La habitación de Lucas, el hijo de Almeida, al detalle: una cómoda de Ikea, papel pintado y la butaca perfecta para la lactancia
Ha sido el alcalde de Madrid quien ha compartido una imagen, en exclusiva, dándole el biberón a su pequeño

Almeida y Teresa Urquijo, en una imagen de archivo. | Gtres
Este 19 de marzo se celebra el Día del Padre. Son muchos los famosos que han compartido imágenes emocionados sobre esta jornada que, sin duda, es lo de más especial para aquellos padres que se estrenan en esta etapa. Uno de ellos es nuestro alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, quien ha compartido una bonita imagen en sus redes sociales, concretamente en su perfil de Instagram, donde ha dejado plasmado la bonita época en la que vive. Y, además, con esta instantánea ha desvelado también la decoración de la habitación de su hijo, en su piso de Chamberí, donde el papel pintado es el protagonista, al igual que los detalles de estilo nórdico.
«Feliz día del padre», ha escrito el Popular en sus redes sociales. Junto a este mensaje, como decíamos, aparece el alcalde de Madrid en una butaca, dándole un biberón a su hijo pequeño, quien vino al mundo el pasado mes de julio. Ha sido el propio político, quien tampoco es muy dado a hablar de su vida personal, quien no ha parado de deshacerse en halagos sobre esta nueva etapa como padre. El pequeño fue bautizado, después de verano, bajo el nombre de Lucas, haciendo un homenaje y un pequeño guiño al padre de Teresa Urquijo, su mujer.
La habitación de Lucas, el hijo de Almeida y Teresa Urquijo
Si antes su Instagram era un desfile de actos oficiales y fotos del Atlético de Madrid, ahora alterna la gestión municipal con alguna pincelada de su vida familiar —siempre manteniendo la discreción que caracteriza a Teresa—. En sus intervenciones públicas suele colar bromas sobre la falta de sueño o las dificultades de cambiar pañales, algo que ha generado una corriente de simpatía incluso entre sus detractores, humanizando la figura del alcalde. Tras el nacimiento de Lucas, el alcalde decidió disfrutar de su baja por paternidad, delegando en su equipo, algo que fue muy comentado por ser el primer alcalde de Madrid en ejercicio que se acoge a este derecho de forma tan visible.
Mientras tanto, su mujer sigue su carrera en el mundo económico. Ambos han formado un equipo muy sólido para compaginar sus carreras de alto nivel con la crianza. Fue hace unos meses cuando decidieron dejar el icónico piso de soltero de Almeida en Castellana para mudarse hasta un apartamento más grande en el barrio de Chamberí, a apenas unos metros de donde residen los padres de Teresa y la zona de Madrid donde se ha criado la joven durante toda su vida. Son pocos los datos que se tienen sobre esta vivienda, más allá de su ubicación y de que cuenta con un par de habitaciones. Es por eso que el hecho de que Almeida haya decidido compartir una fotografía de una de las estancias, nos da un poco de pistas de por qué tipo de decoración ha optado la pareja.
Una cómoda de Ikea, una butaca de lactancia, ratán y papel pintado

La habitación cuenta con una decoración moderna, de una inspiración que nos recuerda mucho a la de María Pombo, y destaca por un estilo clásico, cálido y funcional, muy alejado de estridencias modernas. Al fondo de la imagen, se ubica una cómoda/cambiador de madera en color blanco roto con tiradores oscuros. Es un mueble de líneas sencillas y tradicionales que suele servir tanto de almacenaje para la ropa como de base para el cambiador —que se intuye en la parte superior izquierda—. Se trata del modelo Hemnes, de Ikea, que se puede comprar por unos 150 euros. Al fondo, también, se encuentra una cama-cuna de ratán. Este es un elemento muy en tendencia que aporta un toque artesanal y acogedor. Las cunas de ratán son típicas de decoraciones de estilo boho-chic o clásico renovado, y transmiten una sensación de ligereza visual.
También, en la estancia hay un rincón de lactancia, donde aparece el alcalde dando el biberón a su bebé. El alcalde está sentado en lo que parece ser una mecedora o butaca de lactancia de color crudo. Este tipo de muebles están diseñados específicamente para la comodidad del adulto durante las tomas. Llama mucho la atención el cojín de apoyo, que presenta un estampado étnico o tipo ikat en tonos rojizos, tierra y blancos. Es el elemento que rompe la monotonía de los colores neutros y añade personalidad y textura al espacio. En toda la estancia dominan los colores blancos, cremas y arenas. Esta elección no es casual; busca crear un ambiente de serenidad y calma, ideal para el descanso del bebé y para potenciar la luz natural.

La iluminación también es una de las protagonistas. Se percibe una luz tenue y cálida, lo que sugiere que es un espacio pensado para momentos de tranquilidad, como la toma del biberón antes de dormir. El papel pintado, también, es muy importante. La pared tiene un relieve sutil o un papel pintado con un patrón muy fino —posiblemente de rayas diplomáticas o textura de tela—, lo que aporta elegancia sin recargar el ambiente. Se ven, también, algunos peluches y cestas de mimbre bajo la cuna, reforzando esa idea de orden y uso de materiales naturales. Se trata de una habitación de estética clásica madrileña con toques naturales. Es un dormitorio equilibrado que prioriza los materiales nobles —madera, ratán y algodón— y huye de los colores excesivamente infantiles, optando por una elegancia atemporal.
