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La denuncia de Mónica, expareja de Emilio Gutiérrez Caba: «Me quiere echar de la casa que me regaló» 

THE OBJECTIVE ha hablado con la que fuera novia del histórico actor, quien ha narrado la situación complicada que vive

La denuncia de Mónica, expareja de Emilio Gutiérrez Caba: «Me quiere echar de la casa que me regaló» 

La denuncia de la ex de Emilio Gutiérrez Caba. | Una ilustración de Alejandra Svriz.

En la adolescencia, todos hemos vivido ese amor platónico que comienza con unas mariposas en el estómago. Esa sensación curiosa de sentir, con certeza, que conoces a una persona desde siempre y de idolatrar cada uno de sus pasos. En algunas ocasiones, esa realidad suele ir más allá; llegando a enamorarse de sus gestos, sus palabras y sus actos. Una sensación parecida a la que vivió Mónica, a sus 14 años, cuando vio por primera vez al actor Emilio Gutiérrez Caba —quien, por aquel entonces, era todo un galán—. Aunque eso sí, ella cumplió uno de los sueños de las chicas de la época; que el actor se enamorara perdidamente de ella. Y ella de él. Ahora, todo se ha tornado a gris y Mónica denuncia que su ex quiere echarla de la casa que ha habitado en los últimos 20 años.

La discreta relación de Emilio Gutiérrez Caba y Mónica

Es viernes, hace frío en Madrid y llueve como lo lleva haciendo las últimas semanas. Mónica nos espera en una taberna asturiana, al lado de su casa, donde se siente cómoda. Se pide un agua sin gas y comienza a hablar de cómo fue su relación —hasta ahora discreta y de algo más de una década— con Emilio Gutiérrez Caba, uno de los actores más históricos de nuestro país. En sus manos, su temblor denota nerviosismo, también se palpa en sus palabras y en las fechas, que, como ella misma confiesa, con el paso del tiempo su memoria se ha ido mermando. Aunque hay cosas que no olvida.

Emilio Gutiérrez Caba junto a Mónica en la Costa Brava. | Cedida

«Yo me enamoré de Emilio cuando tenía 14 años», cuenta, mientras abre la botella de agua. Por aquel entonces —y ahora—, Mónica era una chica alta, elegante, bella y con mucho carácter, que estaba haciendo sus pinitos en el mundo del modelaje y de la actuación. Es por eso que cuando le propusieron hacer de extra en una película en la que aparecía Emilio, no lo dudó ni un momento. Conocer al que era uno de sus ídolos fue algo que le marcó para siempre y que se mantuvo en su memoria durante mucho tiempo después. A sus 30 años, volvieron a coincidir. Ella había estudiado Psicología y se encontraba trabajando en una reputada empresa de Publicidad.

Se había criado en una familia de clase media-alta de la ciudad, junto a sus hermanos y su madre, pero con la clara ausencia de su progenitor, quien se marchó de casa cuando sus hijos eran muy pequeños. Esa falta y esa tristeza que le produjo el abandono de su padre explica, como ella misma confiesa, que se enamorara de Emilio, quien era mucho mayor que ella —unos 20 años—. Mónica buscaba cobijo familiar en una persona más madura, una figura que encontró en el actor.

Se enamoró del actor cuando tenía 14 años

Mónica junto a Emilio. | Cedida

En ese reencuentro con Gutiérrez Caba se consolidó una relación de adulación que, como decíamos, había empezado mucho antes. Terminaron viviendo juntos desde sus 30 hasta los 40. En total, 10 años, en los que Mónica se convirtió en su mejor compañera. Ambos recorrieron los puntos más importantes de la Costa Brava, de la que Emilio es un enamorado, así como las diversas ciudades a las que él acudía para actuar. Aunque eso sí, su refugio siempre fue su casa en el centro de Madrid, donde Mónica esperaba a su pareja cada fin de semana.

En un momento de esa década, Emilio sufrió un complicado accidente que hizo que se dañara la espalda y que tuviera que pasar mucho tiempo entre la cama y la rehabilitación. Mónica decidió dejar su trabajo para cuidarle y comenzó «con una depresión de caballo». Ese fue el principio del fin de su relación. «Cuando se recuperó, dejé mi trabajo y le dejé a él porque no podía más», cuenta Mónica a THE OBJECTIVE. Ahora, con cierta mirada al pasado, Mónica se da cuenta que durante su relación se volvió «idiota». Es más, admite que esa depresión le llevó a «perderlo todo». Ella había vivido una relación «idealizada, en un mundo muy interesante» y que «adoraba».

