El dueño de Plus Ultra recogió 20.000 euros en un lujoso restaurante madrileño
Rodolfo Reyes concertó la cita en Aarde, junto a la Puerta de Alcalá, aunque se desconoce el destinatario final del dinero

Rodolfo Reyes, propietario de Plus Ultra en 2020, junto a la entrada del restaurante Aarde. | Ilustración de Alejandra Svriz
Otro lujoso restaurante sale a la luz en la constelación de lugares donde han actuado las tramas de corrupción en los últimos años. El máximo accionista de Plus Ultra a principios de 2021, Rodolfo Reyes, recogió el 18 de enero de aquel año un sobre lleno de billetes con 20.000 euros en su interior en Aarde, un conocido local de la hostelería madrileña ubicado junto a la Puerta de Alcalá.
Los últimos informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía (UDEF) diseccionan cómo fue esa entrega de dinero en efectivo dos meses antes del rescate financiero de 53 millones de euros, cuando la aerolínea hispano-venezolana se encontraba con problemas de liquidez. La entrega del efectivo al entonces jefe de Plus Ultra la realizó el abogado Miguel Palomero en nombre del empresario peruano Luis Felipe Baca.
La secuencia empieza a finales de 2020. Concretamente, el día de Nochevieja, cuando Baca le comenta a Palomero que «en ese paquete sí hay 50». La UDEF explica en uno de los informes remitidos al juez José Luis Calama que se trata de 50.000 euros. El abogado responde en tono jocoso con la siguiente afirmación: «Bien, hay que cuidar a los jueces, policías y funcionarios jeje». Tras ello, el empresario peruano le encarga a su interlocutor que realice dos pagos en mano: 2.000 euros a Jésica Rodríguez, por aquel entonces amante de José Luis Ábalos, y 3.000 euros para una mujer llamada Alejandra. En ambos casos, Baca le envió los teléfonos de ambas destinatarias para que contactase con ellas y les hiciese llegar el dinero.
El 8 de enero de 2021, Baca vuelve a hablar con su abogado para ordenarle una tercera entrega en efectivo de 20.000 euros a Reyes. «En este momento de la investigación, se desconoce por cuenta de quién hace Felipe Baca el encargo a Miguel Palomero para ser el destinatario final de estos pagos. Estos fondos no tendrían como destinatario final a Rodolfo Reyes, según manifiesta el propio Rodolfo, sino a un tercero, sin que del contenido del chat pueda determinarse quién sería el destinatario final de los fondos», aseguran los investigadores.
La entrega de este dinero, en todo caso, se dilató en el tiempo por culpa de los efectos de la tormenta Filomena que asoló la Comunidad de Madrid en aquellos primeros días de 2021. Las entregas a Jésica, Alejandra y Reyes se hicieron finalmente el 18, 19 y 20 de enero, respectivamente. En el caso de este último, las negociaciones para dicha entrega empezaron el día 11, cuando la capital seguía bloqueada por la cantidad de nieve caída con Filomena. «Tranquilo. Como no son para mí. Puede ser en la semana. No te apures con eso», le dijo el directivo de Plus Ultra a Palomero.
Una vez pasada la tempestad meteorológica, Reyes sí que metió prisa al abogado de Baca. «Miguel. Necesitamos entregar los 20k€. ¿Cómo hacemos?», le preguntó el 19 de enero sobre los mencionados 20.000 euros en efectivo. Tras pactar que la entrega sería al día siguiente, el máximo accionista de la aerolínea volvió a recordarle, al filo de la medianoche, la cita que tenían programada: «Don Miguel. Recuerda el cash mañana». Ambos quedaron a la mañana siguiente en el restaurante Aarde a las 12.45 horas, en un momento en el que el sitio «es más tranquilo ahora», en palabras del dueño de Plus Ultra [leer abajo].

A la noche, Palomero informó a Baca del éxito de las tres entregas dinerarias. «Hoy entregué los 20K a Rodo (Rodolfo Reyes). Ayer a las otras señoras (Jésica y Alejandra)», le indicó cerca también de la medianoche. Ese mismo 20 de enero, se suscribió el contrato entre Plus Ultra e Idella Consulenza Strategica, una de las empresas de Julito Martínez, con el que la aerolínea se comprometió a remunerar al «testaferro» de José Luis Rodríguez Zapatero con el 1% más IVA del importe del rescate que la compañía hispano-venezolana pudiese recibir del Estado. Era la comisión por intermediar en la operación y ascendía a 641.300 euros.
La UDEF desconoce el destinatario final de esos 20.000 euros que Reyes recogió en mano en el citado restaurante, pero en el auto llama la atención del juez instructor sobre una transferencia bancaria por la misma cantidad que el también empresario venezolano Danilo Alfonso Diazgranados realizó a Whathefav, la empresa de las hijas de Zapatero, el 27 de abril de ese año 2020 y que «carece de reflejo en la información tributaria del ejercicio 2020» de la compañía dirigida por Laura y Alba Rodríguez Espinosa.

«Se apunta la posibilidad, no contrastada en este momento», subrayan los agentes de la Policía, «de que los 20.000 euros abonados por Danilo Diazgranados fueran declarados e imputados como un pago realizado por el entorno societario de Julio Martínez Martínez a Whathefav, tratando de opacar el auténtico origen de los fondos». Este escenario abre la puerta a que el dinero que llegó a manos de Reyes, pasase luego a Díazgranados y este lo metiese en el circuito con dicha transferencia bancaria a las hijas de Zapatero.
La UDEF hace hincapié en una conversación que mantuvieron Palomero y Díazgranados, aunque no indica una fecha concreta, «en el curso de la cual éste último manifiesta que Julio Martínez Martínez ‘es el banco del jefe‘», a lo que el abogado de Baca respondió que entendía lo que quería decir. De ahí que los agentes afirmen con rotundidad en el informe que ese intercambio de palabras señala «el papel de Julio Martínez Martínez como testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero» [leer abajo].

Precisamente, el juez Calama ha emitido una orden internacional para detener a Rodolfo Reyes, principal accionista de la compañía Plus Ultra en esos momentos, por los delitos de apropiación indebida, tráfico de influencias, pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales. Según figura en la orden, en 2017 la titularidad real y gestión de la aerolínea pasó a manos de Rodolfo Reyes y de su esposa, María Aurora López, para la que el juez también ha emitido una orden internacional de detención (OID) por los mismos delitos.
Asimismo, Calama ha ordenado la detención de Simon Leendert Verhaoeven, quien junto con Luis Felipe Baca, ya detenido en la isla caribeña de Aruba hace unas semanas, gestionaba una organización criminal dedicada al blanqueo de capitales, de la que Reyes era, entre otros, «presunto cliente».
Según los indicios del procedimiento, Reyes y otros gestores de Plus Ultra «idearon un presunto plan para apropiarse de esas cantidades de dinero ‘limpio’», que fue destinado en parte y mediante transferencias inmediatas a sociedades instrumentales de la red de blanqueo, de la que presuntamente forma parte el antedicho. Además, el juez cree que también se transfirieron grandes cantidades de dinero a entidades vinculadas con Reyes en Panamá, Puerto Rico y República Dominicana.
Ya concedida la ayuda, el entonces máximo accionista de Plus Ultra «ordenó presuntamente» que algunas de las cantidades recibidas del Gobierno español fueran transferidas inmediatamente de las cuentas bancarias de la aerolínea en España a tres sociedades instrumentales, «realizándose transferencias a cuentas bancarias opacas en Gibraltar, Suiza, Montenegro, Reino Unido e Isla Mauricio».
