El menú de Leonor en su plan privado en Alicante que no gustará a la reina Letizia
La princesa se ‘escapó’ de la Escuela de San Javier para pasar un rato con sus compañeros en un pueblo de Alicante

Leonor, en una imagen de archivo. | Gtres
La princesa Leonor está muy centrada con su formación en la Academia del Aire de San Javier en Murcia. La heredera del trono sabe perfectamente que cada uno de los pasos que da son observados con lupa y es por eso que, en los últimos tiempos, ha intentado pasar más desapercibida que nunca. Aún así, tal y como han desvelado desde La opinión de Murcia, la princesa decidió salir, junto a sus compañeros de la Academia, y trasladarse hasta la localidad de Pilar de la Horadada, situada en la provincia de Alicante, y que se ubica a pocos kilómetros del lugar donde estudia.
Allí, como cuentan en el mencionado medio, disfrutó de un asador, concretamente de La Terrazita de Cristóbal. Han sido sus dueños quienes han develado algunos datos clave sobre cómo fue la visita de la primogénita de los Reyes. Lo cierto es que los allí presentes no se enteraron de la visita de la princesa hasta un par de horas antes, siguiendo con el protocolo que lleva a cabo Casa Real en estas situaciones. Es un tiempo antes cuando llegan sus escoltas para asegurar la zona y se comunican con los dueños del restaurante para explicarle la situación. Al poco tiempo, apareció Leonor junto a sus compañeros que ya son amigos.
El menú que Leonor tomó en un pueblo de Alicante

En el local pasó la princesa un rato de lo más agradable donde aprovechó para disfrutar de un menú atípico en un asador; una Coca-Cola y una hamburguesa. Lo cierto es que esta elección muy seguramente no le ha hecho especial ilusión a la reina Letizia, quien siempre ha sido especialmente rígida con todo lo que tiene que ver con la alimentación de sus hijas. Y es que la mujer de Felipe VI lleva a cabo una dieta antiinflamatoria. El salmón —preferiblemente salvaje— es el rey de su mesa, incluso en el desayuno, por su alto contenido en Omega-3. También, hace uso de distintos superalimentos como la chía, la cúrcuma, los frutos secos o el té verde.
En Zarzuela intentan no comer nada de pan blanco o harinas refinadas. Prioriza las legumbres, las bayas —como los arándanos o frambuesas— y las verduras de hoja verde —sus famosas acelgas y espinacas—. Así, es una realidad la poca gracia que le hacen a la reina los ultraprocesados, como la bollería, los refrescos o los platos predominados. Letizia cree firmemente que los picos de azúcar que provocan los procesados alteran la concentración y el estado de ánimo. Para dos jóvenes con una agenda institucional de alta presión, la estabilidad de la glucosa es clave.
La elección que no gustaría a la reina Letizia
Como defensora de la OMS (Organización Mundial de la Salud), Letizia ve el azúcar y las grasas trans como un enemigo. Su objetivo es que Leonor y Sofía desarrollen un paladar que rechace lo artificial de forma natural. Ella sabe que cada plato que comen sus hijas es un mensaje. Si la futura reina de España consume comida basura, el mensaje de salud pública se debilita. En más de una ocasión se ha hablado sobre lo preocupada que ha estado siempre por la alimentación de Leonor y Sofía. Es más, se dice que cuando sus hijas comenzaron las clases en el colegio de Santa María de los Rosales, no solamente se preocupaban por lo que comían la princesa y la infanta sino, también, «por lo que comían todos los niños. Pidió eliminar los fritos, reducir la carne roja e introducir más verduras ecológicas y pescado fresco».
Sí que es cierto que, al vivir fuera de casa, y no poder examinar y controlar todo lo que comen sus hijas, la reina se ha vuelto un poco más flexible. En su formación militar, Leonor ha tenido que comer igual que el resto de sus compañeros, sin ningún tipo de favoritismo o de menú especial. Sin embargo, se dice que en cuanto regresan a Zarzuela, el menú vuelve a ser 100% Letizia. Sus hijas han interiorizado tanto esta cultura que, según sus allegados, ellas mismas eligen opciones saludables cuando salen con amigos, prefiriendo un poke bowl o un zumo natural antes que una hamburguesa de cadena rápida.

Como decíamos, la reina siempre ha estado muy comprometida con la alimentación y, además, aprovecha su posición para ayudar a concienciar a las personas. «La salud no es solo la ausencia de enfermedad, es lo que decides poner en tu plato cada mañana», comentó en un evento. Esta no es la primera vez que vemos a la princesa haciendo planes con sus amigos fuera de su educación, tanto real como militar. Y es que, durante su paso por la Academia General Militar, Leonor fue fotografiada tomando algo en una terraza de Zaragoza, donde también se le podía ver disfrutando de un refresco. Por su parte, durante su travesía en el Juan Sebastián Elcano, Leonor también pasó tiempo con sus compañeros fuera del buque. En una foto que se difundió apareció en la mano con una cerveza.
Los planes secretos de la princesa más allá de su formación militar
Ahora, aunque no haya habido fotos de la princesa en Alicante, sí que es cierto que la princesa se lo pasó muy bien junto a sus compañeros. Además, consiguió pasar desapercibida para los comensales. En Pilar de la Horadada, La Terrazita es famosa por ser un lugar de encuentro muy auténtico. Tiene ese espíritu de asador tradicional donde prima la cantidad y la calidad a partes iguales. Es muy común ver los fines de semana a grupos de moteros y familias que vienen desde toda la Vega Baja y la Región de Murcia. Destacan, sobre todo, por el manejo de la carne, uno de sus grandes reclamos. Además, cuentan con un espacio exterior. Es decir, una terraza amplia, cómoda y muy animada, perfecta para las noches de verano o los mediodías de sol alicantino. No esperes un protocolo de lujo; aquí lo que manda es el trato cercano, el mantel de papel y el producto honesto.

En una zona muy turística como es Pilar de la Horadada —cerca de las playas de Mil Palmeras o Torre de la Horadada—, la Terrazita destaca por mantener unos precios muy competitivos. Es ese sitio de confianza donde sabes que no te van a fallar y que vas a salir más que satisfecho. Además de la carne, son muy populares sus sartenes de huevos rotos con jamón o patatas a lo pobre. Son raciones generosas pensadas para compartir en el centro de la mesa, lo que refuerza ese carácter social del restaurante.
