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Ana Ibañez, neurocientífica: «Para afrontar una situación que te da miedo, la clave es lo que hace Simone Biles: engaña a tu cerebro visualizando el éxito»

En este sentido, la técnica se presenta como una herramienta accesible, aplicable y especialmente útil

Ana Ibañez, neurocientífica: «Para afrontar una situación que te da miedo, la clave es lo que hace Simone Biles: engaña a tu cerebro visualizando el éxito»

Ana Ibañez | Instagram

La neurocientífica Ana Ibañez defiende una de las herramientas más potentes dentro de la neurociencia aplicada al rendimiento y la gestión emocional, la visualización del éxito como forma de reducir el miedo. Su planteamiento parte de una idea central, «para afrontar una situación que te da miedo, la clave es lo que hace Simone Biles, engañar a tu cerebro visualizando el éxito».

Según explica, el cerebro no siempre distingue con precisión entre lo que se vive y lo que se imagina con suficiente intensidad. Por eso, cuando una persona construye una imagen mental muy vívida de una situación, se activan redes neuronales similares a las que intervienen en la experiencia real. Esta base científica es la que sustenta el uso de la visualización en contextos deportivos, terapéuticos y de alto rendimiento.

La técnica de visualización que propone Ana Ibañez

Ibañez describe una técnica sencilla en su planteamiento, pero muy potente en su efecto, consiste en «engañar al cerebro» mediante imágenes mentales positivas y detalladas. En sus palabras, «vamos a engañar a nuestro cerebro, porque no puede diferenciar muy bien si algo ocurre de manera real o imaginaria si lo imaginamos muy vívidamente».

El objetivo es cambiar la anticipación negativa por una anticipación de éxito. Es decir, en lugar de imaginar que una situación saldrá mal, se entrena la mente para proyectar una ejecución correcta, fluida y segura. Este cambio de enfoque modifica la respuesta emocional del cerebro, reduciendo la activación asociada al miedo.

Simone Biles como ejemplo de éxito

Uno de los referentes que utiliza la neurocientífica para explicar este mecanismo es la gimnasta Simone Biles, una de las deportistas más destacadas del mundo. Según Ibañez, Biles no se enfrenta a sus ejercicios desde la duda, sino desde una visualización previa del éxito.

Simone Biles

«Ella cuando se lanza está viendo el éxito de su ejercicio, está viendo los pasos después haciéndolos con éxito, y eso es lo que le lleva a decirle a su cerebro, eres capaz, atrévete porque va a salir bien», explica la experta. Esta construcción mental anticipada actúa como una preparación del sistema nervioso para ejecutar la acción con mayor confianza. Y es que en el alto rendimiento deportivo, este tipo de entrenamiento mental es considerado clave. No se trata de imaginar de forma genérica un buen resultado, sino de recrear con detalle cada fase del movimiento, reforzando así la seguridad y la automatización del gesto.

Qué ocurre en el cerebro cuando aparece el miedo

Cuando una persona anticipa una situación desde el miedo, el cerebro activa circuitos relacionados con la amenaza. Esto puede generar tensión muscular, bloqueo cognitivo y pérdida de fluidez en la acción. En cambio, la visualización positiva actúa como un reentrenamiento de esa anticipación. El cerebro, al recibir repetidamente una imagen de éxito, comienza a construirla como una posibilidad real y accesible. Esto no elimina la dificultad del reto, pero sí modifica la percepción interna de capacidad para afrontarlo.

Aunque este tipo de técnica es habitual en el deporte de élite, Ana Ibañez subraya que también puede aplicarse en la vida diaria. Situaciones como hablar en público, enfrentarse a un examen o subir a una atracción que genera vértigo pueden trabajarse mediante visualización mental.

La clave está en imaginar la escena con detalle, incorporando sensaciones físicas, respiración estable y una sensación de control emocional. Incluso recomienda cerrar los ojos para facilitar este proceso, ya que reduce la interferencia del entorno y permite una mayor concentración en las imágenes internas.

Según explica la neurocientífica, cerrar los ojos ayuda a reducir la actividad de áreas cerebrales relacionadas con el procesamiento visual externo. Esto libera recursos mentales que se pueden destinar a la creación de imágenes internas más intensas y coherentes. Esa mayor vividez hace que la experiencia imaginada tenga un impacto más profundo en la respuesta emocional, reforzando la sensación de seguridad ante la situación temida.

Transformar el miedo en control emocional

Un ejemplo sencillo que plantea Ibañez es el miedo a las montañas rusas. En lugar de evitar la experiencia, propone visualizarse dentro de ella disfrutando, riendo y sintiendo la adrenalina desde una posición de control. Este tipo de ejercicios no elimina la emoción del miedo, pero sí puede transformar su interpretación. El cerebro pasa de anticipar peligro a anticipar desafío, lo que facilita una respuesta más adaptativa.

La propuesta de Ana Ibañez se apoya en una idea ampliamente respaldada por la neurociencia contemporánea, la mente puede influir en la preparación del cuerpo y en la forma en la que se enfrentan los retos. La visualización del éxito no sustituye la acción real, pero sí puede preparar al cerebro para ejecutarla con mayor seguridad y menor interferencia del miedo.

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