Sandra Moñino, dietista experta en inflamación: «Tomar pescado azul tres veces por semana puede transformar tu cuerpo»
Si quieres conseguir un cuerpo sano tienes que mejorar tu alimentación y seguir los consejos de la nutricionista

Sandra Moñino | Instagram y CanvaPro
La salud del cuerpo no se basa únicamente en las calorías que se toman o en el peso que se tenga, sino que va mucho más allá, ya que hay factores internos que son necesarios tener controlados. Según Sandra Moñino, dietista, el verdadero secreto del bienestar está en el intestino. Existen muchísimas personas que tienen problemas de salud que la sociedad se ha encargado de normalizar: migrañas crónicas, fatiga, gases incontrolables o problemas en la piel. En muchas ocasiones estas cosas se ven como genéticas y hasta inevitables; sin embargo la respuesta de la experta ante esto es bastante clara: el origen suele ser la inflamación crónica intestinal y tiene solución. La experta se ha encargado de dar distintos consejos para este tipo de problemas en un video que ha subido a su canal de YouTube, y uno de los más llamativos es este: hay que consumir pescado azul un mínimo de dos a tres veces por semana. El resto, son los siguientes:
1. La importancia del pescado azul y del Omega-3

En la mayoría de las dietas cotidianas, de lo que mas se abusa es del conocido Omega-6, el cual está presente en alimentos como aceites vegetales (girasol, palma o colza) y en las harinas. A la hora de cocinar es muchas veces inevitable usarlos, haciendo que se consuman a menudo generando, aunque no lo parezca, una gran inflamación. Por eso, para equilibrarlo, Sandra recomienda el Omega-3, que se encuentra de manera potente en el pescado azul, como el salmón, las sardinas, los boquerones o la caballa. «Tomar pescado azul unas tres veces por semana puede transformar tu cuerpo», asegura Moñino. Además, destaca un plato que todo el mundo conoce: los boquerones en vinagre. Al no cocinarse con calor, su Omega-3 se mantiene intacto y puro.
2. Cuidado al cocinar los alimentos
No solo importa qué comes, sino cómo lo preparas. Cocinar de más los alimentos acaba destruyendo las propiedades del mismo, haciendo hasta que pueda ser peligroso.
- Si quemas el pescado azul a la hora de cocinarlo, su Omega-3 se oxida y desaparece.
- Además, lo mejor es evitar a toda costa las zonas negras o tostadas de más (como en las tostadas quemadas). Eso genera acrilamidas, sustancias con efectos cancerígenos.
3. El orden de los alimentos importa
Si tienes pensado comer algún plato que contenga hidratos de carbono, como pasta o arroz, la estrategia clave de Sandra es comerte una ensalada antes. Esta, al ser rica en fibra, prepara tu cuerpo y evita que el azúcar en sangre suba de golpe.
4. Acompaña los carbohidratos con grasa y proteína
Siguiendo con este tema, Sandra asegura que comerse un plato enorme de pasta solo con tomate y media lata de atún es un error, incluso aunque la pasta sea integral. Esto te dará un subidón de energía y luego un bajón tremendo que te quitará la concentración.
Lo mejor es reducir la cantidad de pasta y acompañarla con una buena porción de proteína, como por ejemplo un filete de salmón, y una grasa saludable, como puede ser un trozo de queso. De esta manera, el cuerpo podrá absorber la energía poco a poco sin tener picos de glucosa.
5. Deja atrás las harinas refinadas
El pan blanco, la pasta tradicional, el arroz blanco, las galletas y los cereales de desayuno son harinas refinadas que actúan en tu cuerpo igual que el azúcar, provocando que te hinches de más y afectando de manera directa a tu intestino. Si compras pan, busca que sea de centeno o espelta integral. O incluso por aquellos hechos con otra clase de cereales como la quinoa o el amaranto. Estos tienen más fibra y proteína, y no te inflaman.
6. Come grasas saludables
A primera vista mucha gente piensa que todas las grasas son malas e inflaman, pero lo cierto es que son inevitables y hay que comerlas. Moñino recomienda consumir aguacate, frutos secos y aceite de oliva virgen extra. Además, recomienda de manera indudable el queso, sobre todo el de cabra o oveja, ya que se digieren mucho mejor que los de vaca.
7. Puedes crear un «antiinflamatorio natural»

Sandra aporta un truco bastante bueno para tratar esto. Si cocinas patata o boniato (cocidos o asados) y los dejas enfriar en la nevera al menos 12 horas, su almidón se transforma en almidón resistente. De esta manera, este llega de manera intacta al colon, beneficiando a esas bacterias buenas del cuerpo y generando una sustancia llamada butirato, que actúa como un potente antiinflamatorio natural.
El ajo es un «superalimento»
Más allá de los 7 hábitos principales, la nutricionista menciona un remedio que todo el mundo puede encontrar en su casa: el ajo. «El ajo es un superalimento para mí, uno de los mejores alimentos que tenemos. Es antimicrobiano. O sea, una persona que está mala se toma un diente de ajo y puede llegar a encontrarse bien», concluye la experta.
