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Mario Sandoval, el chef que se crio en Humanes: casado con Cristina, tres hijos y una fortuna que crece

El cocinero creció a las afueras de Madrid en una modesta localidad con unos valores que todavía trasmite a sus hijos

Mario Sandoval, el chef que se crio en Humanes: casado con Cristina, tres hijos y una fortuna que crece

Mario Sandoval junto a su mujer. | Gtres

Mario Sandoval es uno de los nombres propios de la gastronomía española. Es el rostro más visible de una saga familiar que ha convertido un humilde restaurante de barrio en Humanes (Madrid) en un imperio del lujo y la vanguardia culinaria: Coque. Hoy, Sandoval se sienta en Plano general, el programa de La 2, para hablar de su carrera y ofrecer su lado más personal y genuino.

Mario nació y creció entre fogones. Su historia es la de la tercera generación de una familia dedicada a la hostelería. Sus padres, Teresa y Coque, fundaron el restaurante familiar en 1956. Mario y sus hermanos se criaron viendo cómo su padre asaba cochinillos en un horno de leña tradicional. Aunque el oficio lo aprendió en casa, Mario se formó en la Escuela de Hostelería de Madrid y pasó por las cocinas de los más grandes, incluyendo a Ferran Adrià en El Bulli, lo que le abrió la mente a la ciencia aplicada a la cocina.

La vida personal de Mario Sandoval

El éxito de Mario no se entiende sin sus hermanos. Juntos forman un equipo perfecto donde cada uno domina un área. Mario es el chef y quien domina toda la parte creativa y el laboratorio. Por su parte, Rafael es sumiller y Diego hace las veces de jefe de sala. Mario ha llevado a Coque a lo más alto de la guía roja. En 2004 consiguió su primera Estrella Michelin. En 2015 llegó la segunda, consolidándose como uno de los mejores chefs del país.

Su traslado a Madrid, en 2017, se concibió como un movimiento valiente. Dejaron el local histórico de Humanes para abrir un espacio espectacular de 1.100 metros cuadrados en la calle Marqués de Riscal, en pleno centro de Madrid. Un restaurante diseñado como un viaje por diferentes estancias —como la bodega, cocina o la sala—. A Mario se le conoce como el arqueólogo de los sabores. No solo cocina, investiga. Trabaja mano a mano con el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas). Ha investigado la recuperación de frutas y verduras autóctonas de Madrid. Es pionero en el uso de polifenoles de la uva y en la extracción de aceites esenciales.

Sus proyectos como chef

El cochinillo, sin lugar a dudas, es su plato-firma. Ha conseguido evolucionar el asado tradicional de su padre usando tecnología para que la piel sea cristalina y la carne increíblemente jugosa. Sobre su familia, lo cierto es que siempre ha sido un hombre familiar, discreto y muy trabajador. Está casado con Cristina Fernández y tienen tres hijos. Intenta mantener un equilibrio, aunque confiesa que el restaurante le absorbe casi todo el tiempo. Sobre su carrera profesional, no se limita a Coque. Gestiona otros proyectos como La Romanée (eventos) y Coquetto Bar, un concepto más informal y canalla en el centro de Madrid que ha sido un éxito rotundo.

En todo este tiempo, Mario ha recibido el premio Nacional de Gastronomía. Se lo otorgaron en 2013 al mejor jefe de cocina. Tiene su propio huerto en el Jaral de la Mira, una finca en el Escorial donde crían ganado y cultivan lo que luego sirven en el restaurante. Ha participado en programas como MasterChef, donde siempre destaca por su cercanía y su capacidad pedagógica. Mario comparte su vida desde hace años con Cristina Fernández, quien es su mayor apoyo y el equilibrio necesario fuera de los fogones. Cristina es una persona especialmente discreta y solamente aparecen juntos en contadas ocasiones.

Su gran fortuna

Mario ha declarado en varias ocasiones que intenta inculcarles los mismos valores que él recibió de sus padres en Humanes: esfuerzo, humildad y respeto por el producto. El chef confiesa que su mayor reto es la conciliación. Por eso, intenta que los domingos y lunes —los días en los que Coque cierra— sean sagrados para estar con ellos, cocinar en casa —de forma mucho más sencilla que en el restaurante— y disfrutar de actividades al aire libre.

Sobre su fortuna, el epicentro de sus activos es el edificio que alberga el restaurante Coque en la calle Marqués de Riscal, una propiedad de más de 1.100 metros cuadrados cuyo valor de mercado, sumado a la altísima rentabilidad de un negocio con dos Estrellas Michelin y tres Soles Repsol —con menús que rondan los 350-400 euros por comensal—, sitúa al holding familiar en una posición de privilegio dentro del sector del lujo.

A este éxito en la restauración se suma una inteligente diversificación a través de su sociedad matriz, MSH Sandoval, y otros vehículos compartidos con sus hermanos Rafael y Diego. Entre sus activos más valiosos destaca la finca El Jaral de la Mira, en San Lorenzo de El Escorial, un espacio de cientos de hectáreas destinado a eventos exclusivos, bodas de alto nivel y explotación agropecuaria propia. Finalmente, la fortuna de los Sandoval se completa con su incursión en conceptos más informales pero masivos, como Coquetto Bar, y sus múltiples colaboraciones de consultoría y publicidad con grandes marcas internacionales. 

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