«Cuando él se recuperó, dejé mi trabajo y le dejé a él porque no podía más»

El actor vivió una relación de una década junto a Mónica. | Cedida

En ese momento de máximo enamoramiento, Emilio le compró una casa que hoy reclama. Ubicada en uno de los barrios más privilegiados de Madrid es un lugar «pequeño», una especie de apartamento grande. Allí ha vivido Mónica en los últimos veinte años, en los que ha pasado, probablemente, las dos décadas más complicadas de su vida. Hace dos años le llegó una carta de la abogada de Emilio en la que se instaba a abandonar la casa. Un detalle que le sorprendió y le dañó a partes iguales. Hasta ese momento, ambos tenían una relación cordial.

«A pesar de haber roto, venía a comer muchas veces aquí», explica Mónica, siendo consciente que aquel mensaje la destrozó. Intentó ponerse en contacto con el actor, quien decidió no contestar ni a sus mensajes ni a sus llamadas. «El lunes de esta semana recogí la demanda de desahucio», apostilla la mujer, dejando claro que ha intentado llegar a un acuerdo con su ex, unos esfuerzos que han sido en vano.

Una relación cordial tras la ruptura

Mónica y Emilio comiendo en la casa que hoy él le reclama. | Cedida

Cuando le compró la casa, Emilio le insistió en que la vivienda era para ella y que podía hacer los cambios que quisiera. Prueba de ello es que Mónica reformó «parte del suelo». También, ha estado muy involucrada en las reformas que se han realizado en el edificio, propiciando hasta un cambio en la maquinaria del ascensor que hacía «mucho ruido». Además de comprarle una casa, Emilio construyó una relación con Mónica que iba mucho más allá de lo sentimental. Ella comenta que le hacía «coaching», aunque él viajaba mucho y estaba muy enfocado en su trabajo. «¿Por qué nunca os casasteis? ¿o tuvisteis hijos?», preguntamos. Nunca se lo puso fácil. Él insistía en que necesitaba a alguien que estuviera a su lado, pero nunca se propuso dar un paso más en su relación. A pesar de todo, era «un cuento de princesas».

Cuando rompieron, todo se quebró. Ella tomó la decisión, pero él no le insistió en volver. «Me sorprendió su reacción, aunque pronto comenzó a repescar de su pasado», explica Mónica a THE OBJECTIVE, dejando claro que rehizo su vida sentimental en tiempo récord. Ahora, Mónica confiesa que su día a día es especialmente complicado, con la idea de que, en cualquier momento, tenga que abandonar la casa donde ahora pinta y que se ha convertido en su vía de escape.

«También hago yoga para calmar los nervios», añade a este diario. «Estoy bloqueada», confiesa. En todo estos años, también le ha dado tiempo a reflexionar sobre el amor, su vida y su futuro. «Las personas que aman no son personas, Emilio no sabia amar, me di cuenta después de 1.000 años que no lo hacía bien», apostilla a THE OBJECTIVE.

«Me ha mandado una demanda de desahucio»

Emilio Gutiérrez Caba, en una imagen de archivo. | Gtres

Es por eso que sus esfuerzos, además de para recuperarse, también han sido para escribir un libro con el que quiere ayudar «a la gente joven» y, sobre todo, quiere mostrar cómo se debe actuar dentro de las relaciones. Este periódico ha intentado contactar con la agencia del actor hasta en dos ocasiones, pero no ha obtenido respuesta. Ahora, Emilio quiere que se vaya de la casa que le regaló, como símbolo de su amor, hace dos décadas.

Un actor de reputación histórica

Emilio Gutiérrez Caba nació hace más de 83 años en Valladolid. Ha ganado un premio Goya hasta en dos ocasiones. La primera vez fue en La comunidad, en 2001, y, luego, en El cielo abierto un año más tarde. Nació en una familia especialmente vinculada al mundo de la interpretación y muy unido a sus dos hermanas, Julia e Irene. Como decíamos, siempre ha sido especialmente discreto sobre su vida personal. La primera vez que saltó al mundo del papel couché fue por su matrimonio con la actriz Diana Polakov.

Se casaron a principios de los años 70 en Londres. En 2019 publico un libro, El tiempo heredado. Un recorrido por la saga familiar, en la que no se olvida de mencionar la importancia de su familia y, especialmente, de sus hermanas, quienes se dedicaron al oficio «más bonito del mundo».

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