la formación hasta las próximas elecciones generales, previstas para 2029, y había «escuchado la respuesta», concluyendo que debía dejar el liderazgo.

Starmer se vio forzado a dejar el poder tras la reciente victoria de su rival político, el exalcalde de Mánchester Andy Burnham, que fue elegido diputado al ganar el pasado jueves el escaño de Makerfield, en el noroeste de Inglaterra.

Burnham, una figura carismática en el seno del laborismo, ha dicho que se presentará como candidato para sustituir a Starmer, para lo que necesitará el apoyo de un mínimo de 81 diputados laboristas —el 20% del grupo parlamentario—, pero se estima que ya cuenta con al menos 200.

Publicidad